El diario de una asesina serial

Capitulo XXXI

Querido diario: Hoy fui hasta el sótano, hice el mismo procedimiento del día anterior. Tome las llaves y abrí con cuidado la puerta tratando de no hacer mucho ruido.

Me adentre al empolvado lugar, con ese toque tétrico que tiene a ver que esconde esta casa. Me acerque hasta el hermoso piano que viéndolo bien se vería mejor con unas espesas gotas de sangre.

Me fije en las iniciales, le tengo que preguntar a Leviram que significan. Hoy en la noche hablare con ella, ya que estos últimos días no la he visto.

Me fije en unas cajas que estaban en una esquina del sótano que estaban medio abiertas, la termine de abrir y en esta se encontraban unas fotografías y unos recortes de periódicos. Empecé tomando las fotografías, en una de las fotografías se puede observar a una niña frente a esta casa, es muy parecida a mí.

Creo que es mi mama cuando estaba pequeña, en otra está un señor cabello castaño junto a mi mama y otra niña rubia. Aunque en la foto sale la niña rubia como si estuviera molesta con una mirada muy profunda, un poco parecida a la mía. En la última foto sale la niña rubia sosteniendo a un pequeño conejo de juguete mientras mira a la cámara de una manera muy oscura con una sonrisa un poco macabra.

Guarde la foto en la parte interior de mi vestido, y mientras me disponía a ver los recortes de los periódicos. Sonó la puerta de la entrada avisando que había llegado alguien, de seguro mi madre, deje todo como estaba y me dispuse a subir a ver quien había llegado.

Cuando subí estaba Christopher tirando todo a su paso, y cuando me vio camino a paso apresurado hacia mí, y me sostuvo de los hombros y con su mirada inyectada en rabia me abofeteo sin razón aparente...

Lo mire de la peor manera posible, y cuando se dio cuenta del error que había cometido lanzo un gran puñetazo a la pared haciendo que sus nudillos sangraran.

Cuando iba camino a su cuarto, se giro y me dijo que todo era mi culpa, y que no lamentaba lo que había hecho y sin más se fue.

El se arrepentirá de haberme siquiera mirado de mala manera. No lo matare, haré algo peor...

Hasta mañana querido diario.



Gene_2424

Editado: 18.04.2018

Añadir a la biblioteca


Reportar