Inocencia

Capítulo 4

Nicholas Pritch:

 

Estaba afuera del salón de Kate, no pensaba apartarme de ella por su hermano. Debo de hablar con Alex, pero es que en serio me gusta mucho esta chica y es la primera chica en quien he puesto en ojo. Es una chica tan dulce que solo quiero protegerla de personas como Cody.

Ahora mismo le tocaba español. Pensaba llevarla primero a mi gimnasio para que me mirara como entreno boxeo.

Todas las chicas que pasaban se me quedaban mirando, no me importaba mucho sus miradas ya que estaba acostumbrado a ella. Aunque yo solo quería que Kate saliera y me mirara como esas chicas me miran.

Después de unos segundos se acercó Lisa con unas gran sonrisa hacia mi, no quería que ella estuviera aquí porque no quería que cuando saliera Kate de su clase me viera con ella.

—¿Nos vamos mi amor? —preguntó Lisa tocando mi mejilla.

—Estoy esperando a Kate —respondí frío.

—¿Ella va a ir al bar con nosotros? —cuestionó extrañada.

—No, ella va a ir conmigo a entrenar y tú vas a ir con los chicos —aclaré con una sonrisa.

—No es justo —chilló—. Yo siempre he querido que me lleves a donde entrenas y no entiendo porque la vas a llevar a ella si no son nada.

—Deja de hacer un escándalo —miré para ambos lados para ver quién nos estaba mirando.

—¿Quién es ella para que la lleves a tu gimnasio? —se enojó.

—Una persona muy importante.

Tocaron el timbre indicando el fin de las clases. Vi como abrían la puerta del salón en donde estaba Kate, vi a varios salir de su salón incluso hasta su maestro de español pero jamás vi salir a Kate. Así que entré al salón dejando sola a Lisa para poder ver en donde estaba Kate.

Cuando entre pude ver a un trío de chicas rubias teñidas acorralando a Kate molestándola. No sabía de qué hablaban o que estaban diciendo, así que me acerqué cuidadosamente sin que me vieran.

Si te vuelves a jugar con Max, Alex o Nicholas te vamos a enseñar que no te debes meter con ellos —la empujó haciendo que cayera en las sillas.

Cuando pasó eso me acerqué rápidamente a ellas y aventé a la rubia que había empujado a Kate al suelo. Corrí hacia Kate para poder levantarla, ella se sostuvo de mis hombros para poder levantarla.

Al levarse la me quedé mirando a alas otras dos rubias quienes todavía seguían paradas viendo la escena asombradas.

—Si vuelven a tocarla un solo cabello olvidaré que son mujeres y terminarán muy mal —gruñí haciendo que las tres salieran del salón.

Saqué a Kate de ese salón tomando su mochila y sus cosas que estaban en la mesa. Ella tenía la mirada perdida como si no supiera que había pasado.

La llevé a mi auto para poderla llevar a no entrenamiento de diario. Lisa tenía razón, jamás llevo chicas a que me vean entrenar y mucho menos llevó a chicas a mi departamento, creo que Kate es diferente y eso es lo que la hace ser única y especial para mí. Hace que nazca que la cuide como si fuera mi vida.

(...)

En el camino Kate estaba escuchando música desde su celular. Ella se veía tan pacifica y bonita, le daba el viento en su cabello haciendo que se viera genial.

Al llegar a mi gimnasio bajé primero yo del auto para que pudiera ayudarle a bajar a Kate, quería ser un caballero con ella. Con ninguna mujer lo he intentado hacer, pero con ella me sale natural.

La tomé de la mano para entrar, Kate no sabía a dónde íbamos pero sé que ella confía en mí y eso es todo lo que vale la pena.

Al entrar al gimnasio en el rostro de Kate se iluminó ella me dio una sonrisa muy cálida que hizo que sintiera un pequeño escalofrío en mi cuerpo. Esto es algo nuevo para mí.

—Aquí entreno box todos los días —comenté.

—¿En serio? Jamás había venido a un ring —me sonrió.

—Quiero que te quedes a entrenar conmigo ¿Si? Después te llevaré a comer algo ¿Tú hermano está en casa? —pregunté algo nervioso.

—Mi hermano solo duerme en la casa los Jueves —me dijo con una linda sonrisa.

—Entonces también te quedaras a dormir conmigo ¿Si? —la tomé de la cadera.

—¿Me puedes preparar otra vez el delicioso desayuno? —le brillaron sus ojos.



Violett

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En el texto hay: inocente, timida

Editado: 01.09.2018

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