El Hijo del Cielo y el Hijo de la Luna

Capítulo 11

Oh por Dios, concéntrate, no puedes dejar que ese pobre muchacho muera, sabes lo que pasará puedes evitarlo. No me importa si eso causa un desequilibrio universal o algo así, pero no me sentaré a ver como la Parca lo reclama. 

—¿Raiden? 

Regresé a la realidad gracias a la voz de Brett, parpadeé muchas veces pues sentía que había hecho un viaje a otra dimensión.

—Lo siento, estaba distraido—sonreí, intentando darle a entender que no pasaba nada, es fácil hacerlo prácticamente lo he hecho desde que salí del psiquiátrico, hasta ahora no he levantado las sospechas de mamá, pero tarde o temprano algo ocurrirá. 

Me senté a su lado, me ofrecieron un poco de alchohol a lo que negué, pues no suelo consumir esa clase de bebidas, gracias a mamá. Si llego ebrio a casa tendré que buscar otra familia, cualquiera menos las Parker. 

Vivir con unas personas de esa clase es mejor un orfanato.

—¿Por qué estabas observándome tanto?—preguntó el chico que morirá de la peor y dolorosa manera, por dentro quería gritar, advertirle lo que el destino le depara, pero nadie me creería, nadie lo hizo en mucho tiempo—, soy Danny.

—Raiden, un placer.

—¿Eres nuevo, verdad? 

—Sí, llegué con mi madre hace dos semanas, somos de Miami.

Una charla amistosa, ¿qué mejor manera de tratar de olvidar los problemas nada normales de tu vida adolescente? Una fiesta, alchohol y mi amor platónico.

Poco a poco, empezaron a llegar más a la casa, entre ellos mis amigos y Jessica Saunders, lo que me sorprendió un poco, pues creía que sólo era una pequeña reunión con los amigos de Brett. 

Me acerqué a los chicos un poco confundido.

—¿Qué hacen aquí?

—Es la pre-fiesta—explicó Chloe—, es una tradición. Disfrutar antes de la fiesta original, en este caso de la de Jessica, no sabíamos que vendrías.

—Pensé que sólo estarían los amigos de Brett...

—Espera, ¿Brett Jensen te invitó?—Brooke alzó una ceja, sonriendo pícara.

Asentí con timidez, recordando el vergonzoso momento que Mónica me hizo pasar justo delante de mi amor platónico. Ahora iba a ser uno similar, sólo que esta vez es con mis amigos.

—¿Fue a tu casa?

—Creo que los detalles son irrelevantes—sonreí sarcástico.

—Okey, tranquilo, era una simple pregunta...

—Algo pasó desde que estés a la defensiva—sugirió Chloe—, déjame adivinar, tiene que ver con tu mamá, ¿verdad?

—Si no fuera por ella, el pequeño viaje en el auto de Brett hubiera sido más...romántico, íntimo. Lástima que ella arruinó toda la magia—hice una mueca de tristeza, seguido de un pequeño quejido.

—Hablando de magia, cuando ibamos de camino hacia aquí vimos a Fay y a su madre conduciendo rumbo al bosque—contó Walter.

—¿En serio?—reí, sería demasiada coincidencia, dos mujeres que parecen brujas llendo a un bosque donde se reúnen las demás a hacer hechizos o cosas de hechicería, según el folclore. Tal vez eran un grupo de amigos que van a acampar, el bosque no está tan lejos.

¿Qué estoy diciendo? ¡Eso es definitivamente sospechoso! Tratándose de las Parker dudaría hasta el más mínimo movimiento que hagan, excepto de su talento culinario. 

—Seguramente irán a invocar a Satanás—dijo la rubia entre carcajadas.

Esa es una enorme posibilidad, en el peor de los casos estarían abriendo alguna puerta al infierno.

—O sacrificar niños—comentó Brooke.

—Por favor, no son parientes de la bruja de Hansel y Gretel—negó Walter—, pero sí de la bruja de Blair.

—¿Podríamos cambiar de tema?—propuse hastiado de todo sobre las brujas y lo sobrenatural, ya tengo suficiente con lo que me pasa.

—¿Por qué? ¿Te asustan las conversaciones sobre lo oculto?—preguntó burlón.

—No tonto, estamos en una fiesta, no en un foro de internet sobre lo paranormal.

—Bien, entonces a bailar y a beber hasta que no puedas recordar nada al día siguiente.



Samarhed

Editado: 07.01.2020

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