Enamorada del mejor amigo de mi hermano #1

T R E C E

Semanas después

Hoy era el evento que había preparado el papá de Julieta sin olvidar algunas empresas que se unían a la causa, dicho evento estuvo organizado por Julieta, Roberta, yo y varios asesores de eventos, este evento beneficiaba a todas las casas hogares que apadrinaban las diferentes empresas, esta era la principal razón por la que con David apenas habíamos hablado y desde aquella salida con Alan, David prácticamente se alejo de mi y en tres ocasiones sólo me escribió para pedirme favores

─chicas esta noche será nuestra ─exclamó Julieta emocionada mientras se veía en el espejo

─vas a ir con Alan, cierto ─Roberta me miro y asentí

─no le has preguntado a David con quién ira ─dijo Julieta y se puso a nuestro lado mientras negué

─ ¿qué tienes? ─cuestionaron las dos y negué

─chicas que hermosas están ─exclamo mi mamá entrando a mi habitación

─usted no se queda atrás señora Margaret, le luce súper bien ese vestido y más con su linda pancita ─Julieta se acercó a mi mamá para acariciar su abultada barriga

─ya llegaron sus galanes ─murmuro mi mamá y me miro─. También llego Alan, cariño

─ya bajamos ─informé mientras mi mamá de nuevo se dirigía a salir de mi habitación, me acerque al espejo y sonreí

─ ¿segura te encuentras bien? ─pregunto Roberta acercándose a mí y posando sus manos en mi hombro

─estoy bien, vamos ─ordene y juntas nos encaminamos a las gradas.

********

Cuando llegamos con Alan al lugar donde era el evento, este tomo mi mano y no la soltaba, a mi me incomodaba porque no me gustaba que me cojan la mano o bueno me incomodaba que sea él, el que me tome la mano

─Adara ─llamo una voz detrás de mí por lo que volteé, di un pequeño suspiro y sonreí

─David buenas noches ─saludé y de pronto vi a quién tenía al lado por lo que sólo la mire

─Adara te presento a mi amiga Paulina ─presento y ella extendió su mano

─ Un gusto conocerte Adara ─sonrió de manera incómoda Paulina

─el gusto es mío Paulina ─ sonreí y ambas estrechamos nuestras manos

─ Alan ─se presentó mi acompañante y saludo a David, luego a Paulina

─nos vemos luego ─murmure mientras dentro de mí estaba una revolución decepcionada, tenía la ligera esperanza de que no llegara con ella, de que sea con otra.

Fuimos a las mesas destinadas y todo iba de maravilla, habían empezado con la recaudación haciendo una subasta

─ya regreso ─le susurré a Alan mientras me levantaba

─te acompaño ─sugirió y negué inmediatamente

─voy al tocador nomas ─murmure y asintió.

Cuando llegue al tocador estaba paulina mirándose en el espejo, por lo que tome aire y saque un brillo labial para arreglar mi maquillaje

─no te ilusiones con David ─soltó ella interrumpiendo mi momento de arreglar mi maquillaje

─no me he ilusionado, es el mejor amigo de mi hermano ─respondí y se rio

─él está enamorado de mí, acaso te lo tengo que recordar ─murmuro ella y negué sonriendo

─si me ha dicho querida Paulina, no te preocupes, no necesitas recordármelo, créeme que lo tengo bien claro ─dije mientras tomaba una capsula del frasco de pastillas estaba por terminar un tratamiento y era la última pastilla

─es mío ─siguió y solté una risita burlona

─bien esta, o sea hello, es mi amigo o es que acaso ¿no te crees tan suficiente y piensas que puedo quitártelo?, se supone que debes confiar en tus instintos ─le guiñe un ojo el cual claramente lo vio porque me estaba mirando a través del espejo

─ ¿sabes cuantas veces lo he rechazado? ─soltó ella y negué riendo, definitivamente tenía otro concepto de ella, pero ese buen concepto había quedado ahí, ahora mostraba como en realidad era

─no me importa saber ─respondí restando importancia y me tomo del brazo bruscamente

─puedo decirle ahorita mismo que si ─sentencio y me reí, lo estaba celando o no se creía lo suficiente para David

─ ¿acaso piensas que te lo voy a quitar?, por favor por mi puedes decirle ahorita, mañana o cuando se te pegue la regalada gana ─me solté de su brazo bruscamente y antes de salir la voltee a ver─. Cuídalo de otras no de mi, él me ve como su hermana, adiós

Estaba sentada en la oscuridad de la desolada playa mientras mis ojos se tornaban llorosos, el evento era en un lugar cerca de la playa por lo que a las personas le llamo la atención y asistieron. Había venido aquí porque a pesar de que estos días he tratado de ser demasiado fuerte, en realidad era que no lo era, por eso era más pesado, había sido una semana cargada de desilusiones, exámenes, tratamiento, sentimientos y resolver problemas de familia

─aquí estas ─llego David a mi lado y se sentó

─si ─di un suspiro mientras seguía mirando la oscura playa

─ ¿qué tienes? ─preguntó y yo negué

─nada ─respondí y él me miro con los ojos entrecerrados

─pequeña mentirosa ─dijo y rodé los ojos─. Estuve ocupado estas semanas y por eso no te he respondido, pero recuerdas que eres mi super amiga y yo como soy tu súper amigo, quiero que me cuentes que tienes

<< Si claro ocupado y solo me escribía cuando le convenía o le interesaba algo que esté a mi alcance >> pensé

─no tengo nada ─ asegure mientras intentaba sonar segura e ignorar el nudito en mi garganta, últimamente me encontraba sensible

─no tienes nada y tienes los ojos empañosos ─inquirió y me abrazo, en esos momentos necesitaba eso, pero como no quería decirle a nadie me estaba consumiendo lentamente, entonces decidí hablar

─mañana tengo revisión médica ─dije y él me miro desconcertado

─ ¿y qué tiene de malo? ─pregunto desconcertado

─alguna vez te mencione que me faltaban hormonas ─dije y se quedó pensativo un rato para luego asentir ─. Mi falta de hormonas sumado a que tengo quistes ese es el problema, la doctora mañana me entrega los resultados para ver si el tratamiento esta bien, solo que siento que no serán buenas noticias, y eso viene dependiendo de mi tratamiento



Nathaly

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En el texto hay: primer amor, apuestas

Editado: 25.11.2020

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