Ella tiene mala fama

06

Estoy afuera de la biblioteca, esperando a que la reina de la bipolaridad aparezca, para poder ingresar y empezar con el trabajo.

Toda la tarde, mis primos me han estado jodiendo con respecto el tema. Me cansé de explicarles que, debía hacer un trabajo con ella, más no entendía la actitud de ella en la salida, porque en clases se dispuso a tratarme mal o, directamente, a no tratarme.

La cosa es que, me importa un huevo lo que piensen o digan, me hartaron con el tema. Rafael está enojado por, según él y sus palabras, un pendejo estúpido. Cielo también está enfadada, por ser tan idiota. Eliot...bueno, él dijo que si la voy a follar, que use protección.

Miré la hora en mi celular, dándome cuenta que ya es media hora la que llevo esperando. Agarré mi mochila y me levanté de dónde me encontraba sentado, me puse la mochila en un solo hombro y me dispuse a caminar, cuando un grito me hizo dar vuelta.

—¡Espera!— gritó Olivia caminando a paso rápido hacia mí, una vez que estuvo frente mío, inhaló hondo y me vio apenada— disculpa la demora, tuve que hacer cosas que me atrasaron

—No, todo bien, lo importante es que viniste— contesté lo más amable que pude, mientras me acomodo el cabello
Metí mis manos en los bolsillos delanteros de mi pantalón y la miré intrigado, ella miró hacia la biblioteca, para volver a verme y señaló con el pulgar hacia atrás suyo.

—Bien, entonces, ¿vamos?— preguntó aún señalando atrás suyo y yo asentí con la cabeza.

Llevamos unas dos horas haciendo el trabajo. Resulta que, doña bipolaridad, también es doña estudiosa y cuando terminamos el trabajo, me dijo que arreglarlo, porque no le gusta que esté tan corto -por lo que hicimos esta mañana en clases- y, me negué, empezamos a discutir, hasta que ganó porque acepté y me quedé.

—Llevamos dos horas y no hemos discutido tanto, es un nuevo logro, ¿no lo crees?— pregunté viéndola escribir y subrayar cosas en su cuaderno —eres muy prolija y haces todo bonito, ¿no te aburre?

Olivia no levantó la cabeza para verme, lo cual no me sorprende, ya me estaba acostumbrando a esto, a verla meterse en su mundo cada que hacemos deberes o algo.

—Si y no —suspiró terminando de escribir para girar a verme— tengo hambre y estoy deseosa de un café, ¿tú?— indagó y yo fruncí mi nariz

—No soy fan del café, además, hace calor para el café —me quejé y ella me miró incrédula

—El café es lo más delicioso que existe, y, nunca, pero jamás, hace calor para el café— comentó indignada y yo me reí haciendo que ella me mire extraño

—No estoy de acuerdo contigo, pero, en lo que sí compartimos opinión es que hay hambre entre nosotros dos —contesté y ella me miró con sus ojos levemente fruncidos— digo, hambre de, me refiero a que, ya sabes, no de querer comernos— elevó una ceja logrando ponerme nervioso— lo que quiero decir es que...— me interrumpió con una leve risa

—Tranquilo Castello, entendí tu referencia— me guiñó un ojo y se dispuso a acomodar sus cuadernos, levantó la mirada y notó que la estoy viendo —¿qué? ¿no piensas guardar tus cosas? porque mira que me iré a tomar algo sin ti eh

Sonreí para después empezar a guardar todo en mi mochila, al igual que ella.

—Pero nos faltan dos puntos para terminar la tarea —recordé y ella asintió con la cabeza

—Vamos a comer algo y luego volvamos, porque te juro que mi estómago no aguanta más —se quejó mientras refriega su barriga de manera dramática y yo reí levemente

—Vale, vamos

Por suerte a la vuelta de la biblioteca, hay una cafetería, así que nos dirigimos ahí, mientras íbamos charlando de cosas triviales. Cuando no está con cara de culo, puede llegar a ser una chica bastante agradable, hasta incluso, interesante. Lo digo, porque tiene un aire misterioso que te atrae como un maldito imán.

—Yo quiero un café helado con un sándwich de jamón y queso, y él quiere...— giró a verme, esperando a que ordene algo, mientras veo como el que atiende mira de manera babosa a Olivia

—Un jugo de naranja con el mismo sándwich que ella, está bien— contesté seco, viendo de mala forma al chico, quien giró a verme y sonrió de lado divertido

Ni siquiera sé por qué me molesto por esa acción, pero me molestó, me molesté.

—En seguida se los llevo, amigo —comentó divertido y yo relamí mi labio inferior, evitando decir algo

Olivia se giró y empezó a caminar hacia una mesa vacía, mientras que yo le di una última mirada al chico, quien se digno en ver a Olivia, para ser más específicos, su culo.

Llegamos hasta una mesa y ambos nos sentamos, dejando nuestras cosas en el suelo. Bueno, yo dejé mi mochila en el suelo, apoyada en el pie de la silla en la que estoy sentado, ella dejó la suya en su regazo.



Ligthblue23

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En el texto hay: amor, drogas y alcohol, decepción

Editado: 18.05.2020

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