Finalmente Luci

por fin a salir

Hoy por la mañana, vi algo fuera de mi ventana, lo normal, un hombre nuevo con su armadura, una espada, y un escudo, aunque no sé por qué había algo un poco raro en él, este era algo extraño, antes de entrar y aventarse hacia el peligro como un idiota, se quedó fuera del castillo por unos momentos, me pareció ver que sacaba un papel o algo así, me parece que estaba repasando su plan, - lo cual es muy raro, en todos mis años encerrada, jamás vi que alguno, tuviera ni una pequeña parte de plan- al repasar su papel, él lo tiró y fijó la mirada hacia mi torre. Sentí que la vergüenza me comía, pero claro que se dio cuenta que lo observaba; lo más pronto que pude me aleje de mi ventana y me acerqué a mi espejo.

-Espejo, oh, hermoso espejo en la pared dime el valor que tiene este caballero, y muéstrame lo que ves- con mis hermosas palabras ya dichas, el espejo me contestó:

-Claro mi bella Luci, pero le advierto que este caballero es nada ordinario, y desea masacrar para poder sanar- me dijo mi espejito con total frialdad antes de mostrarme la valentía de este caballero tan raro.

Resulta que ya sé porque este caballero era tan raro, al parecer, para empezar, este hombre es una mujer, sucede que es una chica de una gran estatura –como 1.70- hermoso cabello largo color castaño, de espalda ancha pero a la vez delicada, de facciones hermosamente finas, unos ojos color miel, con una figura aún más espectacular que la de la pobre princesita encerrada, y si hay que comparar a esa chica conmigo, diré que yo soy una horrible muñeca de trapo junto a una hermosa Barbie. Pero si te preguntas como es que se cómo es por dentro aun con la armadura en unos momentos haré la recapitulación

Ella al entrar a mi castillo usó unas buenas técnicas de combate, se escondía detrás de pilares, atacaba, y se defendía, me sentía como dentro de una película al ver que mi caballero peleaba con tanta valentía. Al terminar la batalla, el dragón estaba totalmente destripado –por decirlo así-, al ver su rotundo éxito se quitó el casco y ondeó su hermoso cabello, como en toda buna película, ahí estaba la escena en la que escupías tu bebida de la sorpresa que te daba el enterarte de algo - en este caso, mi caballero es una hermosa dama-. Al recuperarse de su larga batalla, se alejó del cuerpo del dragón y empezó a andar escaleras arriba hacia la cima de mi torre. ¡¡Yo no sabía qué hacer!! , estaba más que nerviosa, nunca alguien había si quiera hecho un rasguño a ese monstruo, ¿y ahora que pasaría?, no me puedo casar con ella, es una chica, solo pensaba en mi futuro evitando tanto mi pasado como el de ella, no se me ocurrió preguntarme ¿por qué ella quiere rescatarme? Y ahora lo sé….

Al entrar en mi alcoba, la chica me comenzó a hablar, pero yo no puse mucha atención, puesto que yo aún le seguía analizando, y así fue hasta que ella empezó a mover sus brazos de un lado a otro.

-¡¿Oye, estas sorda o que te pasa?!- me gritaba con el mismo movimiento de brazos

-Hola, disculpa, ¿pero quién eres tú?, y ¿qué es lo que haces aquí?- le dije algo desconcertada

-¡Huy!, discúlpeme alteza mía- me dijo de manera sarcástica- lo siento por no ser un hombre fuerte que venga solo para cogerle y casarme con usted; me presento, me llamo Lizet, y he venido para llevarle ante mi jefe temporal

-¿Temporal?- le pregunté

-Sí, temporal, ¿acaso además de sorda eres torpe?

-No, pero no lo logro comprender muy bien- le dije ya algo irritada

-Él me ha pagado para matar el dragón, rescatarte, trasladarte hasta donde él se encuentra, y después ejecutarte frente a sus ojos- me dijo con una extraña sonrisa que me llegó a estremecer

Al escuchar estas palabras sentí un horrible escalofrío recorrer todo mi cuerpo, pero al parecer a ella no le molestaba el tener que matar a alguien, y si acaso eso le llegó a importar, ahora solo hay una enorme indiferencia.

-¿Pu, puedo saber, quien te paga para tal atrocidad?- le dije aun con nerviosismo.

Pero ella no contestó; recorrió mi habitación a un paso muy lento, y mientras más veía, más cosas tomaba que no le pertenecían, en momentos llegué a decirme

¡¡¡Reclámale!!! ¡¡¡Son tus cosas!!!

Pero la verdad, ella me daba mucho miedo, sentía que me mataría en ese mismo instante, y creo que me leyó la mente, porque al voltearla a ver, sacó un arma y me disparó...

¿Qué demonios me pasó?, no lo sé, lo último que recuerdo, es a esa extraña chica sacando un arma.

 



Sofia Gallo

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En el texto hay: romance juvenil, aventura, lgbt

Editado: 01.02.2021

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