Formé (2°parte Saga Salvajes)

Capitulo 25

 

 

Al día siguiente y a la hora de almuerzo Susan se incorporó a los chicos luego de dormir lo suficiente tras su largo turno en el hospital. Se embriago de felicidad al ser consiente y presente de lo bien y feliz que se veían sus amigos.

 A esta altura de sus vidas era imposible que estuvieran separados, ya habían perdido suficiente tiempo como para estar lejos por más tiempo.

–que bien huele –interrumpió Susan su burbuja de amor.

–Tía Susan mi mamá está cocinando mucha comida –informo Martín expectante y ansioso por probar la comida. 

–¿cómo estuvo tu turno? –pregunto Freya sonriéndole.

–agotador. Tuvimos una urgencia por un accidente automovilístico, por suerte y gracias a nuestro gran trabajo en equipo nadie ha perdido la vida –contesto mientras se servía un vaso de jugo.

–¿viste mucha sangre? –pregunto Marín horrorizado.

–si bastante –contesto Susan.

–por eso yo nunca voy a ser doctor – contesto Martin haciendo reír a los mayores.

–y que tal te ha parecido la ciudad –pregunto Susan refiriéndose a Cael.

–la verdad es que me parece bonita, pero no cambio el campo –contesto abrazando a Freya.

–Cael tiene razón, yo tampoco –sonrió Freya observándolo de vuelta.

–ni yo tampoco... ¡tío Luke! –exclamo Martin corriendo abrazar al recién llegado.

–hola pequeño –contesto tomandolo en brazos. Susan se volvió hacia él y pudo darse cuenta de lo cansado que se veía.

¿Estaría enfermó? 

–Hola –saludo Luke y enseguida miro a Susan deteniéndose en ella.

–¿estás bien? Te ves un poco pálido y cansado –hablo Susan acercándose a él con preocupación, acción que no pasó desapercibida ante los ojos de Cael. 

–estoy bien –contesto con una vaga sonrisa –¿Cael puedo hablar contigo? –pidió Luke y este acepto. Los dos hombres salieron de la cocina dejando a ambas mujeres sin entender.

–¿y a Luke que le pasa? –pregunto Susan sin saber que él se había enterado de su pasado.

–ya sabes cómo es, de seguro ha tenido un mal día –respondió Freya quitándole importancia. 

Al mismo tiempo en el despacho de la casa, Luke pedía a Cael poder ayudarlo para hacer pagar a Shiomara por cada uno de sus crimines.

–cuenta conmigo para lo que sea Cael. Ella merece pagar por lo que les hizo a ustedes y por lo que le hizo a Susan. En lo que necesites, cuenta conmigo –enfatizó. Cael lo observo tratando de leer su extraño comportamiento y el cambio en él.

–¿te importa Susan verdad? –pregunto con seguridad luego de analizar el comportamiento en ambos. 

–es una gran amiga, a la que con el pasar de los años he tomado mucho cariño –respondió con sinceridad. 

–¿solo cariño? –continuo su interrogativo. Ante aquella nueva pregunta Luke se quedó en silencio –

–sí, solo cariño –respondió con seguridad.

–si en el pasado pelee contigo por Freya, que no te quede duda que lo hare por Susan. No quiero verla sufrir y no voy a permitir que nadie le haga daño, y eso, te incluye a ti –dijo Cael.

–lo que menos quiero es hacerle daño –contesto Luke

–solo quiero que lo tengas claro. Ahora, con respecto a tu ayuda, la acepto –

–gracias –

–la idea es hacerla caer durante la fiesta de finalización del rodeo frente a todo el público –comunico.

–bien, estaré allí. Viajare a Georgia para ayudarles –

–me gustaría que Susan también estuviera allí –dijjo Cael

–no creo que sea buena idea, puede ser peligroso –respondió de inmediato velando por la seguridad de su amiga. 

–ella tiene derecho a saber que, tal vez la culpable de toda aquella situación fue Shiomara. Si no se lo decimos, créeme, se enfadará con nosotros –

–entonces ¿prefieres que nos volvamos todos a Georgia? –pregunto Luke

–no, creo que lo mejor es que ustedes lleguen después. Justo para la fecha de la fiesta, es menos sospechoso.  Yo tendré que fingir que no estoy con Freya para que Shiomara crea que la elegí por sobre ella y así ganarme su confianza –

–¿vas bien en eso? –

–sí, algo –respondió Cael pensando en su último encuentro con esa mujer.

–¡a almorzar! –interrumpió Martin en la habitación cortando la conversación. Los hombres se miraron cómplices y luego se unieron a la mesa como si nada.

El resto del día lo disfrutaron en casa, Susan se dedicó a dormir, debía volver al hospital porque iniciaba tres días seguidos con turnos nocturnos. Luke volvió a la firma para continuar con las capacitaciones del reemplazante de Freya. Tanto Cael y el resto, pasaron la tarde junto, tranquilos y riendo de las travesuras y ocurrencias de Martín.

Alrededor de las ocho de la tarde el teléfono de Cael comenzó a sonar, al ver su pantalla se dio cuenta que era Shiomara e inmediatamente ignoro la llamada, no obstante, minutos después volvió a entrar otra.



Raisa Venher

Editado: 22.12.2019

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