Emma

Capítulo 11

Emma: 

Hoy era mi peor, desperté y quería seguir durmiendo para no ir al destierro de Anthony. Tenía miedo de lo que pasará hoy.

Me terminé de vestir y de arreglarme cuando vi que Van estaba sentado en mi cama viendo mi cuaderno de dibujo.

Lo siento Emma, pero tienes que ser fuerte para esto —habló Van.

¿De qué hablas?

De hoy, del destierro, debes de ser fuerte y jamás rendirte.

¿Cómo sabías que iba a pasar todo esto? —dije sentándome en la cama.

Soy antiguo linda, se muchas cosas que alguien no sabe.

—¿Qué va a pasar ahora? No quiero que se vaya —dije triste.

Vamos Emma, es hora —dijo tomando mi mano.

Fui afuera del mi cuarto, pero no sin antes agarrar el dibujo que le iba a dar ayer, pero con todo lo que sucedió ya no podía dárselo.

Fui afuera del castillo donde se llevaban acabo los juicios, ejecuta a las personas y los destierros. Bueno mínimo Luke no mató a Anthony por lo que hizo, porque Luke a cualquier cosa que le hagas lo mata.

Llegué y estaba Luke hablando con los guardias, cuando me vio dejó de hablar con ellos y se acercó a mí.

—¿Estás lista? —dijo Luke.

—Ojalá que el quien se fuera, fueras tú y no él —dije cruzándome de brazos.

—A mí no me hablas así ¿Oíste? —dijo agarrando mi brazo.

—¿Si te sigo hablando así me podrías desterrar? —dije fría.

—Despídete de tu amigo el perro —dijo soltando mi brazo bruscamente.

Fui hacia los calabozos donde estaba Anthony. Quería irme con él y ahora me arrepiento de que no me haya marcado, si ahora lo hace tal vez Luke termine matando a Anthony. Cuando llegué a la celda donde según estaba Ruth, vi que no estaba ella, no olía a ella ¿Qué le habrá pasado?

Dejé de ver esa celda y fui a la de Anthony, tomé las llaves que estaban a lado de la celda, la abrí y entré.

—Hola —susurré.

—Pequeña —susurró tristemente.

—Lo siento tanto —dije sentándome a lado de él.

—Sabes que no es tu culpa y no quiero que sigas pensando en eso.

—Te hice algo.

Saqué el dibujo de mi bolso de mi falda y se lo di a él, tal vez le gustaría, tal vez no porque ahora ya no vamos a estar juntos. Anthony desdobló el papel y leyó la carta y vio el dibujo, en su cara rápidamente se dibujó una gran sonrisa. Tomó mi mano y me acercó a él.

—También te amo y estaré contando los días para estar contigo pequeña, tengo una idea que tal vez te guste —habló Anthony.

—¿Cuál? —sonreí.

—Hay criaturas afuera de la villa que nadie conozca, puedo averiguar qué son las cosas que nos atacan y volver con la información y reclamar que me dejen entrar a la villa nuevamente y así tú y yo estaremos juntos por fin.

—¿No es peligroso? —me preocupé.

—Si, pero por ti haría cualquier cosa.

Anthony se acercó a mí y me besó. Tal vez sea el último beso que nos demos, pero por ahora quiero disfrutarlo. Crucé mis brazos alrededor de su cuello para profundizar el beso. Después me separé de él.

—¿Qué pasa? —preguntó Anthony.

—¿Puedo beber de tu sangre?

—Claro pequeña, solo que hay que tener cuidado si alguien viene.

—Si —chillé.

Anthony me levantó de mi asiento y me sentó en su regazo, con su garra hizo una cortada un su brazo derecho continuó acercando su brazo a mí y después empecé a beber de su sangre. Luego alejó su brazo de mi, después con su garra cortó una línea en su cuello.

—¿Estás seguro? Ya bebí mucho de ti y no quiero que te desmayes —hablé.

—No, cuando llegué a la frontera cazaré a un animal y listo.

—¿Me lo prometes?

—Te lo prometo.



Violett

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En el texto hay: vampiros, hombres lobos

Editado: 19.05.2018

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