El lobo de Jane

Epílogo

Cinco años después...

Me había salido con la mía otra vez.

Veía a Jane bailar en los brazos de su padre en la pista de baile del gran salón que habíamos alquilado para la boda.

No podía evitar observarla embelesado con su hermosa figura enfundada en un hermoso vestido blanco.

Me acerque a ellos cuando la canción término para reclamar a mi mujer.

-¿Puedo bailar con la novia?- le pregunte a mi suegro.

Con una sonrisa cansada asintió.

-Siempre y cuando no la pises con esas patas de elefantes.- El viejo no cambiaba con la edad.

-Si pudo soportar sus pisotones podrá soportar los míos.- Contraataque tomando de la mano a mi esposa que no dejaba de observar el intercambio de palabras con diversión.

-Todavía te puedo meter preso por embarazarla.- Amenazo. No pude evitar sonreír por sus palabras. Era cierto, la nueva señora Conner tenía un mes de embarazo.-No puedo creer que ni siquiera sepas colocarte un preservativo mocoso.

Reí mientras Jane se sonrojaba.

-Prometo avisar con anticipación la próxima vez.- Sonreí. El viejo negó con la cabeza riendo mientras se alejaba.

Rodee la cintura de mi mujer para acercarla a mi cuerpo y reclamar sus labios.

-Tan sabrosa como siempre.-dije relamiendo mis labios.- ¿Cómo la está pasando mi hermosa esposa?-Comencé a moverme al ritmo de la música y Jane me siguió.

-Me estoy divirtiendo mucho.-Sonrió.

-Estoy feliz de que sea así.- La música paro y me gire en dirección a la tarima dispuesto a formar un verdadero problema si los músicos habían parado para descansar pero me encontré con el padrino empezando a dar un discurso.

★★★★★

Noah carraspeo en el escenario antes de empezar a hablar. Se veía mejor que nunca, parecía haber superado lo sucedido con Aimi.

-Buenas Noches damas y caballeros. Espero que estén disfrutando de la fiesta.- Dio a todos una brillante sonrisa.- Digamos que me parare aquí y comenzara a contar cosas vergonzosas sobre el novio.- El brazo de Tim que se hallaba alrededor de mi cintura se tensó.-Recuerdo la primera vez que hablo de Jane, él chico por primera vez duró más de veinte minutos hablando. -Mi actual esposo comenzó a separarse, seguramente para detener a Noah pero lo tome del brazo.

-Déjalo hablar.- le pedí. Apretó la mandíbula paseando su mirada de mí a Noah y viceversa.

Finalmente asintió en el momento en el cual el padrino comenzaba a hablar nuevamente.

-También recuerdo haber estado allí durante su primera pelea. -señalo su pecho con su mano libre mientras que en la otra mantenía una copa.-Yo fui quien compro el helado para que Jane se pudiese abarrotar de azúcar mientras lloraba viendo viejas películas románticas. También fui yo quien estuvo vigilando a Tim durante una noche completa cuando se emborracho en su casa y lamentablemente fui yo quien tuvo que limpiar sus lágrimas. Vi cómo se enamoraban cada día más, como su amor poco a poco los iban cambiando volviéndolos cada día en mejores personas.-sonrió y levando la copa hacia nosotros.- Sólo deseaba brindar nuevamente por ellos, por ese amor que ha demostrado ser más fuerte que cualquier cosa, incluyendo una demanda por parte del padre de Jane.- La gente río. Vi como entre ellos mi padre alzaba una copa.- Por Tim y Jane, que jamás renunciaron a su amor.- Todos alzaron las copas incluyendo al padrino y brindaron por nosotros.

Con una sonrisa en mi rostro rodee la cintura de Tim y me apreté contra él. Me sentía muy feliz, a pesar de mis nervios no había tropezado cuando camine por el pasillo del brazo de mi padre. Y eso solo me había dado un poco más de confianza en este día especial.

Desperté enredada con el cuerpo de Tim, disfrute de un dulce baño con mi chico para después ser secuestrada por mis amigas. Ellas fueron quienes se encargaron de mi agenda en un día tan importante.

Un beso fugaz en mis labios me hizo volver al presente.

-¿En qué piensa la señora Conner?

-En lo mucho que ama al señor Conner.-Una sonrisa se dibujó en su rostro.- ¿En qué piensa usted señor Conner?

-En lo hermosa que es mi esposa y lo afortunado que soy.- Estaba a punto de besarlo cuando una mano tomo mi brazo y fui jalada lejos del alcance de Tim.

Oí la risa de Lisa cuando Tim maldijo en voz baja.

-Tengo algo que contarte.- me dijo al oído para después arrastrarme hasta una de las pocas mesas que se hallaban vacías.



Hery

Editado: 03.04.2018

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