Escapando de la Realidad

Simbolismo

- Hablando de cosas importantes - pregunto mirando a Ízan acomodada en su pecho - ¿Algún otro objeto simbólico del que tenga que saber ?

- Si hablas de objetos que tengan algún tipo de sentimiento, pues - se pone de pie y saca de su bolsillo una esclava de plata - la esclava de mi tío, pero esto nunca me perteneció, o bueno es lo que siempre pensé.

- ¿Porque piensas eso? - pregunto mientras Ízan vuelve a la cama con la esclava en la mano.

- Cuando escapamos de Yugoslavia mi tío fue asesinado en frente de nosotros...

- Si, me lo contaste.

- Cuando ví como le disparaban - tomo la esclava en la mano y la observo con atención, es hermosa,  de plata pura - observé todo en cámara lenta, ví como caía y como la esclava se rompía y salía de su muñeca, corrí arriesgándome a ser disparado para recuperarla, la recogí del piso y corrí con mi padre y mi abuelo, tal vez te preguntarás ¿Porque no la vendí cuando pasamos hambre en Budapest? Pues...mi padre me dijo que la cuidará era lo único que teníamos de mi tío y de nuestra vida en Yugoslavia, así que la cuidé hasta el día de hoy, viajo con ella, voy donde sea con la esclava.

- ¿Porque nunca arreglaste su seguro?

- Porque no es mía, es de mi tío...- empieza a observarla con atención en completo silencio por unos minutos - y pronto será tuya...

-¿Mía?

- Sí, cuando llegue el momento quiero que te la quedes.

- Es una reliquia familiar, yo...no podría...quedarme...

- Mi padre me la dió, nunca me la pidió, puedo hacer con ella lo que quiera y quiero que la tengas tú, así que debes llevártela.

- Está bien - respondo suspirando.

- Mañana saldremos muy temprano a Budapest, perdón no pudimos pasear por las islas, no hicimos nada de lo que planeamos.

- No hay problema, mi vida, yo te amo y iré donde tú vayas, lo que me importa es estar a tu lado hasta el último segundo de vida que tengas.

- Ah, ah sabes que no estarás conmigo, debes irte antes.

- No te entiendo.

- De acuerdo a los médicos lo primero que me pasará es tener una muerte cerebral, cuando eso suceda, los médicos me deben mantener con vida hasta volver a Croacia, allá Donaré mis órganos y recién todo acabará.

- O sea...- lo miro con los ojos como platos - no... estaré contigo...

- No debes hacerlo, ya te dije que en Croacia no te quiero, mi familia no estará feliz de conocerte, de  qué me casé y que te dejé embarazada, todo al mismo tiempo, es mejor que todo se haga en paz para que lo puedan asimilar, me prometiste que lo harías.

- Y lo haré, comprendo tu punto pero yo quería estar contigo.

- Estás conmigo mucho más tiempo que cualquier otra persona que estuvo a mí lado.

- ¿Tanto así?

- Pues, ya te conté, ni con mi familia estaba mucho tiempo, todo mi tiempo era el trabajo, 24/7 todo el año sin vacaciones, sin tiempo libre, a no ser tres noches a la semana dos horas en sesiones de sexo para desestresarme, nada más, contigo he pasado más tiempo que con todas las personas que conocí en toda mi vida.

- Eso me hace privilegiada...

- La verdad es que tú llegaste a mi vida en el momento correcto...

- Yo no diría eso.

- ¿Lo dices por la enfermedad?

- Sí.

- Es que...pensándolo bien, si no hubiera habido esta enfermedad, yo no me hubiera salido de mi rutina neurótica, nunca te hubiera conocido, así que todo lo malo siempre te trae algo bueno.

- Siempre le vez el lado positivo a las cosas.

- ¿Acaso hay otro? - pregunta sonriendo.

Sonrió sin encontrar respuesta a esa pregunta, por mi parte siempre fui un poco negativa y aunque él quiere ver un lado positivo a todo esto, yo solo veo desolación en mi futuro.

****

A la mañana siguiente salimos muy temprano para Budapest, nuestro viaje a Grecia fue muy hermoso pero con grandes revelaciones y salir de aquí también marca un mes menos para mi amado Ízan.

-¿Cómo estás? - me pregunta cuando entramos al avión.

- Un poco mareada, pero estoy bien - sonrió mirando sus hermosos ojos claros.

- Será muy difícil para ti cuando yo no esté a tu lado...- exclama con voz ronca mirando por la ventana del avión.

- No quiero pensar en eso.

- Pero hay que pensarlo, quizás esté sea mi último mes junto a tí, después afrontarás el embarazo sola, ¿Porque crees que me molesté tanto por tu silencio?

- ¿Porque tú querías pasar conmigo todo el tiempo posible? - pregunto mordiendo mi labio inferior mortificada.

- Exacto, cuidarte desde el día uno, ese era mi deseo, hacer en estos pocos meses lo que no podré hacer en 9...

-...Pero lo hiciste, involuntariamente, lo hiciste y lo haces...

- No quería hacerlo involuntariamente... - exclama sonriendo pero con tono frustrante.

- Entiendo tu frustración y por eso te pido perdón, no me comporté bien contigo.

- Ya pasó, no podemos quedarnos dando vueltas en el asunto - sonríe - en Budapest te tengo una sorpresa.

-¿Otra?

- Sí, intentemos pasar el mes de diciembre sin preocupaciones, ¿Te parece?

- Sí - sonrió asintiendo con la cabeza, después me echó en su brazo y duermo todo el viaje de ida a Hungría.

Al llegar observo una linda ciudad, tal vez un poco fría pero es muy bonita.

- ¿Donde está nuestro hotel?

- Me cansé de los hoteles.

- ¿Y dónde nos quedaremos?

- Ya verás...

Cómo le gusta a Ízan dejarme con la duda, extrañaré sus sorpresas aunque con él no se sabe tal vez desde donde esté, seguirá sorprendiéndome.

Paseamos en el auto que nos recogió del aeropuerto por toda la ciudad, llegamos a una zona residencial al frente del río Danubio, el lugar tiene una hermosa vista.

- ¿Donde estamos? - Pregunto mirando las casas que nos rodean,  por lo que puedo notar son residencias, no existen hoteles o alojamientos en el sector.

Ízan saca una llave y abre la puerta de la casa que tenemos en frente,  me toma de la mano y me conduce adentro, la casa tiene ventanales grande y hermosos, sorprendente cada cuarto da la vista al Danubio, entra mucha luz es muy hermosa, está elegantemente amoblada, la cama principal da a un gran ventanal de frente al Río y al puente que conecta con la ciudad.



Sissi Pamela Terceros Beltran

Editado: 23.08.2020

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