Finalmente Luci

el reino

Mientras Lia escribe con desespero y rencor, el rey caminas por las afueras del castillo; castigándose mentalmente por todo el daño que ha hecho y hace a su “familia”. “Es admirable toda la belleza que emana este lugar. Es tan verde y tan lleno de vida. Todo lo contrario a la vida que se lleva dentro del castillo.” Piensa el con cada paso que da.

De tanto caminar, sin darse cuenta llega al final del color verde y se topa con su reino, su pueblo, su gente. Personas miserables y pobres. Personas que viven con temor y hambre cada uno de sus días en vida.

Ocultando su rostro lo más posible trata de evadir la mirada de cualquier persona. Pero no hace falta esto. Todos están lo suficientemente preocupados por si mismos que no les interesan las demás personas.

A paso lento va notando cómo el caos lo ha consumido todo

-Es un asco -dice para sí pensando que nadie le escucharía; pero su sorpresa fue grande al percibir la mirada de todos a su alrededor. Y lo único que se le ocurre en el momento es caminar velozmente lejos de ahí. Algunos pares de ojos le siguieron por unos segundos pero terminaron por ir de nuevo a sus asuntos.

“Hay tantas personas tan desamparadas” (esta vez solo lo piensa).

Camina y camina mientras piensa en si enserio él es la victima de la historia. A veces solo te enfocas en algo y no visualizas el panorama completo. “Yo tengo un hogar y alimento todos los días” se dice mientras se percata de que todo el dinero sobrante se va a la billetera de los científicos que prácticamente viven en su castillo. Todo esto simplemente por tener a su hija “a salvo” ¿Pero a salvo de qué?... ¿de los monstruos? ¿De la gente? ¿De su propia familia? ¿O simplemente de la realidad? Poco a poco está anocheciendo, los que tienen un hogar se refugian dentro de él mientras tanto los que no se dividen en dos grupos. Unos inician con sus rezos mientras que los otros toman sus armas y se alistan para poder luchar.

Ya es tarde para andar vagando fuera pero a pesar de esto Adam está completamente despreocupado. Él simplemente camina a un paso muy lento pero seguro, con una actitud sin duda de pura tristeza. Mientras la gente aún se alista comienzan a dispersarse. Con cada vez menos personas el lugar emite mucha más tensión que antes. Después de unas cuantas vueltas a las casas y calles se da cuenta de que la luz es ya tan solo artificial; así que hay dos opciones:

  • Regresar al castillo, o
  • Quedarse a ver lo que sucede

Poder vivir como una persona normal al menos por unos minutos. Aunque claro está que él no se morirá de temor como todos los demás. Sin algo que decir o aparentar se acerca a un grupo de bebés que han dejado solos para no correr peligro por sus culpas. Algunas personas ven al rey como si tuviese dos cabezas, pero al igual que antes esto solo duró unos cuantos segundos.

Todas las lámparas comienzan a apagarse, los que están decididos a luchar toman palos lo suficientemente duros como para descalabrar a alguien y unos cuantos toman lámparas que estaban enterradas en el piso.

Hay un silencio terroríficamente abrumador en este lugar… hay una gigante sombra al lado de los que están rezando. Pero alguien o muy valiente o muy estúpido lo intenta golpear con el bate, pero esto ha sido en vano, el monstruo ha desaparecido; es como si jamás hubiese estado ahí. Lentamente aparecen más drowmps. Como podrás ver no todo en la vida falsa de Lucia es ficción.

Intentan hacer que “vean” al menos una mancha blanca con las linternas y logren distraerse para poder golpearlos pero es algo demasiado complicado. Nadie se ve tan preocupado como esperaría. Los únicos asustados son los pequeños, les espanta ver tantos golpes. Adam se inmuta al ver tanta violencia que al final termina resultando mucho esfuerzo para nada. “Estas cosas con un golpe jamás morirán. Se necesita de sal para poder quemarlos” si, claro, él lo sabe, pero su pueblo, la gente que vive con ellos, la gente que vive aterrorizada todas las noches, la gente que tiene que d4jar a sus hijos para poder sobrevivir… no lo sabe.

Jamás se les ocurrió a los reyes decirles esto a las personas, solo pensaron en su bienestar. Pero a lo que parece creo que no han visto los rostros de los reyes por un muy largo tiempo. Aunque él se ponga al frente de todos y les diga su nombre, ellos quedarán igual de felices a que si ven a una rata.

Como siempre lleva una pequeña bolsa con sal en el bolsillo del pantalón, pero sabe perfectamente que a pesar de tenerla no será suficiente para poder protegerlos a todos. Tendrá que guardarla hasta que sea necesario.

Golpes aquí. Golpes allá. Inclusive golpes al aire. Estas criaturas son capaces de desaparecer cuando les place; criaturas horribles sin rostro pero con hoyos a los lados laterales de su cabeza que funcionan como oídos. Tienen que mantenerse en absoluto silencio, por eso es mejor usar la luz como distracción, así solo verán manchas pero no sabrán tu ubicación exacta. Esta gente es pobre pero muy inteligente, pero en fin, como no lo van a ser, sus opciones son la torpeza o vivir.

De no ser porque todos aquí son pobres y carecen de sal sería un poco más fácil. Al parecer todas las noches es lo mismo, y de tantos movimientos repetidos Adam termina aburriéndose, decide que una hora y media de ser persona “semi-normal” ya es suficiente. Como si nada estuviese pasando camina junto a los monstruos y a las personas en batalla, los drowmps no son tan temibles en este lugar, hasta pareciera que ellos también ya se acostumbraron.



Sofia Gallo

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En el texto hay: romance juvenil, aventura, lgbt

Editado: 01.02.2021

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