Formé (2°parte Saga Salvajes)

Capitulo 2

 

Flashback

Tres años llevaba en España en compañía de Luke y Susan.

Cada uno vivía de la mejor manera posible, sin embargo, para ella la pena y dolor de perder un hijo se hacía presente en cada día de su vida. Le era imposible no recordar la tragedia que había vivido hace tres años, no había noche que no despertara a gritos o llantos pidiendo por su hijo, Susan junto a Luke corrían para ayudar y tranquilizarla. Les tomaba más de una hora calmarla y que volviera a dormir, en ocasiones, Susan dormía con ella y escuchaba como en sueños llamaba a Cael pidiéndole que no la dejara sola o diciendo lo mucho que lo extrañaba…al intentar tranquilizarla se daba cuenta que Freya lloraba mientras dormía sin siquiera ella darse cuenta. Le dolía, le dolía ver como sufría su amiga. No se merecía eso, no era justo que, a personas buenas como ella, le sucedieran cosas malas, mientras que los malos vivían tranquilos.

Era un infierno, las pesadillas y demonios del pasado la perseguían en todo momento. Los psicólogos no la ayudaban y el siquiatra la llenaba en pastillas, logrando que estuviera drogada gran parte del día. Se rehusaba a trabajar, no quería saber ni hacer nada. Sus días eran estar en casa y cocinar para los chicos. Susan siempre la invitaba a salir o simplemente a caminar, pero esta se negaba una y otra vez. Su vida se había vuelto gris desde que se cayó de aquel caballo.

–por favor Freya…vamos, acompáñame al campamento de solidaridad. Todos tienen que llevar a alguien y tú sabes que no tengo a nadie más que tu o Luke y él está trabajando. Tu eres mi única opción, por favor, solo será una semana –pidió.

–pero Susan, yo…–

–tu nada, solo debes acompañarme ¿si? Si no llevo a nadie no me darán los dos puntos para la nota final –insistió por tercera vez.

–está bien, está bien, te acompañare –respondió finalmente no muy convencida.

–¡excelente! partimos mañana así que organiza tus cosas... ¡ah! y lleva ropa deportiva –exclamo alegre.

Al día siguiente ambas tenían sus bolsos preparados para la salida a terreno de la universidad de Susan.

–tendré una semana para mí solo, podre descansar de ustedes dos, en especial de ti –dijo Luke refiriéndose a Susan.

–ni se te ocurra hacer una fiesta, ni invitar a una de tus amiguitas –advirtió Susan de inmediato.

–por favor Luke, tiene razón. Si vas a traer a tus amigas mínimo que solo ocupen los espacios comunes –agrego Freya y el asintió alegando que solo bromeaba.

*

Una vez instaladas en el campamento donde se llevaría a cabo el evento de solidaridad, procedieron a dividir el curso en tres grupos por la gran cantidad de alumnos, además, era una mejor forma para estar mucho más sincronizados y ordenados.

El grupo A, estaba a cargo de ayudar a personas de tercera edad.

El grupo B, estaba a cargo de adolescentes y mujeres embarazadas que sufrían de violencia.

El grupo C, estaba a cargo de niños e infantes sin padres, que estaban solos y abandonados.

Susan fue asignada al grupo B por ende Freya también.

Los dos primeros días habían sido agotadores para las chicas tanto física como psicológicamente. Atender a tantas jóvenes que padecían de golpes, maltratos, violaciones y que, además, estaban embarazadas sin ningún tipo de ayuda ya sea de la familia o el padre del bebe, era devastador. Las condiciones en que vivían eran precarias y los estudiantes como Susan, debían realizar exámenes y vacunas para prevenir algún tipo de virus y a la vez, aconsejaban para prevenir enfermedades por transmisión sexual. Los acompañantes como Freya, se encargaban de dar alimentos y cobijas a las jóvenes.

A la mañana del tercer día, los tres grupos debían exponer sobre lo que vivieron en los dos primeros días y la experiencia que significo. A Freya se le partió el corazón escuchar los relatos del grupo C, ella se preguntaba...¿cómo podían existir tantos niños sin padres?, es decir, entendía que muchas veces eran adolescentes que no sabían que hacer y quizás no tenían otra salida pero acaso, ¿no era mejor darlos en adopción que simplemente abandonarlos? Fue inevitable no llorar para Freya, que daría ella por ser madre.

Al mediodía los grupos se preparaban para ir a realizar sus labores, mientras que Freya, se divertía mucho con los niños huérfanos. Susan no la veía hace un buen tiempo reír como lo estaba haciendo ahora; con sinceridad y felicidad.

Al anoche como era de esperar cada grupo volvía, sin embargo, algo inusual había sucedido. El grupo C traía con ellos a una chica de no más de diecisiete años que estaba embarazada de siete meses y, además, tenía un pequeño de tres años. La joven estaba en desnutrición y no tenía como alimentarse ni un techo donde vivir. Los estudiantes se encargarían de buscar un hogar de acogidos a la chica para que fuera aceptada juntos a su hijo, por el momento se quedaría juntos a ellos, para cuidarla en vista de su avanzado embarazo.

El profesor que estaba a cargo ordeno que se le diera un baño al pequeño y lo alimentaran, en cuanto a la adolescente debían realizar un control a ella y su embarazo una vez que estuviera bañada y alimentada.



Raisa Venher

Editado: 22.12.2019

Añadir a la biblioteca


Reportar