El Cáliz ( libro uno)

CAPITULO ONCE: AREU Y CALÍOPE

En el café ubicados en la mesa redonda. Javier en posición constante por arriba de mi cabeza, agazapado por cada persona que entraba por la puerta. No quería que nos vieran. Tenía desconfianza que Aarón use sus poderes en mi contra. Para atraerme a la iniciación de las doce de la noche.

Tomaba su café, una de sus piernas temblaba como un resorte. Yo hablaba de Fernando, la suspensión en el colegio. El solo asentía, compenetrado hacia la puerta del café. Esperando a Alejando o Aarón al acecharan, mordisqueo sus labios.

-¿Por qué no te tranquilizas vos ahora Javier?-rasque mi mejilla- que estas poniéndome nerviosa.

-Lo lamento- mordía sus labios, ya curtidos por la repetición-

-Deja de morderte los labios, te estas lastimando.

Absorbí café inquieta. Me abrazaron de la cintura, a mi pavor solté el café caliente desparramándolo encima de Javier.

-¡Lo siento!-dijo Sara, riéndose por mi susto-

-No te preocupes, es solo café-dijo Javier- voy al baño a limpiarme-se retiró derecho al baño de caballeros. Su ubicación a nuestra derecha-

Sarita como si nada y alegre. Pidió una silla a la gente de la mesa continua. La atrajo y con sus ojos perfectos, se afirmó a mi lado. Venecia imito su acción.

-¿Dónde te metiste todo el día? Te llame centenares de veces- Sara, impaciente- por cierto feliz cumpleaños- beso mi mejilla-

Venecia con sus brazos cruzados a la altura del pecho. Con actitud no muy contenta. Observaba el café de Javier tumbado. La moza se acercó de inmediato y limpio el desastre. Sara le pidió disculpas y la muchacha no se preocupó.

-¿Qué pasa Venecia? ¿Por qué traes ese ánimo molesto?- pregunte tranquila-

-¿Me podes explicar que haces con este pibe?- enojada y molesta-

-¿Venecia por qué te callas?-sacudió su cabeza- ¡Qué sos bonita cuando no hablas!-bromeo Sara-

- No me voy a callar Sara ¿qué haces con él? es brujo oscuro- dijo muy bajito-

-¿Y?- Sara, defendiéndolo-

-¡No estoy hablando con vos Sara! ¡No te metas en lo que no te incumbe!

-¿Qué bicho te pico respecto a Javier? – Venecia enojada no respondió- mejor me voy a buscar café, antes que termine mal la conversación.

Sarita casi bailando llego al mostrador de la cafetería.

Venecia apoyo sus codos en la mesa, clavándome la mirada.

-¿Cuando me escribiste la notita no parecía disgustarte?-le pregunte sin entender su disgusto-

-¿Por qué no le preguntas a tu querido Javier por Tritia?-escupió con recelo-

Javier apareció con Sara. Riéndose los dos, ella le entrego con desazón el café a Venecia y se sentó a su lado mofando.

Javier a mi lado, con su brazo por mi espalda atrayéndome hacia él. Me dedico una sonrisa y yo levante mi entrecejo. El cambio de actitud y bajo su brazo a su muslo.

Sara pregunto porque había desaparecido y le conté con lujo de detalle lo que estaba pasando en mi vida. Al llegar a la parte de la transmutación de Javier, ella carcajeo sin asombro.

-¿Vos sabias Sara?-pregunte admirada-

-Si-dijo ella sin preocupación- el me pidió permiso. Realice el conjuro. Cambiamos de cuerpos. No sabes lo que fue atender a Lizbeth. Un sacrilegio-bromeo empujando el antebrazo de Venecia- gracias a la magia divina, dije que me retiraba a dormir y al llevar al cuarto me escape por la ventana. Grandiosa mi idea- sonriendo, devorando su café-

-Javier ¿por qué no me dijiste que Sara te autorizo?

-Calcule que lo habías deducido mi amor.

-Sos de ocultar varias cosas Javier-comento Venecia-

El incómodo, no respondió. Sara se la comió con los ojos a Venecia. Ella, no dejaba de ver a Javier como una amenaza.

-¡Me encanta la pareja que hacen!-dijo Sara tratando de cambiar el tema-

-Sí, hermosa-murmuro Venecia mirándolo de arriba abajo-

-Creo que es hora de irnos a tu casa Salvia. Tú Tía estará alarmada.

-Sí, vamos.

-Salvia si me necesitas, por favor no dudes en llamarme. Estará todo bien, te cuidan perfectamente-guiñándole un ojo a Javier-

-Gracias Sarita.

Salude a Sara y ella me estrujo. Salude a Venecia y por lo bajo me dijo.

-No te olvides que trate de advertirte.

Le dedique una sonrisa preocupada. Abandonamos el café. Los dos no dialogamos en el largo trayecto. Javier con sus manos en el bolsillo y pateaba cada roca del sendero. Lo conocía, no era un buen presagio que se comporte de esa manera. Llegamos a unos metros de la puerta de mi casa.

-Que pasa Javier te conozco ¿por qué tu incomodidad con Venecia?

-Ella me ataco. Su aura gris, significa que no me aprecia para nada.

-¿Quién te llamo temprano? -Él se mecía-Si en tu casa creían que estabas durmiendo-proseguí el interrogatorio- Yo pensé en tu padre por tu cambio de actitud.

-Salvia, luego te explico. Falta poco a tu encuentro con Aarón. No quiero discutir.

-¿Se trata de Tritia?

El abrió sus ojos de par en par. Mi terror a que Venecia tenga razón, se cumplía.



J.A.PRIMUS

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En el texto hay: amor juvenil, magia

Editado: 02.06.2020

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