Emma

Capítulo 21

Emma:

Había salido del castillo para visitar a Elisa, no quiero beber de la sangre de Luke así que voy a decirle a Elisa que si puedo beber de ella, tal vez diga que no o tal vez diga que si, pero si dice que no tendré que casar un animal, porque de la sangre de Luke no vuelvo a beber.

Cuando llegué a la manada de Anthony, HoneyMoon vi que estaba Elisa con sus amigas en el lago., me acerqué lentamente a ellas porque no sabía cómo me iban a tratar. Cuando llegué con Elisa, ella se acercó a mí sonriendo.

–Hola Emma ¿Cómo has estado? —dijo Elisa contenta.

—Bien gracias ¿Interrumpo? —dije viendo a las otras chicas.

—No, claro que no, ven vamos hablar.

Elisa me tomó de la mano y fuimos a su cabaña cerca de la de Anthony. Entramos a su casa y fuimos directo a la sala de estar para hablar.

—¿Qué pasa? —dijo ella.

—Es que yo apenas tengo la necesidad de beber sangre, pero Luke se ofreció en un principio y yo acepté, pero, él me pide que lo bese para darme su sangre y si no lo hago no me da su sangre —dije jugando con mis dedos.

—¿Y quieres que yo sea tu donante personal? —dijo sonriendo.

—Solo necesito un par de gotas y listo, antes era Anthony él quien me daba de su sangre, pero ya no está —dije reteniendo un sollozo.

—Claro que si, puedes venir todos los días que sea necesario, sé que extrañas a Anthony y mucho al igual que yo, pero no te preocupes —dijo abrazándome.

—Gracias Elisa, Luke es bastante negativo y gruñón, extraño que me podía escapar de él y podía ir con Anthony.

—Fui hablar con Luke, pero no cambié nada, tengo un plan que tal vez funcione para que Anthony vuelva —dijo sonriendo.

—¿Cuál es?

Los planes contra Luke jamás salen bien. A Luke jamás le ha gustado que lo confronten por eso yo jamás lo hago, ya que sé que es capaz de hacer. Una vez unos vampiros lo desafiaron por ser un mal rey porque les faltaba comida y sangre., ahora están en el cementerio.

—Mi plan es reunir a todos los licántropos para ir a hablar con el rey y hacerlo entrar en razón, no se va a poder negar porque vamos a ir todos los de la manada ¿Qué te parece? —dijo contenta.

—Siento que es peligroso —susurré.

—Para nada, pero no te voy a poner en riesgo, por eso no vas a ir con nosotros —aseguró.

—Pero Anthony es mi mate y debo de ir con ustedes —exclamé.

—No, si algo pasa contigo Anthony jamás me lo perdonaría, quiero que te alejes, nosotros vamos arreglar este asunto y tú vas a estar con él, ven ahora vamos a alimentarte porque Anthony me dejó muy en claro que debo de cuidarte —dijo amablemente.

Elisa tomó mi mano y me llevó a la cocina. Se cortó un su muñeca izquierda una abertura muy pequeña y me la ofreció, yo la tomé y bebí de ella. Su sangre era diferente a la de Luke o Anthony, no me gustaba beber de ella mucho pero ya tenía la necesidad de beber sangre.

Después de un par de segundos dejé de beber de ella, se sentía diferente beber de una mujer que de un hombre, ya que solo he bebido de hombres y de animales.

—Oye Emma, ya me tengo que ir, soy el beta de la manada y ahora soy como la Alpha de aquí mientras Anthony no está —dijo emocionada.

—Esta bien, entonces ya me retiro —dije algo triste.

—Adiós princesa.

Salí de la cabaña de Elisa, ahora que Van se ha enojado conmigo y que Anthony está desterrado me he quedado sola por completo. No puedo confiar en Luke porque se aprovecha de mí, en la villa nadie me quiere y si voy ahí sola me van a matar y más con lo que está ocurriendo con Ruth y sus amigos. No puedo molestar a Elisa porque está muy ocupada con su manada, así que no sé qué hacer ahora.

Salí a buscar a Van, tal vez me podía perdonar por todo lo que pasó y seguir haciéndome compañía como lo hacía antes, lo necesito para que me ayude y me proteja.

Fui al bosque y empecé a buscarlo, estaba desesperada y muerta de miedo porque sentía que alguien me estaba observando, sabía que no era Luke porque él ya me hubiera asustado o algo parecido, aparte su aroma no lo percibo, pero siento que algo me vigila atrás mío y por los árboles.

En un momento vi a una persona a lo lejos, me acerqué a ella para ver de quién se trataba, estaba cerca del lago de las hadas. Cuando me acerqué lo bastante para distinguirla si era hombre o mujer, vi que era una mujer blanca como la muerte, un poco baja, jorobada y parecía que se hubiera quemado la cara y manos. Me asustó más cuando me volteó a ver tenía los ojos rojos como un vampiro., en ese momento salí corriendo del bosque hacia el castillo, sentía que iba corriendo atrás mío, así que traté de correr lo más rápido que pude hasta llegar a la puerta del castillo.



Violett

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En el texto hay: vampiros, hombres lobos

Editado: 19.05.2018

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