Espectros

Capitulo IV: Averiguaciones

La estación de radio resonaba en un vehículo que permanecía estacionado en la noche en medio de la lluvia. Su dueño fumaba tranquilamente con las ventanas arriba escuchando las últimas noticias.

¡Hola a todos, mi nombre es Verónica Real y estas son las noticias de último momento!

Se registraron varios homicidios la noche de ayer en la Cenicienta del Pacífico. Uno de ellos fue el de un Sacerdote de la Zona Sur, quien fuera apuñalado fuera de su domicilio en lo que parece fue un robo a mano armada. Y por otro lado, un agente de policía, quien intentaba detener a un vehículo de apariencia robado fue asesinado a sangre fría en plena vialidad. Todo esto ocurrido anoche.

Las autoridades comienzan a relacionarlo con los asesinatos que se llevaron  cabo en la fuga del interno del Pabellón Psiquiátrico San Ángel, Ignacio López, quien se escapó bajo circunstancias misteriosas. Los oficiales insisten en tener precauciones ya que consideran al sujeto sumamente peligroso.

El hombre apagó el radio y se vio en el retrovisor, su sonrisa indicaba que hablaban de él. Tranquilamente bajo del automóvil para encontrarse frente al Psiquiátrico del que se había escapado. A paso lento se acercó hasta llegar a la acera frente al mismo y mirar a los pisos superiores.

CAZADORES NOCTURNOS
VOLUMEN II
"ESPECTROS"

CAPÍTULO IV
"AVERIGUACIONES"

—Eran oscuros, tenían como capuchas y sus manos eran blancas— Axel describía a los seres que había visto a Lidia, quien estaba en el ordenador —, eran horribles—.

—Hay un sitio que encontré cuando investigue más sobre como defenderse de entes malignos— dijo ella —, aquí debe haber algo sobre esas cosas. Te sorprendería la cantidad de cosas que existen allá afuera en la oscuridad, Axel —ella entró a una galería de imágenes provenientes de un libro viejo digitalizado, hoja por hoja aprecian seres del otro mundo inimaginables.

—¡Ese es! —Axel señaló.

—¡Rayos! —dijo ella acomodando sus anteojos.

—¿Qué mierda son esas cosas, Lidia?—preguntó Ricardo.

Ahí estaba la imagen. Era una especie de archivo PDF de un libro muy viejo en donde el autor hacia énfasis en su anonimato y en que él no poseía el original. Además de todo, añadía no querer problemas. Era algo misterioso, pero en efecto el ser oscuro era el mismo, Axel lo sabía.

—Ese es—señaló Axel.

Spectrum, en nuestro idioma, Espectro. Muy pocos los conocen, muchos menos los han visto y los que lo han hecho, por lo general, terminan muertos—Lidia guardó silencio por unos segundos y miró fijamente a su amigo.

"Los Espectros se alimentan de almas humanas"

"Solamente una víctima de un Espectro puede verlo. Eso los hace invisibles ante otras personas."

"Una vez que se mira a uno de esos emisarios de la muerte. La persona adquiere la capacidad de abrir su tercer ojo".

"Los Espectros pueden poseer personas..."

—Tuviste suerte de salir con vida—afirmó Ricardo.

—¿Quién podría ser capaz de hacer semejante trampa? — preguntó Lidia mientras colocaba una conexión entre el móvil de Axel y su computadora portátil.

Los tres se encontraban en la habitación del chico de las pesadillas recurrentes. Ricardo comenzó de un lado a otro dentro del cuarto de forma impaciente, con curiosidad abría cajones. El dueño de la habitación se curaba la herida en la ceja que había recibido frente al espejo de su armario.

—No tengo idea— mencionó Ricardo con las manos en la cintura—. Pero quien haya sido, nos quería muertos —.

—Esa persona sabe algo— afirmó Axel—. Si en ese sitio se cumplió mi pesadilla, quien haya sido tiene información que yo necesito—

—No logro entender, pero quien haya sido lo voy a encontrar para ti, Axel y averiguaremos que ocurre — ella tecleaba.

—¿De verdad crees poder rastrearlo?—.

—Adriel no es el único tecnológico en el equipo — ella sonrió y se acomodó los anteojos—. Desgraciadamente, cuando estás en el mundo de las noticias te percatas de que, de la manera legal no se llega lejos—.

—Me alegró de que hayas vuelto, Lidia— comentó Ricardo llegando a una pared falsa en la esquina del cuarto—, Oye Axel ¿Qué es esto?—.

—¿Qué cosa?— cuestionó sin voltear a ver.

—¿Esa pared falsa?— cuestionó Lidia.

Al instante, Axel se alarmó y dejó las suturas para girarse. Ricardo ya volteaba la falsa para ver del otro lado. Lidia, al ver a su amigo tan alarmado se puso de pie para ver lo que Ricardo descubrió. Era una pared falsa que del otro lado estaba llena de periódicos locales, todos ellos de eventos paranormales de días antes, avistamientos irreales, ganado lastimado entre otros. Admirados, ambos, Lidia y Ricardo se pararon frente a él a observar.

—¡Asombroso! ¿Tu hiciste todo esto, Axel?— preguntó Lidia con una enorme sonrisa.

—¡No es nada!—.

—Son actuales, todos ellos— Ricardo miraba las fechas— ¿En serio todo esto está pasando en la ciudad?—.

—Si— afirmó asintiendo con la cabeza—. He estado atento—.

—¿Porqué?— Lidia borró su sonrisa— ¿Es por ella?—.

—¡No! Yo...— bajó la cabeza—. Bueno, si es por ella—.

—¡Axel, ya lo habíamos hablado!— Ricardo le puso la mano en el hombro—. Ella no puede volver, la mandamos al infierno y de ahí nada sale ¡Jamás!—.

—¿Y si nos equivocamos? ¿Y si vuelve?— cuestionó él preocupado—. No hace falta decir que casi nos atrapó a todos—.

—Ella no va a volver— dijo Ricardo con completa seriedad.

Ricardo y Lidia se quedaron calladas, recordaban la mala experiencia que habían tenido y como ambos habían sido atrapados por la Bruja. No estaba de más la amenaza que había dejado detrás, que era volver por todos ellos.

—Escucha...— en ese momento, un sonido en la laptop de la chica les llamo la atención.



Flores Segura

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En el texto hay: espectros, cazadores, paranormal

Editado: 31.12.2020

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