Finalmente Luci

es fuerte

-¿Crees que ella vaya a estar bien?

-Claro, no lo dudes, Lizet es muy fuerte. Con lo que sea que se esté enfrentando, ella podrá vencerlo.

-Bien, es solo que me angustia. Quizá no debimos haberla dejado sola.

-Quizá, pero las cosas ya no se pueden cambiar, ella esta allá y nosotros aquí.

El silencio nos inundó después de haber dicho eso. Sé que Lucia podría tener razón, pero quiero creer que esto es lo correcto, ella podrá estar a salvo al menos por un tiempo, y mientras yo y Luci no muramos aquí, todo estará bien. Además, sé que es algo feo al decirlo, pero podré tener más tiempo junto a esa hermosa chica que me hace sonreír torpemente.

-Ya es tarde, tenemos que regresar a la cueva

-Solo unos minutos más. ¿Si?

-Bien, ¿pero para qué?

-Mira…-me dijo mientras señalaba el horizonte- ¿es hermoso, no?

Atónito, completamente atónito.

-Es… maravilloso -con mis ojos tan grandes como se me es posible contemplo el escenario. Colores cálidos que te degustan la mirada con tan solo observarlos.

Sin si quiera darme cuenta poco a poco me acerqué más a las orillas del bosque, donde solo había pasto y a unos pasos más una caída inminente. Sentándome en el pasto, maravillado de tanta hermosura.

Y llegando de sorpresa, siento recargada la cabeza de Luci en mi hombro. Lentamente fijo mi mirada en su rostro. Es tan hermosa…

-Ya tenemos que irnos o de lo contrario se hará de noche. -digo abruptamente levantándome del piso y por consecuente, quitándome a Luci de encima.

Noté ver que quería quedarse más tiempo, pero no la deje hablar, simplemente me fui del lugar esperando a que ella me siguiese.

Árboles, árboles y más árboles. Yo no sé cómo llegar al lugar, solamente estaba esperando encontrármelo de pura suerte. Pero creo que no podremos llegar a tiempo si yo soy quien nos guía. Y como si ella me hubiese escuchado, simplemente aceleró el paso y sin decir alguna palabra ella comenzó a guiarme.

Estando a unos minutos de que nuestro alrededor se pusiese totalmente obscuro, logramos llegar a la cascada que se encontraba cerca de la cueva.

-Por fin -dije para mí

Y presionando una roca, el suelo se abrió dándonos paso a la cueva. Dejé pasar primero a Luci, y cerciorándome de que no había nada cerca, me metí. La abertura se cerró sola en cuanto yo llegué abajo.

-¿Quieres algo para cenar? -le pregunto

No me respondió. Estando yo en la cocina y ella en lo que se podría llamar sala; guardamos silencio y quietud, al menos hasta que ya no pude resistir y decidí verla.

Sentada en el sofá, con la mirada baja, sin decir una sola palabra.

-¿Te sucede algo? -le pregunto preocupado, pero parece ser que ella no me escucha- Luci. ¿Estás bien? -sigue viendo el piso pero después de unos segundos logra salir de su trance.

-¿Me dijiste algo?

-¿Te encuentras bien?

-¿Cómo crees que sea afuera?

-Obscuro y frio, tal y como es aquí.

-No, no, afuera, en la vida real

-Para ser franco, jamás lo he pensado. -su pregunta me deja tal y como ella se encontraba hace unos momentos. Sin palabras y con la mirada baja me dirijo al sofá, y me siento justo a su lado lentamente. ¿Cómo será el vivir de verdad? ¿El dolor se sentirá más real? ¿Tendré cada recuerdo de esta vida? Espera ¿Mis recuerdos de cuando existía en el mundo real regresarán a mí?

-Es mejor no pensar en eso. Lamento el haberte molestado con esto. -me dice desviando la mirada- Pero… Tengo miedo.

    Si Liz está a salvo eso significa que todo va conforme al plan y, el siguiente paso será salir de aquí. Seremos libres. Pero no sé si estoy lista para eso… no sé si enserio quiero salir de aquí. Somos felices…

-No -le interrumpo yo- solo creemos serlo. Pero dime no quieres saber cómo se siente conocer a otras personas, vivir sin miedo, o inclusive comer. Quizá es todo un nuevo mundo; y no lo descubriremos estando aquí encerrados. No sé tú, pero mi alma ansía ese mundo nuevo.

    Y quien sabe, quizá y hasta tengo padres, y tu igual. ¿No quieres averiguarlo?...

-Pero ese es el punto…-me interrumpe a medio discurso- ¿Y si tenemos familia? De ser así ¿acaso no significa que nos encerraron en este lugar sabiendo que jamás los veríamos realmente y sufriríamos aquí dentro? Esa no es una verdadera familia.

-Bien.

-¿Bien?

-Sí, bien. Nos quedaremos aquí si así lo deseas.

-Pero…

-No hay pero que valga -esta vez le interrumpo yo.

-¿Y tu hermana?

-Ella es fuerte, sabrá cómo cuidarse.

-Bien, ya entendí lo que haces -me dice poniendo los ojos en blanco. Un silencio inunda el lugar, pero milagrosamente este no es un silencio incómodo y después de unos segundos prosigue: -No la dejaremos sola. Es fuerte. Pero tenemos que ayudarle.



Sofia Gallo

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En el texto hay: romance juvenil, aventura, lgbt

Editado: 01.02.2021

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