El chico que menos soñaste | AÚ #3

♔ 18 ♔

Juls

Los susurros que frecuentemente atravesaban mis oídos no aparecieron, como si jamás hubieran existido. Las miradas acusatorias, los gestos deshonestos y la distancia que parecía existir entre en mi universo y el suyo no se hallaba presente ante mis ojos. El estrés de caminar por el pasillo hasta mi casillero, con la mirada baja y mis ojos pegados al suelo no se sintió una escena interminable, más bien, pareció… algo real.

Mi cabello suelto que ese día había decido no recoger se convirtió en una cortina de protección contra el mundo. Mis pasos no fueron apresurados lo que me permitió respirar tranquilamente y seguir un ritmo pausado. Una multitud se encontraba reunida alrededor de donde se encontraba mi casillero. A medida que me fui acercando, el tumulto de estudiantes se separó dando paso a una escena que ni en mis mejores sueños imaginaría.

Mi casillero era un altar rodeado de notas adhesivas de colores y un millón de pétalos a su alrededor. Cuando por fin me obligué a reaccionar, me acerqué volviéndome a quedar en shock y con la boca abierta.

Cientos de frases motivadores, saludos y abrazos se encontraban dirigidos a mí. Todas firmadas con su nombre y apellido, encogiendo aún más mi corazón por reconocer algunas de las personas que en el pasado sufrieron bajo mi poder. Pero había una en particular, una nota de color rojo con un corazón negro en el medio firmada por un tal C. S.

Había una sola persona en todo el instituto con esas iniciales. Una persona, que días atrás, cambió mi vida para siempre. Alguien que no podía dejar de aparecer entre mis sueños dormidos (y despiertos). Alguien que sin querer queriendo devolvió una luz de esperanza a mi monótona vida.

Sentí un golpe ligero sobre mi hombro seguido de una voz que susurró mi nombre. Al darme vuelta, Colver Smith se encontraba rodeado de un incontable número de notas adhesivas que juntas formaban un corazón. En el centro y escrito con un marcador negro, se hallaba la frase:

“Puedes tener mi corazón si quieres,

puedes tener mis ojos en ti siempre,

¿Por qué no vienes conmigo al baile de San Valentín y comenzamos nuestra historia de amor, y esta vez, para siempre?”



milagrosborro

Editado: 11.01.2021

Añadir a la biblioteca


Reportar