Fuera de la Friendzone.

Capítulo 32 | Primeras veces.

AUTUMN

17 de diciembre de 2018

Mis manos recorrieron el torso desnudo de mi novio mientras él me hacía retroceder sin separar sus labios de los míos. Dulces movimientos se convirtieron en apasionados, y finalmente terminaron siendo ardientes y hambrientos. Sentía las manos de Kyle toquetear mi cuerpo sobre la tela del vestido que había elegido usar hoy en una de nuestras muchas salidas.

Pero mi descontrol comenzó cuando dejó de tocar sobre la tela del vestido y recorrió directamente mi piel.

Jadeé al sentir sus besos sobre mi cuello al instante en que mi cuerpo cayó sobre la cama.

—Kyle... —murmuré. Mi respiración era agitada y mantenía los ojos cerrados, pues no me atrevía a mirarlo por lo que estaba a punto de decirle. Sabía que no tenía por qué avergonzarme, pero debajo de su cuerpo y con el anhelo de que sucediera lo que ambos teníamos en mente desde que entramos a mi casa, me sentía... extraña—. Kyle... yo...yo...s...

—Lo sé —susurró, tomándome por sorpresa. Abrí los ojos y lo encontré contemplándome con una gran sonrisa en su rostro..., aquella sonrisa que amaba de él. Amor, deseo, comprensión y ansias: eso reflejaba su brillante mirada, la cual no apartó de mí en ningún momento—. Lo sé y prometo ser cuidadoso.

Entonces sucedió.

Esa noche, Kyle y yo estuvimos juntos por primera vez.

(...)

Me removí sobre la cama, buscando una posición cómoda para continuar durmiendo, pero no la encontraba.

Kyle me tenía prisionera entre sus brazos y sentía su pecho vibrar al reírse de mi intento por moverme.

— ¿Por qué quieres seguir durmiendo? Tenemos escuela —recordó, acariciando mi espalda desnuda y dejando besos sobre ella—. Aunque... podemos llegar tarde, nadie lo notará.

—Mis padres están abajo esperando que llegues por mi en tu auto, el cual se encuentra estacionado a unos metros de mi casa —mencioné, riéndome de la expresión que hizo al recordar como habíamos entrado sin ser escuchados.

— ¿Cómo... —se detuvo, apoyando su codo sobre la cama y recostando su cabeza sobre una mano para poder verme mejor—. ¿Estás bien? Quiero decir, ¿te...

Me reí de su preocupación.

— ¿Por qué no lo estaría? —repliqué, colocando sobre su pecho mi mano y sintiendo su corazón latir. Me gustaba hacerlo, me relajaba escucharlo.

—Anoche...

—Fue la mejor noche —Una sonrisa tranquilizadora apareció en su rostro y sus ojos adquirieron un tono más centellante—. Pero deberíamos levantar...

El sonido de su celular me interrumpió, sin embargo, Kyle continuó mirándome e ignorando la llamada entrante.

— ¿No contestarás?

—No.

—Puede ser importante.

— ¿Qué más puede ser importante que este momento juntos? —inquirió, abrazándome por debajo de las sábanas.

—Kyle —musité, sosteniendo su mejilla y obligándolo a mirarme.

Conocía a la única persona que lograba desanimarlo o hacerlo sentir inquieto.

Él respiró hondo antes de coger la llamada.

— ¿Qué quieres? —soltó al contestar, sentándose sobre mi cama. Sobre su mano hecha puño coloqué la mía, centrándome en sus reacciones al hablar con quien deduje, era su padre. Él sujetó mi mano y la apretó, buscando calma ante sus emociones—. No iré.

Lo miré desconcertada.

— ¿Para que tu esposa me eche o finja un dolor por mi presencia? No gracias —Recosté mi cabeza sobre el hombro de Kyle, esperando que la mala relación con su padre tenga solución—. No quie... ¿La abuela? Ella sabe que detesto ir a tu casa —Bufó, frustrado—. Si te digo que lo pensaré, ¿dejarás de llamarme?

Él volvió a recostarse en mi cama y al hacerlo, me llevó con él.

—Bien, adiós.

Dejó su celular a un lado y nuevamente me abrazó, esta vez con más necesidad de calor, impidiéndome moverme de encima suyo.

—Tenemos escuela y mis padres podrían subir en cualquier momento —expresé, pensando que tenía otras intenciones al mantenerme sobre él.

—Lo sé, solo... un minuto. Mantengamos así un minuto y me iré, luego regresaré y fingiremos que no pasé la noche en tu casa —pidió, permitiéndome recostar mi cabeza sobre su pecho y cerrando fuertemente los ojos.

— ¿Quieres hablar de la llamada o prefieres...?

—El domingo es cumpleaños de mi padre y quiere que asista. Será una gran fiesta organizada por su esposa e irán todos sus amigos, incluyendo...

—A mi padre.

—No me llama para saber sobre mí o cómo me va en la escuela, solo quiere que vaya a esa fiesta y finja que tenemos una buena relación padre e hijo. Incluso usó a la abuela y dijo que ella quería verme —Mis manos viajaron hacia su cabello e intenté peinarlo, para luego masajear sus sienes y buscar relajarlo—. ¿Crees que debo ir?

—Si no quieres ir, ¿por qué lo piensas tanto?

—Porque... —Él buscó una respuesta—. No lo sé.

—Yo sí —Coloqué mis manos sobre su pecho para poder alejarme y mirarlo con más detenimiento—. Por más decepcionado o furioso que te sientas de tu padre, aún lo quieres. Muy en lo profundo de ti ese sentimiento hace que dudes sobre tus acciones con respecto a él. Te lo dije, algún día tendrías que verlo y ahora el momento ha llegado.

—No quiero estar solo cuando eso suceda.

—No tienes que estarlo.

— ¿Me acompañarías? —cuestionó, dudoso.

Le sonreí, apoyando mi frente sobre la suya y causándole una sonrisa después de tanto fruncir su ceño.

—Por supuesto.

Él me miró agradecido.

—Creo que me siento listo para escapar por tu ventana antes de que tus padres decidan subir.

—Mi puerta tiene seguro, no entrarán.

— ¿Qué estás queriendo decir? —Alzó una ceja, adquiriendo picardía en su sonrisa.

—Que hoy podemos saltarnos la primera clase —susurré cerca de sus labios, observando como los ojos deseos de Kyle me miraban hablar.

Cuando creí que me besaría, apartó su rostro, dejándome confundida. Entonces, tras sentarme sobre su regazo, sostuvo mis mejillas con suavidad y depositó un casto beso sobre mi frente.



xaerndax

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En el texto hay: amorodio, friendzone, novela juveil

Editado: 25.12.2020

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