Embarazada de la Bestia

Capítulo 30


 

KELSEY


 


 


 

—¿Cuánto más tenemos que buscar?


 

Suspire.


 

—¿Cuantas veces más vas a preguntar cosas que no tienen respuestas? —contraataque, sin un gramo de paciencia, me detuve en medio del camino.


 

La poca luz que permitía la penumbra a nuestro alrededor se había esfumado con las nubes de tormenta que amenazaba envolvernos en cualquier momento, y con ello, cada poco segundo que nos quedaba para el amanecer.


 

El viento soplaba fuerte por los árboles que protegían el cementerio con furia en sus límites, parada allí, sin ninguna posibilidad de encontrar la manera de destruir el hechizo que nos mantenía en un juego sin fin, en un laberinto que pretendía hacernos perder la cordura, mi furia no se contenía.


 

Y lo que sea que estuviera pasando por mis muñecas, aún menos.


 

Cada pequeña ranura negra que se extendía por mi piel, ardía en mi pecho sin poder contenerlo, los recuerdos, aquellos que no me dejaban luego de haber visto los símbolos de Shadow, regresaban a mí exigiendo respuestas, los libros que leí en esos meses refugiada en la casa de los Winstone no me daban el contenido que buscaba, pero si algo que no me dejaba en paz desde entonces.


 

Esa noche cuando lo toque, cuando su piel me ardió sin entenderlo, fue que algunos símbolos tomaron sentido para mí. Por alguna extraña razón, ya los sentía familiar.


 

Y por algo que no entendía, podía percibirlo aún cuando no lo haya visto. Uno de los símbolos, ese que se mostraba más por encima de los otros, uno de ranuras puntiagudas y negras por todos sus límites, se formaba también en mi muñeca uno por encima del otro.


 

Aunque no lo quisiera pensar así, lo sentía en peligro.


 


 

—No encuentro la manera de salir de aquí, puedo sentirlas, —la voz de Scott retumbo cerca de mi, apoyado en un mausoleo, rozó sus dedos por estos —,pero no son real.


 

Había pasado media hora en cuento me empezó ayudar a buscar una salida aún siendo eso imposible, los pasillos era inmensos cuando se intentaba siquiera escapar de ellos.


 

—Tiene que haber una forma, falta poco para que amanezca. Si solo lo supiéramos.


 

—Lo que tienes que hacer es calmarte, si...


 

—Como quieres que me calme, esto, —miro a todos lados, con respiración entrecortada, murmuró —,solo tengo cabeza en ellos y su seguridad ¿entiendes?


 

—Kelsey...


 

Se veía agotado, desde sus últimas palabras hacia mi respecto a Damon, pareció haber envejecido años. Apartó la mirada, culpable. Sé que puede ser frustrante todo esto, que pude haber sido una buena acción del día entregarle a su primo sabiendo que, lo que sea que hubiesen ello conmigo ese día, no era culpa de ellos, pero no me permito sentir eso cuando él recuerdo de mis bebes llega.


 

Haría cualquier cosa para protegerlos, y si eso incluye interponerlos por encima de quienes fueran, con gusto lo hacia.


 

Scott no se despegó de la tumba, sus dedos rozaban el nombre grabado hasta que me sintió a su lado, y pude visualizar el porqué de su sorpresa.


 

“Esta luz resplandece en las tinieblas, y las tinieblas no han podido extinguir” —Juan 1:5.


 

CAROL TERNOS ???? —1986.


 


 

Trague saliva, al ver cómo el grabado se repetía por todos aquellas tumbas que nos rodeaban y que nos podíamos percibir. El nombre de Ryan fue escrito con dificultad al final de la estructura, me removió el estómago.


 

—¿Cuando... cuando él la asesinó, era consciente de que para Ryan era importante?


 

Scott balbuceó ante el sobresalto de mi voz, limpiando lo que suponía era una lágrima, me observó.


 

—No te podría decir con seguridad eso, —siseó siguiendo el camino ya establecido por quinta vez, viendo lo mismo que yo, suspiro —. Aunque si que su frenesí por acabar lo que empezó lo remordía. La persiguió por años, aquellos que ni en sus más remotos pensamientos llegó ha imaginar, que la tenía de frente, lo enfureció más y más con todos los que tuvieron que ver.


 

—Pero si la protegías, ¿por que lo permitiste?


 

—A veces no podemos proteger a todos aquellos a los que amamos alguna vez —, soltó ido, pausado en cada corto segundo en que no alejaba su mirada de lo que suponíamos había hecho Ryan años atrás.


 

«—Esa noche, no solo murió una persona que considere como mi hermana. Si no una amiga, somos débiles, Kelsey, los sentimientos nos hacen y tuve que elegir.


 

Aún con lo que Rixon me contó delante de testigos que no negaron absolutamente nada, me era aún difícil imaginar, siquiera, la mitad de todo en sus simples palabras.


 

—Rixon habló de una chica esa noche,  —susurré, — ¿sabes que ocurrió con ella... su familia?


 

El vampiro me observó y con una frágil sonrisa, negó.


 

—Lamentablemente, no.


 


 

Sus palabras se cortaron en un breve jadeo, una tan profundo que no me dio tiempo a notar lo que le aquejaba, sostuvo mi antebrazo con fuerza y sus ojos se abrieron en sorpresa mientras bajaba su mirada a lo que rápidamente humedecía mis dedos en carmesí.


 

De pronto, de un instante a otro, ocurrió.


 

La neblina que antes nos envolvía con simpleza, aumentaba con abrupta velocidad en cada tramo que recorrimos, Scott soltó un alarido cuando, sin pensarlo, quitaba de su estómago la estaca que fue atravesada intentando no despegar sus ojos de nuestro alrededor.


 

Los faros parpadearon en pocos segundos.


 

La tormenta que amenazaba con desatarse minutos antes, se dio paso con fuerza arrebatadora contra nosotros dificultándonos la vista a lo que sea que tratábamos de prevenir, parpadeé con la mirada borrosa, hasta que lo percibí, en medio de la penumbra del cielo.



Massiel29

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En el texto hay: lobos, brujas, vampiros

Editado: 11.04.2020

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