He Estado Soñando Contigo

12. Una Voz

Ydyal Stevens

– Adivina de nuevo.

– Llevo adivinando de nuevo desde que me vendaste los ojos – dije riendo mientras era guiada por mi novio – Ya. Dime lo que quieres mostrarme, por favor.

Hoy cumplíamos cinco años juntos. El tiempo pasaba volando cuando eras feliz, y pese a todo en lo que nuestra vida se refiere. Yo sigo siendo feliz con el chico a mí lado. Lo amo y él me ama a mí. No dudaré nunca en confiarle mi vida, él la aprecia y dice que es la suya propia.

Es el chico perfecto cubierto de oscuridad.

– No creo que supere tú regalo – dice – Pero por lo menos quiero que te guste, pequeña.

Sonreí y me dejé guiar por él sin importar que estuviera totalmente ciega. Claramente no superaría mi regalo de aniversario, él jamás se imaginaría que le daría algo tan valioso antes que comenzase el día. Yo sabía que era lo correcto, nos conocemos desde siempre; dar ese paso definiría el camino que esto llevaría y me encanta que este me lleve a una vida entera a su lado.

– ¿Qué piensas que sonríes tanto? – pregunta mi chico riendo un poco.

Bajamos las escaleras de manera lenta. Conocía estas escaleras, pasé cinco años de mi vida en ellas. ¿Por qué me traería aquí?

– Confía en mí, pequeña – me tranquiliza mi chico cuando hube detenido mis pasos por la familiaridad de todo – No hay nadie cerca.

– Pero…

Esta era la casa de mi madre. Por supuesto que habría gente cerca; lleve instintivamente mi mano a mi espalda baja. Mis dedos rozaron el metal frío del arma que siempre llevaba conmigo desde que mi chico me la entregó para mi seguridad. Nuestra vida no era fácil. Siempre tendríamos una mira en la cabeza y la única forma de salir de este mundo era muerto. Algo que él y yo sabíamos perfectamente.

– Tranquila, pequeña – me calmo tomando mi mano entre la suya – Jamás te traería aquí con lo mierda que es nuestra familia. No voy a arriesgarte luego que te liberé del infierno.

– Está bien, Prescott – acepté sonriendo – Me dejaré guiar por ti, pero un paso en falso y esta arma será accionada.

– De eso no tengo dudas.

Continuamos caminando por el patio de esta antigua casa que una vez consideré un hogar. Mi mano no suelta la suya, y no es solamente porque tengo los ojos vendados y puedo caerme, sino porque siento que si lo suelto lo perderé. Tengo ese mal presentimiento desde que salimos de mi casa está mañana y él me dijo que tenía una sorpresa para mí.

– No me sueltes – repetía solo para molestarlo. – No me sueltes, no quiero caerme.

– Te voy a soltar si sigues hablando – respondió riendo.

Nos detuvimos abruptamente en el patio. Mi rostro golpeo una superficie sólida, supe que era el pecho de él. Se encontraba tenso, por consecuencia yo lo hice. Nadie podía verme en este lugar, si lo hacían estaríamos en un grave peligro. Bueno… Él estaría en un grave peligro. Lleve mi mano al arma a mi espalda instintivamente y él me detuvo arrastrándome a otro lugar.

– Llegaron antes de lo planeado – murmura – Debo sacarte de aquí, Ydyal. No estás segura y no quiero…

Palpé su pecho con media sonrisa para distraerme y él se calló abruptamente con su respiración algo acelerada. No debía hacer esto por nuestras hormonas descontroladas, pero era él. Si se encontraba cerca me descontrolaría sin importar nada. Al final ninguno pensaba con claridad. Y era una forma de mantenerlo calmado mientras tomaba el arma con mi otra mano.

– Ydyal… No hagas esto – me reprendió tomando mi mano con suavidad.

– ¿Por qué no? No puedes decirme que esto no te gusta – murmuré con media sonrisa – Además… ¿Qué ibas a hacerme con la venda puesta?

Oh, sí. Estaba tentando al diablo al hacer esto. Deseaba con todas mis fuerzas que ellos no hubieran llegado, me gusta mucho más su actitud juguetona cuando estamos solos.

– No puedo hacer nada ahora – murmuraba sobre mis labios – Yo también debo controlarme, pequeña.

– Odio que me digas, pequeña – miento – Me haces sentir como si fuera una cría a tu lado, solo me llevas…



Laczuly0711

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En el texto hay: suenosypesadillas, busqueda desesperada

Editado: 07.05.2019

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