Escapando de la Realidad

Sólo Tu

Entro al cuarto me saco los zapatos y me dirijo al baño, estoy todavía molesta pero también siento culpabilidad, entiendo el hecho de que intentó defenderme pero no era la manera, tal vez su enfermedad hace que se exalte más de la cuenta y yo le recriminó olvidando que tiene un tumor cerebral.

Doy un largo suspiro, tomándome el cabello con las manos, me mojo un poco la cara, el agua fría ayuda a aclarar las ideas, salgo al cuarto busco mi piyama, Ízan no vuelve todavía, después de cambiarme me acuesto, enciendo el celular y la realidad golpea la puerta, un mensaje de mi tío, está molesto por mi desaparición, dice que debo volver inmediatamente a hacer los trámites que dejé en Standby, hago caso omiso al mensaje, en estos momentos mi presente es Ízan, no pienso dejarlo sólo, los trámites pueden esperar unos meses más.

No tengo ganas de dormir, espero que  vuelva pero hasta ahora no lo hace, intento distraer mi mente con algunos vídeos de YouTube, por casualidad encuentro una entrevista que le hicieron  a Ízan hace un año atrás, el habla con naturalidad del trabajo, de los negocios que tenía en mente, etc. Está tan elegante y sonriente que me lastima verlo así, hace menos de un año tenía el mundo a sus pies y ahora está condenado a muerte.

Me quedo mirando su entrevista, escuchando su dulce voz y sonrisa mientras lo hago, el sueño me vence todavía con el celular encendido.

****
Mis sentidos despiertan antes que mi cerebro, escuchó a alguien tocar la guitarra y una dulce voz  la acompaña, abro los ojos, miró alrededor, ya es de mañana, me pongo de pie y sigo la dulce tonada hasta el balcón del cuarto.

Ízan está tocando la guitarra, cantando Your song de Elton John, se escucha tan dulce y hermosa su melodía que me repliego en el umbral de la  puerta en silencio,  no quiero que se detenga.

Cuando termina la canción, Ízan baja la guitarra y se percata de mi presencia.

- Hola - exclama con una sonrisa.

- Hola, Buenos días - me acerco a él con una sonrisa, no pienso seguir molesta con él - no sabía que cantaban y tocabas tan bien - me siento en sus piernas el me abraza y me mira sonriente.

- Esa guitarra tiene historia ¿Sabes? Cuando estábamos en las calles de Hungría, como refugiados, ya te conté, vivíamos en las calles, hacíamos todo por comer como mucha gente que es desamparada, una tarde mientras mis padres conseguían dinero me asomé a un cantante ambulante, me quedé escuchando con mucha atención y emoción como tocaba, lo hice varias veces y por varios días, me encantaba verlo tocar, un día se asomó a mí y me dijo que si me gustaba tanto me iba a enseñar a tocar y lo hizo hasta que  la guerra acabó y pudimos volver a Croacia, mi amigo, él músico me regaló su guitarra el día que nos íbamos de Hungría.

- ¿Nunca quisiste ser cantante? Tienes una hermosa voz.

- Era mi sueño hasta mis 21 años, pero me dediqué tanto al trabajo hasta que esa idea quedó resagada... - sonríe hermosamente - ¿Y tú, tienes algún sueño?

- Como todos - exclamó sonriente - aunque cada vez que lo cuento se burlan de mí.

- Prometo no hacerlo.

- ¿En serio?

- Sí, quien sabe y se pueda hacer realidad.

- O si, Rey Midas.

- ¿De dónde sacaste eso?

- Lo vi en la portada de una revista, eras considerado un Rey Midas.

- En los negocios - suspira -  bueno ¿Me dirás cuál es tu sueño?

- Ser una sirena - exclamó, él me mira intentando no burlarse pero está por hacerlo puedo notarlo por sus gestos- obviamente no una de verdad - pongo los ojos en blanco - en California hay un acuario que me encantaba ir de niña y era por la sirena que nadaba para los niños con los peces dentro de los tanques de agua.

- Es un sueño realizable - exclama pensativo.

-¿Lo crees así? Como tú, me desvíe de ese sueño de niña, aprendí a nadar y a bucear pero solo como diversión, me fui a la universidad a estudiar periodismo y después mis padres murieron y ya sabes mi historia...

- ...Después de Venecia, nos iremos a Grecia, en las islas griegas quizás la mitología se haga realidad y haya una hermosa sirena saliendo de sus aguas.

- Genial, hacer un mito realidad - sonrío y me abrazo a Ízan.

Unos minutos después me separo, miro a sus hermosos ojos azules, hay algo extraño en ellos.

-¿Te pasa algo? - pregunto extrañada.

Ízan Mueve la cabeza varias veces, e intenta abrir y cerrar los ojos, se los frota con las manos, se está poniendo nervioso puedo notarlo.

- Solo veo obscuridad - exclama con temor - ¿Dónde estás? - al escuchar eso el temor y la ansiedad me embargan, lo vuelvo a abrazar con fuerza.

- ¡No, no, no! ¿Dime qué vez por favor? - suplico al borde le la desesperación, coloco mis manos en sus ojos después empiezo a rogar a Dios,  que cuando los saque el pueda verme, mi corazón y su corazón laten muy fuerte, los dos estamos asustados - Por favor Ízan, cuando retire mis manos dime que me vez, te lo suplico.

Cuento hasta tres y retiro mis manos, lo miro fijamente.

- ¿Me puedes ver? - pregunto con desesperación,  Ízan entre cierra los ojos todavía en silencio.

- Te veo un poco borroso - pone sus manos en mi rostro - eres tan hermosa, deja de preocuparte,  mi mirada está aclarándose.

Me lanzó a sus brazos, lo abrazo con fuerza y empiezo a sollozar como niña, ¡que doloroso por Dios! pensé que no volvería a verme nunca más. Ízan empieza a meserme en sus brazos y empieza a tararear nuestra canción intentando tranquilizarnos.

- Perdón, cariño - exclama después de unos minutos - no quisiera darte estos malos momentos.

- Estoy bien - respondo todavía abrazada a él - ya pasó, mi amor.

- ¿Sabes que llegara el momento que no pasará?

- Lo sé, no importa, seguiré firme a tu lado, solo debo acostumbrarme a la idea.

- Nunca lo harás...

- ...Lo haré - lo miro fijamente - lo verás - beso sus labios con cariño y me pongo de pie - ¿Estás bien?



Sissi Pamela Terceros Beltran

Editado: 23.08.2020

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