Emma

Capítulo 4

Luke: 

Estaba en el comedor comiendo con Víctor, otra vez Emma se va a quedar sin comer de nuevo, eso no es mi problema y espero que venga a la cena a tiempo porque la voy a dejar sin comer este día.

No percibo el olor de Emma, eso quiere decir que no está en el castillo y no está cerca de el, tal vez esté con ese perro pulguso. Antonio siempre se ha empeñado en alejar a Emma de mi, no se la razón de ellos pero estoy seguro que un día Emma vendrá a mí y dejará a ese perro.

—¿Qué tienes Luke? Estas muy pensativo hoy —habló Víctor.

—Te espero en mi despacho en 10 minutos —ordené.

Me retiré del comedor y me fui directo a mi despacho, al llegar y me senté en mi silla de cuero, mi escritorio es negro de madera importada.

Estaba recordando lo que me dijo Emma en la mañana, lo que es ser un rey, lo que debo hacer y lo que estoy haciendo mal, también recuerdo que la otra noche cuando salí del cuarto de Emma, la escuché decir que ojalá me muriera. Mi comprometida deseando mi muerte —qué sorpresa—, pero ella tiene razón, muchas personas me respetan porque tienen miedo de mí y ese mismo miedo los vuelve mis enemigos. Pero así puedo crear un reino fuerte y duro, sé que mi árbol genealógico no deja nada bueno de mi, pero estoy haciendo lo imposible para limpiar las manchas de mi familia. Aunque todos me conozcan como el nieto de él terrible Dracula.

Después de pensar tanto sonó la puerta, indiqué que pasara. Era Ruth. Digamos que Ruth solo es para divertirme, pero con lo que me dijo hoy Emma me dolió, no por lo que dijo, si no que vino de ella y alguien fue con ella y le dijo todo, pero no todo.

—¿Qué pasa Ruth? —pregunté molesto.

—Vengo a verte, la humana no está aquí, pensé que nos podíamos divertir un poco —se sentó en mis piernas.

—Ruth sobre eso, ya no nos podemos ver más, quiero que te vayas mañana a primera hora del castillo —dije levantándola de mi regazo.

—¿Qué? ¿Por qué? Luke mi amor llevamos más de 90 años juntos —chilló.

—Me voy a casar con Emma en menos de medio año y no quiero que estés aquí, mañana formalmente voy a pedirle ante todo que sea mi esposa.

Me comprometí con Emma cuando ella tenía apenas 12 años, creí que era bueno ya que la primera vez que la vi en los brazos de su papá a los 5 años vi una luz en ella, solo aparece esa luz cuando encuentras a tu alma gemela. Víctor quería dinero a cambio de su hija y yo quería a Emma. Solo que desde los 6 años me odia, no se la razón, pero me odia y yo como rey no voy estar detrás de ella, no voy a estar a sus pies ni le voy a implorar, pero lo mejor de ella es que es la única en la villa que me puede dar descendencia por ser mitad humana. Cuando Emma tenía 50 años su papá le dijo que se iba a casar conmigo, ella lloró, imploro que no y nos dejó de hablar por más de 1 año. Y como no me puedo acostar con una niña apenas de 5 años, pues tengo a Ruth, aunque hace muchos años que no me enorgullece lo que estoy haciendo con Ruth.

Ruth es una mujer hermosa no lo puedo negar, pero no tan hermosa como Emma. Ruth es una mujer con cabello pelirrojo, delgada, labios gruesos, con curvas. Es lo que cualquier hombre desea menos yo, de hecho hasta empiezo a sentir saco de ella.

—Luke, ¿En serio crees que esa niña va a ser mejor que yo? Yo he estado contigo tantos años —chilló Ruth.

Los 100 años para los humanos es una edad grande, pero para los vampiros, apenas son unos críos. Y Emma para mí está convirtiéndose apenas en una linda mujer, se está desarrollando apenas.

—Quiero entregarme por completo a Emma, sin mentiras, sin engaños y sin una amante —reproché.

—Pues desde que estás comprometido con ella la has engañado, solo la quieres porque ella es la que te puede dar un bebé, nos podemos casar y adoptar —rogó.

—¡Yo no te amo! ¡Quiero a Emma a mi lado no a ti! —grité frustrado.

—¿A sí? Pues Emma no te quiere a tu lado, porque acabo de pasar por el bosque y vi a Emma y a Anthony sin ropa y besándose, es la verdad, ella no te quiere, quiere a ese perro.

—Emma con el perro, no creo, sabes que los lobos tienen mates, Emma no puede ser la mate de ese perro —bufé.

—¿Por qué? —me cuestionó.

—Vete por favor —suspiré frustrado.

Ruth salió enojada. Emma no puede ser la mate de el perro pulguso de Anthony, ella es mi alma gemela y jamás he oído que alguien tuviera dos almas gemelas. Después de un par de minutos entró Víctor.



Violett

#401 en Fantasía
#312 en Personajes sobrenaturales
#1597 en Novela romántica

En el texto hay: vampiros, hombres lobos

Editado: 19.05.2018

Añadir a la biblioteca


Reportar