Efecto Mörder

CAPÍTULO XXXIX

3 años y 7 meses después

Alaia

Nunca hubo nada que determinara la muerte de Dominik en estos casi cuatro años pero él no aparecía por lo cual un año después acepté marcharme a Leipzig con las mujeres.
A pesar de que el cuerpo de Andrew había sido encontrado entre las ruinas, Jeff insistía en mantenernos seguras así que siempre estábamos rodeadas de chicos que nos protegían.
Aunque yo estoy verdaderamente cansada de todo esto.
A distancia pude graduarme en la universidad, sin embargo no lo había festejado, ningún éxito era completo sin él.
Todos los días me preguntaba si Dominik se habrá alejado por voluntad propia, pero entonces me recrimino a mi misma diciéndome lo estúpida que soy.
Si Dominik realmente no me quisiera a mí, por lo menos volvería por su hermana y su madre, él las adoraba y para nadie es un secreto.
¿Él se fue?
¿Qué le pasó?
Lo extraño con todas mis fuerzas.
Ojalá estuviera aquí para ver con sus propios ojos lo que me mantiene viva y a la espera.
—Ali, hoy no me puedes rechazar —llamó mi atención Fernanda quien era ahora mi compañera de piso.
Diana se había casado al mes siguiente que nos mudamos a Leipzig y mi mejor amiga rápidamente me propuso mudarme con ella.
Fer siempre insiste que debo salir a divertirme, ella no entiende el porqué no lo hago, ella nunca se ha enamorado, no de verdad.
No lo entiende.
—No puedo, lo sabes bien.
Fernanda entornó los ojos a pesar de saber bien el porqué de mi negativa, sin embargo, la razón se hizo sentir con un chillido histérico que ocasionó nuestro sobresalto.
Mis ojos fueron automáticamente en dirección al sonido topándome con un par de ojos llenos de lágrimas que me derretían por completo.
— ¡Mami, Dante no me deja jugar con él! 
La voz de esa niña siempre me hacía sentir en paz, ella era mi pequeño pedazo de cielo, mi ángel en la tierra, mi bebé... Mi hija.
Sus ojos grises tan increíblemente parecidos a los de su padre, fulminaron con la mirada a Dante quien sonreía burlón tal y como solía hacerlo Jake antes de que yo lo dañara.
Los recuerdos del pasado me golpeaban cada vez que veía a este par de niños juntos.
—Dan, juega con Devy un rato —le dijo Fer al niño quien hizo una mueca.
—Solo un rato —le pedí yo antes de guiñarle un ojo.
Dante enseguida se sonrojó un apartó la mirada mientras yo me contuve para no apretar sus regordetas mejillas.
¡Era absolutamente lindo!
—Solo un rato —advirtió gruñón antes de darles la espalda y caminara lejos de nosotras.
Mi niña abrazó a Fernanda y mi amiga estuvo a sus pies de inmediato, Deva podía hechizar a cualquier persona a su alrededor con tan solo una sonrisa.
Luego levantó su mirada gris hacia mí a la vez que yo le sonreía.
—Mami ¿Puedo ir a dormir en casa de Aithan? Mi tía Dee me va a hacer un peinado para la fiesta de cumpleaños de mi primo Aithan.
En primer lugar Fernanda me miró con ese brillo perverso en los ojos que usualmente poseía, después de eso una sonrisa  suspicaz cubrió su rostro.
Yo por mi parte entorné los ojos antes de volver mis ojos en dirección a mi hija.
— ¿Te portarás bien? —le pregunté con una ceja arqueada a la vez que me cruzaba de brazos.
Acto seguido su rostro se volvió todo tranquilo como si ella fuera un ángel, lo cierto es que esa niña enloquecía al más cuerdo.
—Siempre lo hago mami.
Fue inevitable no sonreír.
Entonces ella supo que me tenía en sus manos.
—Bien, ¡Pero...! —agregué cuando ella comenzaba a celebrar junto con Fernanda—, obedecerás en todo a tu tía y no te meterás en problemas con Aithan.
Deva sonrió feliz de la misma forma que yo lo estaba al verla de esa manera.
— ¡Sí! ¡Gracias mami, te amo!
Antes de irse por donde Dante se había marchado se lanzó a mis brazos dándome besos en las mejillas.
—También te amo mi ángel.
Tan rápido como llegó se fue.
Fernanda me dio una palmada en la espalda a la vez que me sonreía, yo sin embargo suspiré dejándome caer a una silla.
—No tienes excusas Ali, hoy es noche de chicas.
—Fer...
Fue el turno de ella de suspirar.
—Escucha Ali, sé que esto es difícil para tí pero ya es tiempo de salir de aquí. Han pasado años desde lo que pasó, tienes que aceptar que Dominik está...
— ¡No te atrevas a decirlo Fernanda!
Mis ojos se llenaron de lágrimas inevitablemente.
—Sé que no quieres escucharlo Ali...
—No necesito esto —dije tratando de no llorar, me levanté de allí siendo seguida por Fernanda.
—Necesitas una dosis de realidad.
—En serio, no lo necesito. Tienes razón en que tengo que salir un rato, pero no hoy.
Fernanda suspiró y asintió aunque yo sabía bien que solo había dejado el tema por ahora.
Caminamos hacia el jardín donde estaban Dante y Deva jugando juntos hasta que el hijo de Killian notó nuestra presencia y se sonrojó al verme.
—Eres el primer amor de Dante, ¡Que lindo! —dijo Fernanda antes de reírse.
Yo la seguí y esto hizo que Dante dejara de jugar con Deva para irse molesto del lugar.
— ¡Es tan tierno! —continué yo sonriendo.


*

— ¿A dónde vas? —preguntó Fernanda confundida terminando de maquillarse—. ¡¿Irás conmigo esta noche?! —chilló emocionada como una niña.
Yo tomé mi bolso sin molestarme en mirarla y caminé en dirección a la salida.
—Bastante lejos de la realidad... Voy por Jake.
Ella me fulminó con la mirada dejando a un lado el polvo compacto que estaba usando.
— ¡¿Otra vez está metido en problemas?! ¡¿Por qué siempre tienes que ir a buscarlo tú?!
— ¿Por qué Gabriel solo tiene mi número? No lo sé, solo debo ver que esté bien.
Ella me siguió hasta mi auto y corrió hasta detenerse frente a mí.
— ¡Pues deberías darle el número de Killian o Jeff! ¡No es tu maldita responsabilidad!
Solté el aire que estaba reteniendo antes de responderle.
—Jake es mi amigo, no voy a dejarlo solo.
—Ali, no es tu culpa que él esté así.
—Si lo es —admití con dolor—. Lo sabes y me odio por ello, voy a lograr que él salga de esa mierda en la que está metido.
Fernanda negó con la cabeza como si no pudiera dar crédito a mis palabras.
— ¿Quieres que te acompañe?
—No, cualquier cosa estoy en Aernus.
—Creí que habías dicho que Gabriel te había llamado ¿No está en Sensation?
—Gabriel me llamó, es su día libre en Sensation y fue a Aernus con sus amigos porque querían conocer el sitio, el caso es que vio allí a Jakob y como cosa rara estaba armando un lío con un tipo.
Gabriel es uno de los meseros de Sensation, el lugar que Jakob va frecuentemente y en donde siempre tengo que ir a buscarlo.
Rápidamente me monté en el auto para ir en busca de Jake.
No tardé demasiado en llegar porque el lugar quedaba cerca de casa.
Al bajarme del auto tuve una extraña sensación en el pecho que me hizo ir más rápido a la entrada.
Cuando estuve adentro busqué a Jakob con la mirada aterrada de que le hubiera pasado algo pero fue en ese momento que lo vi en la pista de baile con una chica y pude respirar más tranquila, al parecer las cosas no habían resultado tan mal después de todo.
Sin apartar mi mirada de él caminé hasta la barra donde había un asiento disponible y me senté.
Echaba de menos con todas mis fuerzas a Dominik a la misma vez que extraño a Jake, este chico ya no era ni la sombra de lo que él verdadero Jakob Mörder era.
— ¿Noche dura? 
Aquella pregunta no fue la que me descolocó, lo fue la voz que la había hecho.
Mi corazón se puso arritmico mientras esa esencia tan conocida me envolvía y me llevaba, ese olor a hombre inconfundible no hizo más que mis piernas se echaran a temblar.
Pero ¿Acaso podría ser cierto?
¿Podría ser él y no otro de mis sueños?
Solo había una forma de saberlo.
Mis ojos se despegaron de Jake para girarse tras de mí donde después de tres años dolorosos mis ojos chocaban con aquel gris al que estaba acostumbrada, aquel gris que yo tanto amaba.
¡Era él!
Y esto no se trata de un sueño.
Mi Dominik al fin está de vuelta, yo no puedo ser más feliz.
 



ANGGIE

Editado: 25.03.2020

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