Hasta que tus padres nos separen.

S E I S

La noche había llegado después de tantos juegos, bromas y alcohol, los supuestos strippers estaban horribles, no tenían ni el cuerpo ni la gracia, las chicas se justificaron diciendo que las habían timado pero no creo que haya sido así, quizás sus gustos eran así de horribles.

Mi celular suena, me extraña un poco y a cómo puedo respondo.

—¿Sí?

—¿Karyme?

—Ajá.

—¿Estás bien? ¿Dónde estás? —es Ismael.

—Estoy muy bien, estoy con Claudia y sus amigas.

—¿Quién es? —pregunta Claudia con hipo después de todo el alcohol que ingirió.

 —Ismael —digo en un susurro.

—¡Eaaaaaa! ¡Hola, Ismael! —exclaman todas al unísono y rio.

—¿Estás tomando?

—Un poquito —suelto risitas.

—Karyme.

—¿Sí?

—Estoy en el aeropuerto, me desocupe antes de lo planeado y pensé que podríamos pasar unos días juntos.

—¿Ya estás aquí o apenas vienes?

—Ya estoy aquí, acabo de bajar del avión, me iré a un hotel y mañana te marco para que podamos encontrarnos, ¿de acuerdo?

—¿De verdad decidiste venir antes? —suspiré, ese simple hecho me parece demasiado tierno.

—Sí. Aunque puedo regresarme si así lo deseas.

—¡No! ¿En que hotel vas a quedarte?

—En el que está frente al aeropuerto, no sé cómo se llama.

—¿Hotel? —pregunta Claudia —dile que pasaremos por él, tu novio no dormirá en un hotel.

—Pasaremos por ti, quédate ahí.

—Karym… —cuelgo la llamada.

Subimos al auto, es Eunice quien decide manejar porque es la que menos tomó, llegamos al aeropuerto muy rápido debido a que no hay tráfico y a los atajos que decide tomar la conductora.

Bajo del auto, entro al aeropuerto y no lo miro por ningún lado, así que me dirijo al hotel y lo miro ahí apunto de pagar.

—Vámonos —digo mientras me tambaleo un poco.

—No me iré, Karyme.

—Por favor —beso su mejilla, me mira tiernamente y acepta.

No sé si lo hizo por lastima de verme tan mal o lo hizo porque realmente quiere estar conmigo.

Me toma de la mano para llegar al auto y saluda a las chicas.

—Con que tú eres Ismael —suspira Saraí —estamos muy emocionadas de conocerte.

—Y parece que también están muy tomadas.

—Oww, creo que está preocupado por nosotras —chilla Samanta e Ismael se sonroja.

—Son agradables, ¿verdad? —asiente mientras peina mi cabello «¿tan despeinada estoy?»

Eunice maneja hasta la casa de Claudia, Ismael y yo nos despedimos de las chicas y entramos a la casa.

—Pensaba darte un cuarto de visitas, pero, pueden dormir juntos, ¿no es así?

—Preferiría que… —Ismael me interrumpe.

—Claro que podemos dormir en la misma habitación, gracias por dejarme dormir aquí, Claudia.

—Pero… —todos me interrumpen.

—No es nada, haría todo por mi mejor amiga y su novio. Buenas noches, descansen —sube las escaleras y entra a su habitación.

—¿Por qué no dijiste que te diera una habitación? —pregunto sulfurada.

—Recuerda que somos novios y tú iniciaste esto, amor —me guiña el ojo.

—Voy a matarte —apreté su cuello —mañana lo haré, ahora tengo sueño —mi voz se escucha realmente mal.

—Vamos a dormir, bonita —ese apodo es muy básico, lo he escuchado muchas veces y leído otras tantas en las novelas, sin embargo, ese apodo tan común me hace sentir muy halagada.

—No me digas así —tuerzo el rostro.

—Ok, bonita —ruedo los ojos, besa mi mejilla y lo guio a la habitación.



Itzel Villalobos (ItzelIv23)

#1462 en Novela romántica
#519 en Otros
#157 en Humor

En el texto hay: bodas, malos suegros, amor de verano amor complicado

Editado: 17.02.2020

Añadir a la biblioteca


Reportar