Entre Mundos

Thomas Thundergear

Si bien el camino a casa es relativamente corto, al igual que lo fue sus desmayos, la decisión de Robert de volver en taxi desde el instituto se lleva a cabo.

Ambos viajan en el asiento trasero callados mientras el taxista los observa por el espejo retrovisor. El hecho del paso del tiempo los ha dejado totalmente desconcertados. Por más que el oráculo se lo haya advertido a Thomas, no es lo mismo vivirlo en carne propia.

Desde que despertaron en Galuar habían vivido casi un día entero de viaje, conociendo gente, paisajes increíbles y criaturas aterradoras. Acá, fueron tan solo unos minutos y sus miradas son el reflejo de aquella perturbación.

Thomas, que se encuentra sentado detrás del conductor, estira su brazo hasta llegar a su amigo.

—El morral quedó allá— le dice preocupado.

De haber llegado despiertos a Galuar, guardaría el morral en aquel cajón del armario, el que es el único medio de transportar cosas de un lado al otro. Su idea era traer las runas a Calm River y ver si de este lado podía conseguir algo de información al respecto.

—¿Se olvidaron algo muchachos? — pregunta el chofer entrometido —¿volvemos? —

—¡No, no! — responde Adrian exaltado —Ni bien llego a casa te llamo— le informa en voz baja a Thomas. En Calm River, por suerte, no les hace falta estar juntos para poder comunicarse.

Una cuadra más y Thomas desciende del vehículo e ingresa a su casa.

—¡Hijo! ¿estás bien? — lo recibe Margareth ni bien pone un pie dentro.

—Si ma, no fue nada— contesta Thomas. Ahora pasan otras cosas por su cabeza como para tener que ocuparse de la preocupación de su madre.

Robert se había encargado de ponerla al tanto de lo sucedido y ella ya se había puesto en contacto con el doctor Parker.

—Voy a mi habitación, quiero descansar un poco— aunque solo piensa en toda esta locura, reconoce que para su madre no debe de ser fácil la situación. Antes de subir se acerca a ella y le da un cariñoso abrazo. Margareth no puede contener sus lágrimas de preocupación.

Thomas sube rápidamente la escalera, cruza la puerta de su cuarto y, luego de arrojar la mochila a un rincón, se dirige directamente hacia su consola de video juegos. Apurado abre la tapa y comprueba que "Guerrero en las sombras" sigue ahí.

No duda un instante, ya conectada y encendida se sienta al pie de su cama, como es su costumbre y con la compañía de Tankian a su lado. <<A ver que más pasa acá>> piensa mientras la pantalla de carga se ve en la tv.

La presentación del juego comienza, la misma que vio con Adrian en el hospital. Es igual, nada había cambiado en ella, pero no llega a terminar cuando el celular de Thomas comienza a sonar.

—Hola Adrian, ¿Qué quieres? — atiende concentrado en la pantalla.

—Te dije que te llamaría—

—Cierto, es que ya estoy con el juego— le comenta mientras que el televisor muestra la pantalla de inicio —Apareció una opción más—

—¿Estás solo? pensé que lo íbamos a ver juntos— Adrian no puede evitar sus ganas de estar ahí —¿Qué dice? —

—Libro de personajes— le contesta —No tenemos tiempo Adrian, tenemos que averiguar cuanto podamos antes de volver— Thomas baja por las opciones e ingresa a aquella que antes no estaba.

—Thomas, tengo que volver a ver a esa bibliotecaria— le dice riendo mientras recuerda como aquella mujer le coqueteaba. —¿Vos pudiste averiguar algo? ¿Te diste cuenta cómo cambia nuestra manera de hablar en un lado y en otro? —

Thomas se mantiene callado mientras observa la pantalla con sus ojos abiertos a mas no poder.

—¿Thomas, estás ahí? — se inquieta al no tener respuesta.

—Si, acá estoy— responde de manera instintiva —Entre a esa opción y hay un listado de personajes— le relata lo que ven sus ojos.

—¿Qué dice? — se impacienta Adrian.

—Solo un listado de nombres y están los nuestros, pero yo figuro como Thomas Thundergear—

En ese momento se escuchan unos golpes en la puerta del cuarto de Adrian.

—¡¿Quién es?! — pregunta.

—Soy yo supuestamente— responde Thomas.

—¡¿Quién va a ser?, soy tu mamá! — contesta Sophia del otro lado de la puerta.

—A vos no Thomas, es mi mamá, veo que quiere y te llamo. Sácale foto a todo— le dice antes de terminar la llamada y Sophia ingresa al cuarto.

—¿Estás bien hijo? — pregunta preocupada al ver que Adrian lleva un golpe en su frente, producto de su desmayo en el baño del colegio.

—Estoy bien ma— responde mientras su madre toca su magullada frente. —Fue solo un golpe y el desmayo duró unos minutos nada más—



Adriano Fuda

Editado: 04.07.2019

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