Emma

Capítulo 31

Emma: 

La petición que me estaba proponiendo Luke era algo difícil de decidir, estaba entre la espada y la pared por una cosa, ya que si lo elegía a él podía hacer que cambiara de actitud, que fuera una buena persona y que regresara a Anthony a la villa, pero si le decía que no tal vez se enojara y jamás dejaría que Anthony no vuelva a la villa jamás.

Pero con todo lo que me hizo Luke en el pasado y las promesas rotas que ha hecho, no quiero una más.

—Luke yo quisiera elegirte, pero con todo lo que me has causado no puedo, me has humillado, me has dejado sin comer por días, me golpeaste, me agrediste, me amenazaste, me heriste no físicamente si no emocionalmente, eres capaz de dejarme afuera en el día más frío, no confías en mí y aparte el día de nuestra boda me prometiste que ibas a cambiar —reproché.

—Emma se lo que te he hecho, se lo que es todo esto para ti pero quiero estar contigo —habló Luke.

—Me olvidaste por estos años Luke, he sufrido tanto y tú jamás te molestaste por saber de mí hasta un mes antes de la boda, me hiciste casarme a la fuerza contigo y me obligas hacer cosas que no quiero, pero como eres el rey tengo que hacer lo que dices.

Sentí que las lágrimas querían salir de mis ojos de nuevo, pero tenía que ser fuerte por una vez. Luke se acercó a mí y tomó mi mano con sus fríos dedos para acercarme a él.

—Se lo que ha pasado y quiero olvidar todo, cuando regresamos a la villa voy a protegerte —prometió Luke.

—Ya es demasiado tarde, mi padre me enseñó a vivir con las humillaciones de todos y ya no las noto, no te preocupes, tengo frío ¿Podemos regresar?

—Entonces tu papá hizo mal —protestó Luke.

—Y tú no hiciste nada —susurré—. Vámonos por favor.

—Vamos.

Luke siguió tomando mi mano hasta llegar al castillo. Después de llegar entramos a la cocina agarrados de la mano hasta que Luke me soltó para sacar unos utensilios de la cocina, no sé qué iba hacer pero estos días me he dado cuenta que Luke cocina muy rico cada platillo que hace, es un gran chef.

—¿Qué vas a preparar? —pregunté.

—¿Quieres un chocolate caliente?

—Si —asentí emocionada.

—¿Y unos panqués?

—Claro —sonreí.

—Los tendré listos en unos minutos, si quieres toma asiento.

Luke me dedicó una sonrisa y se volteó para hacer las cosas. Mientras yo esperaba vi la sombra de Van, seguí la sombra hasta encontrarme con él., me hizo una seña para que lo siguiera a mi habitación.

Me levanté del asiento donde estaba aguardando para que terminara Luke de cocinar para ir con Van.

—¿A dónde vas? —preguntó Luke.

—A cambiarme por ropa más cómoda y caliente —contesté normal.

—Esta bien, regresa pronto.

Subí las escaleras rápidamente para estar con Van, algo me dice que va a estar enojado conmigo porque bebí de la sangre de Luke.

Cuando llegué al cuarto lo abrí con lentitud para ver a Van sentado en la cama. Cerré la puerta con seguro cuando entré para que Luke no viniera.

—¿Estás molesto conmigo? —pregunté asustada.

No, claro que no, aveces se me olvida que eres parte vampiro y los vampiros necesitan sangre a medida como van creciendo, lo que me molesta es que bebes de él —gruñó Van.

No tenía de quién beber, tú no eres una persona o si no bebería de ti cada minuto —hablé tranquila.

¿Lo has decidido?

Sabía de que estaba hablando, pero no tenía la decisión correcta sin lastimar a nadie y yo no quería hacer eso a ninguno de los dos por muy malo que Luke se haya comportado conmigo no merece que lo lastime, pero amo a Anthony y me única opción es esta.

—No, quiero hacerlo, pero Luke no tiene que sufrir —susurré.

Tienes dos días para hacerlo Emma, ya que en dos días se terminara el efecto del hechizo —habló rápido Van.

Esta bien —sonreí.

Espero que lo hagas Emma, en serio, es lo mejor para ti y para Anthony, no pienses en los demás piensa en ti, en lo que tú quieres.



Violett

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En el texto hay: vampiros, hombres lobos

Editado: 19.05.2018

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