Finalmente Luci

sombras nada más

¡¿Qué demonios pasó?! Dios mío, estoy muy confundida, yo solo era una simple princesa confundida y encerrada en una maldita torre.

Y ahora….

Pues bueno, no lo sé, esto es muy raro, este bosque es tan tenebroso, pero se siente tan mágico, es algo extraño, pero muy misterioso, es; muy loco a mi parecer. Llevamos dos horas caminando y no parece ser que estemos avanzando, y poco a poco se va haciendo de noche, hay muchos troncos, árboles y plantas, a veces parece ser que hay algún pequeño animalito asechando y espiando a nuestras espaldas; quizá un pequeño conejito, o una ardilla, pienso ser optimista y pensar en que es un animalito y no algo que me pueda matar antes de mi hora.

-Aguarda- me dijo Liz poniendo su brazo frente a mi haciendo detener mis pasos

-¿qué suced….

Tapó mi boca y calló mis palabras, yo estaba sumamente confundida, pero le obedecí, y observe como ella lentamente volteaba a su alrededor observando detalladamente todo como si alguien estuviera escondido entre las sombras. Y de pronto, algo se movió, las ramas se escucharon fuertemente tronar; mientras yo me moría de miedo, ella estaba sumamente calmada tratando de descifrar que o quien estaba con nosotros mientras entrecerraba sus ojos para enfocar más su vista. Creo, que logré ver algo, pero, era demasiado raro, no entendía nada, parecía una clase de, súper-humano, era, como una sombra, como esa clase de leyendas de un hombre alto y sin rostro, pero, quizá solo fue mi imaginación.

No entendía muy bien, pero vi que Liz se comenzó a mover, sacaba algo de su mochila, no pude ver que era hasta que me lo mostró… una nota que parecía tener algo escrito…

Trata de no hacer ruido, pero por favor muévete rápido, solo, no hables

La verdad no entendí muy bien que era lo que pasaba, pero hice caso a sus instrucciones y me moví rápido y en silencio siguiéndole.

Y de pronto… lo vi

Era una cosa espantosa, ni si quiera sé que era, el o ello, no era muy alto ni grande, pero su rostro, su piel, era totalmente una sombra, pero había algo muy raro en su cabeza, donde deberían haber oídos, en realidad habían hoyos, era, algo sumamente extraño y asqueroso era tan terrorífico.

Al darme cuenta de esa atrocidad de ser, inmediatamente voltee a ver a Liz, pero ella se veía más calmada que yo, hacía sentirme optimista y a salvo, parecía ser que en realidad ella ya había lidiado mucho con seres como estos, lo único diferente en esta ocasión, es que esta vez contaba con una carga mayor: YO

Demonios, yo no sé nada sobre esto, pero logro ver que o se está multiplicando o está comunicando con sus amigos, y deseguro les dijo que aquí, hay una muy sabrosa cena.

Después de unos tres larguísimos minutos para mí, y simples segundos para ella, llegamos a una pequeño río, nos metimos a el – no era muy profundo, además de que tenía pequeñas piedras donde te podías subir con facilidad para no mojarte- curiosamente y con muy poca probabilidad de que fuese casualidad, todos los espíritu/sombra desaparecieron al cruzar por completo el pequeño arroyo. Pasamos unos diez minutos caminando en total silencio, ella me odia, yo lo sé, pero se me es complicado el lidiar con ella.

-Esas cosas.-dude un poco al hablar, pero seguí- ¿Qué eran esas cosas?-

- Dudo mucho de que te enterases atrapada encerrada en esa torre, pero, son dowmps, estos seres…. – dejó de hablar y parecía recordar algo doloroso- estas cosas son como zombis sombra, solo que sin ojos, puesto que al parecer sus oídos compensan su falta de vista. Han estado aquí desde hace seis años, han destruido familias enteras, jamás calman su sed de hambre fresca, tenemos que cuidar bien de nuestros animales, si no, es probable que ellos los tomen antes que nosotros-vi que sus ojos comenzaron a brillar a causa estar guardando sus lágrimas- pero son tan solo sombras, hemos evolucionado y encontrado algunos hechizos que nos protegen de ellos y como ya te has de haber dado cuenta, hicimos también algunas cosas para cambar nuestro lugar de estar, algo como la tele transportación pero sin tecnología, algo más sencillo, y eso muchas veces, nos ha salvado la vida.- paró un momento pero prosiguió antes de que yo pudiese decir algo- mira sé que no he sido muy buena contigo, y sé que has de tener muchas preguntas, pero te prometo que cuando hallamos descansado podré contestarte todo lo que quieras.

Nos paramos en un lugar con tierra plana, acomodamos unos suéteres y los utilizamos como almohadas, desde ese momento me di cuenta de que ella también tiene su lado humano, eso me hizo sentir feliz, y poder descansar más tranquila.



Sofia Gallo

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En el texto hay: romance juvenil, aventura, lgbt

Editado: 01.02.2021

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