Formé (2°parte Saga Salvajes)

Capitulo 26

Días después…

La semana y media se habían ido en un abrir y cerrar de ojos.

Freya y su hijo, además de la compaña de Cael, se marchaban para siempre de España. Volvían al lugar que sería su hogar por el resto de sus vidas, Georgia.

Tanto Susan como Luke fueron a despedirlos hasta el aeropuerto.

–después de todo voy a extrañar este lugar –dijo Freya observando por ultima vez las calles de España.

–no lo harás, te vas a donde perteneces –contesto Susan.

–sí, pero voy a extrañarte. No tendré a mi mejor amiga en Georgia –la observo Freya. 

–sabes que puedes contar conmigo a pesar de la distancia. Para lo que necesites, puedes llamarme a la hora que sea –

–lose Susan, y espero que tomes en cuenta todo lo que te dije ayer. No te olvides de la preciosa y valiosa mujer que eres, no permitas que nadie te pase a llevar…ni Luke que es nuestro amigo –dijo Freya.

–lo sé , tomare en cuenta cada una de tus palabras –contesto abrazándola. Fue inevitable para ambas derramar un par de lágrimas. Fueron siete años los que estuvieron juntas, días y noches de desvelo, momentos de alegrías y tristezas, momentos de derrotas y crecimientos. Momentos, en que dejaron de ser amigas para convertirse en hermanas.

–cuídate mucho por favor –pidió Freya sin dejar de abrazarla.

–tú también, cuida a Martín y por sobre todo de Cael –pidió Susan.

–mamá ya es hora, el avión está listo –informo Martín ansioso por volver al rancho.

–ven aquí –dijo Susan abrazando a Martín –cuídate y cuida a tu mamá. Te quiero mucho –añadió.

–yo también te quiero tía y espero que llegues pronto a Georgia –contesto besando su mejilla. 

Estaba feliz de ver a las personas más importantes de su vida, formar por fin un familia y vida juntos. Al mismo tiempo, sentía tristeza de alejarse de ellos. Eran parte de ella, eran... su familia.

 Cuando vio partir el avión se sintió vacía, la soledad volvía a ser protagonista en su vida. Una vez más, se encontraba sola. Sola y sin familia.

–Susan –escucho que la llamaron encontrándose con Luke.

–si –respondió perdida.

–vamos a casa –dijo

¿casa?

Aquella palabra la hizo pensar aún más. Ella no tenía casa, en realidad no tenía nada, todo era de alguien más. Siempre había vivido a costa de otras personas. Porque la verdad era que ella, Susan, no tenía nada, ni siquiera tenía un apellido propio.

–vamos, que tengo hambre. Ahora debes cocinar –escucho las palabras de Luke

–¿Qué? –se detuvo siendo consciente de lo que estaba pidiendo. 

– tienes que, cocinar –volvió a decir.

–no creas que voy a ser tu sirvienta. Si tienes hambre, te cocinas tu solo –respondió altanera. Estaba loco si creía que haría lo que él quisiera.

–al menos ya recuperaste tu carácter –contesto Luke pasando de ella logrando que Susan olvidara la tristeza de la partida de Freya.

–eres un cretino Luke Bennett –contesto corriendo y sonriente tras él.

No debía pensar cosas tristes, lo mejor, era disfrutar el momento. 

*

 

El rancho Lunar era un caos, entre preparando almuerzo, cenas, habitaciones y la bienvenida de los nuevos visitantes, Freya y Martín, todo era un lío. 

Britany estaba feliz de recibir a su hermana y sobrino, quería que todo estuviera perfecto para la llegada de ellos. Anhelaba que llegaran estos días para recuperar el tiempo perdido con Freya y su hijo, pero por sobre todo, lo que más deseaba era recuperar la confianza de su hermana. 

A las dos y media de la tarde, aterrizaba el avión de Freya. Cuando el reloj marcó las una, ella ya se encontraba allí por si se adelantaban en llegar. No quería que estuvieran esperando luego de aquel viaje tan largo. 

Gran fue su sorpresa al encontrarse a George esperando por la llegada de sus familiares.

–solo me encargo de que nuestro plan funcione a la perfección –dijo a Britany pensando en que estaban unidos una vez más, pero esta vez para reparar sus errores. 

–tienes razón y haces bien, aunque lamento que tengan que volver a separarse y fingir que no se soportan y que no hay nada entre ellos – dijo la Evans mayor.

–solo será por un tiempo, si todo sale bien, podrán estar juntos y tranquilos en menos de lo que imaginamos –contesto George con positivismo. Luego de casi veinte minutos de conversación la nueva familia apareció por la puerta de embarque.

–vaya, no creí que nos extrañaban tanto por aquí –bromeo Freya saludando a su hermana y amigo.

–personad como ustedes es difícil olvidar –dijo Britany

–procuro que mi plan por atrapar a la loca, se cumpla tal y como lo planificamos –argumento George

–lo sé , soy consciente de lo que sucedería una vez que llegáramos al pueblo –sonrió Freya con tristeza.



Raisa Venher

Editado: 22.12.2019

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