Inocencia

Capítulo 2

Nicholas Pritch:

 

Estaba cocinando el desayuno para Kate y yo, ella todavía no despertaba pero no dudaba que pronto lo hiciera. Jamás había invitado a una chica a pasar la noche completa en mi casa, con Lisa siempre la llevo a un motel, no me gusta traer a chicas a mi departamento.

Siempre me cocinaba para mí, no me gustaba comer comidas enlatadas o del horno. Ahora estaba preparando unos panqués con un rico jugo de naranja.

Ya que había terminado fui a mi habitación en donde había dejado a Kate dormida. Toda la noche Kate durmió en mi cama y yo en el sillón, sé que cuando despertara no quisiera que ya estuviera durmiendo a lado de ella.

Cuando llegué a la habitación noté que Kate se estaba empezando a mover y a tallar sus pequeños ojos ámbar. Después se incorporaba lentamente en la cama.

—¿Máx? —preguntó ella continuando rascándose sus ojos.

¿Max? No conozco a un chico que se llame Max, solo Max Hill, no creo que ellos sean hermanos o primos ya que a Kate siempre la veo solo y a Max con un montón de chicas. Él es el chico más popular de la escuela, no está en ningún equipo de la escuela, pero es reconocido por sus citas de un día o de una noche, sin no decir que es mi enemigo desde hace 5 años.

—No, soy Nicholas Pritch —me acerqué a ella.

—¿En dónde estoy? —preguntó confundida, pero tranquila y tierna.

—En mi casa —respondí sentándome a un lado de ella.

—¿Quién eres tú? —me miró.

Debía de admitir que yo sabía quién era ella perfectamente, pero sabía que ella jamás se iba a enterar que yo existía si no se despega de sus libros.

—Voy en una clase tuya, soy el capitán de americano —sonreí.

—¿Vamos en la misma universidad?

—Si, de hecho ya tenias que estar en tu clase de derecho civil con el maestro Karl —comenté.

Como había dicho, había observado a esta chica varios días, me había aprendido sus horarios y que es lo que come cada día. No es obsesión, si no era un sentimiento que jamás había sentido en toda mi vida.

—Te he preparado el desayuno, si quieres puedo llevarte a tu casa para que te cambies y vayamos a la universidad juntos —le di la opción.

—¿Por qué estoy aquí? —cuestionó.

—Ayer en la fiesta estabas cansada y te traje a mi casa para que descansaras —susurré nervioso.

—Es muy amable de tu parte —sonrió.

Alex me había dicho que hablaba con Kate, ya que ellos vivían en la misma calle. Decía que era la chica más inocente del mundo, que no sabía nada de doble sentido o del mundo exterior, todo lo que vive es en sus libros.

—¿Quieres hacer algo? ¿Tus padres? —pregunté colocando el desayuno en sus piernas.

—No tengo padres, ellos murieron hace años, vivo con mi hermano —comió un panqué.

—¿Tú hermano está preocupado por ti? Debería de estar ¿Cierto? ¿Cómo llegaste a la fiesta Kate? —cuestioné colocando un mechón de su cabello atrás de su oreja.

—Mi hermano me llevó a la fiesta ya que no quería dejarme sola, pero se fue con una chica y después Cody me dio un líquido azul, no sabía que era pero no recuerdo que pasó después —murmuró apenada.

—¿Cody?

No quiero que Cody se vuelva acercar a Kate, si él también sabía que Kate era pura no tenía que drogarla pasa que yo pudiera abusar de ella. Bueno al menos yo la restare antes de que alguien más la violara.

Kate comió todo el destino desayuno que le había preparado, se veía tan silenciosa pero tan tierna comiendo sus panqués.

(...)

Le había ofrecido a Kate bañarse en mi departamento y prestarle una de mis playeras. Habíamos decidido no ir hoy a la escuela e ir mañana. Esta noche supongo que se quedaría conmigo ya que me había comentado que su hermano tiene las llaves de su casa y no puede entrar sin ellas.

Estaba tan concentrado en mis pensamientos que no me di cuenta que Kate estaba parada enfrente mío con mi playera negra de mangas largas. Le quedaba como si fuera un vestido, pero se podía apreciar un bóxer que le había prestado mío.



Violett

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En el texto hay: inocente, timida

Editado: 01.09.2018

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