el asesino regresa al lugar del crimen.

CAPÍTULO 3

1 Noviembre [Dos meses antes de la entrega de libro]

Mi cabeza daba vueltas, sentía como si mi cráneo estuviera a punto de partirse en dos y el mareo era tal, que el solo intentar abrir los ojos ya de por era una ardua batalla.

Mi estómago amenazaba con dejar salir todo de él y no sé qué era, porque podía estar casi segura de que no había comido nada.

Mientras luchaba por incorporarme, pude abrir los ojos, mire a mi alrededor intentando ubicarme pero fue imposible, no tenía idea de donde estaba, y lo que más miedo me daba era que estaba en una habitación maltrecha y con un fuerte olor a humedad, sin duda todo el lugar estaba asqueroso.

Volví a intentar levantarme y cuando ya pude estar al menos sentada encima del catre en donde me encontraba, comencé a observar con más detalle el pequeño cuarto en donde estaba.

Era un espacio de 3x3, con moho en las paredes y el papel tapiz de cigüeñas completamente rasgado, la única ventana que tenía el lugar estaba cubierta con madera, y había un gran charco de agua en medio de la habitación, mire el techo, y este tenía pegatinas de estrella que estaba segura que por la noche brillaban, también pude ver donde estaba la filtración, al terminar de ver todo concluí que en ésta destrozada habitación quedaba lo que alguna vez fue una hermosa habitación de bebe.

Donde demonios había ido a parar.

¿Qué había pasado?, ¿porque se encontraba ahí?, ¿Cómo llego ahí?

Ya sentía la migraña apoderarse de mi cabeza, tome mi cabeza entre mis manos presionándola para así evitar que el dolor se expandiera, o al menos intentándolo. Quizás previendo que estaba a punto de desmoronarme, quien sea que me tenía ahí se abrió paso por la habitación, escuche la puerta abrirse y pasos acercarse a mí. Vi las botas de mi captor, y lo escuche respirar, tocó mi mentón y sentí como mi cuerpo se estremecía, su mano se deslizo hasta mi cabello y cuando menos lo espere, jalo mi cabello obligándome a levantar la mirada. Lo vi y me quede petrificada. De toda la personas nunca pensé que llegara a ser el.

-hola preciosa… te ves del asco ¿lo sabias? –me dijo Derek.

-¿puedes soltarme? –hable de manera pausada, casi en un susurro.

-puede que sí, puede que no, todo depende.

-¿depende de qué?

-de que tan obediente seas.

-por favor suéltame –insistí.

-si me lo pides llorando, quizás considere soltarte –apretó más el agarre en mi cabello.

-¿por qué haría tal cosa? –este tipo ya me estaba cansado, si no me sintiera tan débil, ya le habría golpeado y escapado de este asqueroso lugar.

-cuida tu tono –me tomo del cuello- no estás en posición de desafiarme –lo escuche decir antes de que me golpeara en la cara y todo se volviera negro.



ayoa

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En el texto hay: supenso, misterio, thriller

Editado: 01.11.2020

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