El Cáliz ( libro uno)

CAPITULO DIECISIETE: LA DERROTA

Halle la casa abandonada en las afueras. Entre por un hueco en la pared, muebles rotos por doquier. Las ventanas despedazadas y la casa prácticamente destrozada. Mire mi celular la noche anterior Javier no respondió a mi mensaje. Me repercutía a mal presagio.

Camine con desesperación de un lado a otro. Aarón me asusto de un salto llegue a una pared, a mi contacto caían pedazos de revoqué.

Su traje de costumbre negro reluciente. Me llamo la atención, su galera, su bastón y capa negra como si viniera de una fiesta del aquelarre negro.

-¿Viniste sola? ¿Alguien sabe que estas acá?

-Sí y no sabe nadie que estoy acá ¿qué queres?

-¿Qué quiero?- carcajeo retumbando- Salvia Alejandro me comento un secretito tuyo muy interesante.

-No sé de qué secreto hablas Aarón.

-Alejandro es un muy buen brujo y muy servicial. Los controlo de cerca a ustedes tortolitos.

Se armó un nudo en mi garganta y el estómago se me contrajo que creí que vomitaría de los nervios Y tención a sus palabras.

-¿Que estas tratando de decirme?- en un hilo de voz-

- ¿No te lo imaginas? vos que sos tan inteligente.

- Alejandro hechizo los sueños de su hijo y quiero saber dónde está mi cáliz.

- No lo sé Aarón, mi padre no lo dijo.

-Pero podes averiguarlo mi estrellita- se burlaba- vos conjuras el cáliz. Tomaste de él, sos parte de él. Posees poderes increíbles. Hasta curas a la gente con tus hechizos. Los aquelarres estamos muy interesamos en tu alma, mi querida nieta.

-¿A dónde queres llegar?

-A que me des el cáliz y por supuesto seas parte del aquelarre oscuro. Tres años se pasan volando. Esta vez yo me encargare de Amelia y Areu. Eres muy incompetente para guardar secretos.

-Si no acepto ¿qué harás?

Sonrió de costado y señalo con su bastón detrás de mí. Javier sentado en un sillón rojo, sus labios azules y descalzó. Un hechizo oscuro le estaba arrebatando la vida. Aarón desfilo y se colocó a su lado. Por su bastón salieron dos serpientes y se introdujeron por la planta de los pies de Javier. El convulsiono. Su piel se rompía como una muñeca de porcelana. Sentía dolor, yo lo sentía por él.

-¡Por favor! ¡Te lo ruego no lo lastimes!- las rodillas me pesaron y me caí, me acerque hasta él. Tome su capa-te lo suplico esta vez hare lo que quieras pero no lo lastimes- el con asco me empujo, acomodando su capa y golpeo contra el suelo su bastón, las convulsiones de Javier pararon-

-¡Levántate! ¡Un Roggers jamás se inclina ante nadie!

Me levante derrotada. Javier se moría frente a mí.

-¡Por favor Aarón, te juro que hare lo que quieras!

-¿Segura?-apretó el bastón y Javier convulsiono-

-¡Sí! ¡Te lo juro!

-¿Escuchas? Como disminuyen los latidos de Javier. Está muriendo.

Cruce la cruz en mi pecho, sin levantar la vista.

-Te lo juro Aarón.

-¡Muy bien! ¡Que obediente! No puedo creer que por amor entregues tu vida a una desdicha pero bueno es tu problema

Aarón golpeo el bastón contra el suelo y las serpientes regresaron a meterse dentro de él. Javier cayo en peso muerto al piso.me arroje a él no tiene pulso salía espuma blanca por su boca. Agarre el filo de una madera y corte la palma de mi mano, la sangre la introduje en su boca. Javier respiro y mi abuelo lo hizo desaparecer.

-¿A dónde lo trasladaste? ¡Maldito viejo inmundo!

-¡No me faltes el respeto malcriada!-aferro los cabellos de mi nuca- tendrías q a ver muerto en el vientre de la sucia de Calíope-escupí su rostro, él se limpió satisfecho- ¿queres saber un secreto mi querida nieta? Tu abuela Sonia permitió ese maldito conjuro de la planta de los dioses, pero recibió su castigo igual que el inútil de su marido- me arrojo contra la pared-

-¿Vos los mataste?-apenas pude balbucear-

-Por supuesto, no creíste que me quedaría muy campante, sabiendo que su hija arruino mi familia.

-¡Eres una lacra!

-Gracias, es un hermoso cumplido.

-Donde esta Javier.

-No te preocupes, está en la sala del hospital, en urgencias. Tuvo un accidente con el coche. Tú abuelo es inteligente.

-Te odio con todo mí ser.

- No me interesa-carraspeo-primero como ya juraste que harás todo lo que diga.me darás tu poder de curación. Si lastimo sin querer a una persona que quieras no podrás curarlo. Después de tu iniciación, te lo devolveré.

-¿No tenes alma?

-Segundo-grito- dejaras a Javier, no te casaras con él. Le dirás que no lo amas, que tenes terror a que él te convierta en un ser oscuro y dejaras que se marche a marruecos, no te quiero cerca de él. Ese muchacho posee un gran magnetismo. Te da… amor y no quiero eso en tu vida. Quiero que lo lastimes.

-Como deseo que te mueras.

- Que lastima que no sabes mi chacra débil- bromeó- tercero quiero el cáliz y tu iniciación al aquelarre oscuro. ¿Entendido? Y ni una palabra a nadie por los mato uno a uno.



J.A.PRIMUS

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En el texto hay: amor juvenil, magia

Editado: 02.06.2020

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