Friendzone

FRIENDZONE (Relato corto) Derechos reservados 1902129927345

La alarma de mi iPhone no dejaba de sonar justo cuando estaba en la parte más emocionante del sueño: Maximiliano, el espécimen más hot y comestible de la escuela me estaba dando unos besotes de infarto, de esos que hacen que los dedos de los pies se encojan y sientes que los ángeles te cantan al oído, pero la única canción que escuché esta mañana fue la que había programado para que me despertara. Abrí los ojos con desgana, pensando en que la vida me odiaba, el único momento en que ese adonis se fijaba en mí, lo echaba a perder una estúpida alarma.

Bote las sabanas y me di cuenta que si no me apuraba, mi plan de conquistar al soltero más codiciado de la escuela no daría resultado. Yo parecía una bruja, todos pelos rizados incontrolablemente esponjados con mechones rubios por acá y por allá, hice una evaluación rápida de mi imagen, ojos grandes, azules, labios gruesos y nariz pequeña, piel blanca y salpicada de pecas. Me encogí de hombros, pensando que no era una súper modelo, pero tampoco espantaba a la primera mirada. Mi autoestima siempre había sido elevada.

Me bañe a velocidad supersónica, y me dispuse a embellecerme.

Una noche antes ya había preparado mi look: Jeans entallados, como una segunda piel, que me levantaban el trasero haciéndolo ver muuuuy apetecible, una blusa de cuello halter, recatada y a la vez sensual, que dejaba mis brazos al descubierto, se entallaba a mi cuerpo y cubría la cantidad adecuada de piel para no verse vulgar, complete mi atuendo con una chamarra de piel (que solo sería un artículo de lujo, ya que cubría mis mejores atributos, entiéndase busto y pompas).

Planche el cabello, lo que me llevó una eternidad, porque es rizado hasta lo imposible, pero para este día quería algo diferente, algo que llamara la atención ¡vualá! quedó liso y brillante, como una cortina color miel. Delinee los ojos con cuidado, dejándolos ligeramente ahumados, tal y como practique cientos de veces siguiendo las instrucciones de los tutoriales de YouTube, quería tener una mirada misteriosa. Ojos azules misteriosos, no me puse brush, mis mejillas ya estabas coloradas de la emoción, así que si me hubiera colocado algo más parecería un payaso en su debut. Un poco de brillo en los labios y zapatillas de tacón imposible que me hacían medir más de 170 cm completaron mi atuendo. Me observe con ojo crítico en el espejo, no quería darme cuenta ya que estuviera en la escuela que traía un ojo más pintado que otro o que me puse un zapato equivocado.

La voz de mi madre gritando que ya estaba el desayuno, me hizo volver a la realidad. Horrorizada me di cuenta que se me había hecho tarde, salí corriendo apresuradamente y maneje como una loca. Quería hacer una entrada triunfal, sin embargo el hombre pone y Dios dispone.

David, mi mejor amigo de toda la vida, un chico alto y desgarbado, con cara de niño bueno, ojos cafés de mirada amable y pelo castaño claro, esa mañana (como todas las mañanas) ya me esperaba en el estacionamiento con un café en la mano.

Nunca me habían molestado sus detalles, pero ese día sí, no lo quería cerca de mí porque entorpecería la cacería del soltero codiciado. Pero él se había autonombrado mi guardaespaldas, carga mochilas y abre puertas personal. Resignada a parecer estrella de cine, custodiada por su más bien esquelético guardaespaldas, camine hacia la primera clase.

Pobrecillo, él quiere salir de la Friendzone donde le he mantenido cautivo pero no hay manera de que lo logre, por más dulce que sea, por más detalles que tenga, simplemente es mi amigo y no puedo verlo de otra forma. Él no se da por enterado, sigue en su intento de escapar de esa zona desolada y triste a la que todos temen y en la que todos alguna vez estuvimos, de hecho, yo también soy una habitante asidua de dicho desierto emocional, porque amo a Maximiliano con todo el corazón y para él, si señores, para el solo soy una amiga, y ni siquiera una mejor amiga, nooooooo, una simple amiga del montón. Sufro como Preciuos, pero ese día seria la excepción, ese día esperaba, con todas mis fuerzas, lograr llamar su atención.

 

Las clases pasaron sin pena ni gloria, pero durante el almuerzo, como pude me zafé de la compañía de David, aprovechando que un amigo mutuo le hablo. Entre al comedor y vi al hermoso bombón de Maximiliano, como si fuera una pasarela, me acerque a donde estaba la comida para llenar mi charola, pensando en que hoy se veía más guapo que nunca. Lo describiré para beneficio de todo el mundo… Imagínense un modelo de esos de Calvin Klein, alto, musculoso, ojos verdes enormes y bordeados de pestañas espesas, que resaltaban su piel apiñonada, pelo ligeramente ondulado color castaño oscuro, peinado en forma descuidada, ya que se pasaba los dedos continuamente, como si supiera que ese gesto atraía miradas de toda la que tuviera ojos para ver. Un cuerpo atlético y un trasero de infarto, gracias al continuo entrenamiento al que se sometía, ya que era jugador de basquetbol, imagínense todo eso envuelto en unos Jeans desteñidos y una camiseta con algún logo deportivo. Me muero.



Lu Carmona

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En el texto hay: romance juvenil y humor, amistad y amor juvenil

Editado: 27.03.2019

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