Inevitable

Capitulo 5

***Maia***

Escapar es algo que siempre hice discusiones, relaciones, responsabilidades, durante toda mi vida busque ser perfecta o al menos que me vean de esa forma, aprendí lo agotador que resulta ser.

Ser la hija menor no asegura que seas la mas consentida por alguna razón es mucha responsabilidad, los errores que cometieron con su primer hijo los evitan con el segundo por lo que las expectativas son elevadas al intentar hacer todo lo mejor posible. Eso lleva a una cosa a que sin quererlo mi vida se base en expectativas y estereotipos que fijan en mi, cosas que por mas me las inculcaran jamas las acepte, las respetaba por que suponían lo mejor para mi pero no era lo que quería.

Aun no logro quitar de mi cabeza a todo lo que renuncio al no saber lo que quiero es un enorme lió, un desastre que me carcome hace años. Mi error, no puedo culpar a nadie por mi falta de no tener voz, por miedo a enfrentarme a las personas que toda mi vida busque enorgullecer, ser yo sin duda resulta ser una mierda siempre dándole vueltas a todo. Ni siquiera se lo que significa, literalmente, ser un adulto, jamas me hizo falta nada y siempre de alguna forma mis padres me dan lo que quiero, no niego que me amen, pero resulta asfixiante que estén pendientes de que haré con mi vida, obligándome a que los acompañe a cada lugar que vayan.

Es difícil ser lo opuesto a tu familia, sus creencias e ideologías, si de algo estoy segura es que no quiero ser como ellos, no quiero seguir sus ideas, se que no importa cuanto tarde lograre encontrar mi camino hacia lo que soy buena y comprender toda esta locura de ser adulto.

Decido salir de mi cuarto cuando el ruidos de las voces de mis padres antes de irse desaparece, logre ganar quedándome sola, lo que significa que los únicos que están en mi casa son mi hermana, Blas y yo, tranquilidad por dos semanas, sin tener que lidiar con las quejas y pedidos de mis padres. Bajo las escaleras embriagándome con el olor al desayuno que seguro mi hermana prepara, no me sorprende que haya salido de su cuarto hasta que mis padres se fueron, aunque en mi caso solo me hice la dormida para evitar sus intentos de llevarme.

Llego a la cocina encontrándome a Blas sentado en una de las sillas de la isla con su teléfono en mano y nada mas que sus bóxer, mi hermana por su parte preparando algo para el desayuno ajena a mi presencia. Inmediatamente mi apetito desaparece, queriendo volver a encerrarme en mi habitación y no salir hasta que ellos se vayan, como que mi semana se basara en encerrarme lejos de los babosos.

— Mierda, quieres dejarme ciega, ponte algo Blas — grito tapándome los ojos dirigiéndome al refrigerador.

— Carajos Maia — grita mi hermana al verme en la cocina— , te dije que te pongas algo — le tira un trapo riendo que le da en la cara a Blas.

— Olvide que se quedaba — dice mientras sale como si fuera un error encontrarme en la casa.

— Ahora tendré que desinfectar o quemar esa silla — miro con asco el lugar ahora vació— , si así son cuando están solos, mierda también vos — chillo al verla solo con la remera de Blas.

— Cálmate no es nada que no hayas visto, ademas te lo hubieras ahorrado si te ibas a ver a los abuelos.

— ¿Para que? Para darte el lujo de andar en pelotas con tu querida novia — digo indignada.

— Te dije que no lo llames así, por que ahora vas a tener que aguantarlo toda la semana — me apunta con la espátula, sintiendo las ganas de estamparsela en su cara.

— Como sea, ya me acostumbre a ver a ese mendigo — digo sin darle importancia.

Agarro una taza la lleno de café, mientras mi hermana vuelve su atención al sarten, me voy a mi cuarto antes que el exhibicionista reaparezca y hagan una escena digna para película porno, lo ultimo que quiero ademas de ver a Blas desnudo es a esos dos sobre la cocina. De solo imaginarlo me dan ganas de no comer nunca mas, al menos no en esta casa o donde hayan estado esos.

Subo las escaleras hasta mi cuarto, cuando llego puedo escuchar el sonido de las notificaciones, dejo el café en mi escritorio y me dirijo a mi mesa de noche donde lo estoy cargando, lo primero que noto son las notificaciones de algunas aplicaciones y el logo de instagram. Desbloqueo el teléfono y me siento en mi cama abriendo la aplicación, quince me gusta, tres seguidores, cuatro comentarios; es lo primero que veo, junto al icono marcando que tengo mensajes directo.

Abro las notificaciones y la mayoría de los me gusta son de dicho rubio y los otros del cuatro ojos que lo acompañaba, los seguidores son al parecer Lucas y algún Tobias que sigue al rubio y dos mas que sigue a los demás. Los comentarios estan del único vídeo que tengo subido hace dos años, ni siquiera me molesto en leer lo que dicen por que son del rubio, lo único que hago es archivar mas posteos para que nadie mas los vea, voy a los mensajes directo y veo que tengo solicitudes para aceptar de ese tal Tobias, otro de Lucas y del rubio.

Teobby... No dejes plantado al peque esta noche, no quiero aguantar sus quejas.

Mierda, la dichosa fiesta a la que me vi invitada de la forma menos convencional había perdido la esperanza de que sea cierto, pero esto me lo confirma. Tal parece que dio aviso que me llevaría, no tenia pensado hacer nada hoy, ni siquiera en estas semanas simplemente me relajaría y descansaría de mis padres y mi hermana.



Aldy Mica

Editado: 09.11.2019

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