Irresistible Error: Corrigiendo √

Capítulo 33

¡No!

Lo que me estaba diciendo Selene no era cierto. Jayden me contó cómo murió su padre. Y como yo ya le había dicho a ella, los rumores se los inventan las personas, y son esas que no tienen vida propia y deben joder de los demás para sentirse bien con ellos mismos.

—¿Sabes otra cosa? —pregunta, no hace falta que le responda ya que habla antes de siquiera yo gastar saliva—. Había pruebas. Habían encontrado ADN dentro de la oficina de su padre, pero misteriosamente desapareció estando en el laboratorio. Se dice que fue Jayden el causante de eso.

Sacudo la cabeza mientras me cubro el rostro asombrada. No por lo que dice en contra de Jayden, sino porque ella se deje llevar por el “se dice”.

—¿Por qué has dicho antes que está casi comprobado?

Selene mira a Melissa y con un movimiento de cabeza la obliga a salir de la sala. Quedamos las dos solas, me ofrece sentarme en el sofá, acepto dado que esto tomaría para largo. Miro la hora en mi celular asegurándome de que tendría tiempo para hablar con Selene, aún faltaban una hora y media para ir al aeropuerto.

—Alguien lo vio salir de incógnita el día del incendio —dice con la misma expresión de seriedad de antes.

—Por supuesto que sí, estaba con su padre ese día —dije recordando las palabras de Jayden.

Selene me mira confusa.

—Así que ya te lo ha contado —suelta una risita sin nada de humor.

—Algo —trago saliva.

—Y te dijo lo que le convenía.

Suspiro.

—¿Por qué me mentiría? Vamos, Selene, no tiene motivo para hacerlo.

—Algo quiere de ti. Yo necesito que confíes en mi —me toma de las manos y me las aprieta mirándome fijo a los ojos, de verdad parece preocupada y temerosa—. Además no me baso nada más en los rumores que no son tan rumores ya que hay pruebas, o al menos las había. Sino que escuche una conversación en la fiesta de Duncan.

Me froto la sien. Y le prestó atención para que termine de echarle tierra a Jayden.

—¿Qué escuchaste? —pregunte sin ganas.

—A pesar del volumen alto de la música y todas las personas hablando sin cesar en la sala, escuche como Jayden le decía a Tobías en el oído, pero casi a gritos dado la música, que tenía que convencerte de algo, luego todo volvería a la normalidad y se acabaría no sé qué demonios puesto que luego se dieron cuenta de mi presencia cerca de ellos.

¿Convencerme? ¿De qué? ¿Y que volvería a la normalidad?

¡No!

Nada tiene sentido.

—Probablemente has escuchado mal —digo con seguridad.

Selene rueda los ojos negando.

—Escuche perfectamente muy bien —dice firme—. No dejes que su encanto te ciegue de su verdadero yo. Si lo sé, es muy guapo y tiene un poder de convicción, pero eso no quita que es un ser despreciable si es capaz de quitarle la vida a su propio padre. Y ahora que trama algo malo donde tú estas involucrada.

—Supongamos que tienes razón, ¿Por qué yo? —me cruce de brazos a la vez que me cruzaba de piernas.

Ella se encoge de hombros haciendo un gesto con los labios sin saber que responderme.

—¿Ves? No tiene sentido lo que me dices.

—No tengo todas las respuestas, Iris. No puedo leer la mente de las personas. Pero está bien, si no quieres creerme o al menos darme el beneficio de la duda a mis palabras, es tu problema. Luego no digas que no te lo advertí —brama.

Melissa aparece nuevamente en la sala a los pocos segundos. Ha escuchado todo por su rostro. Tiene los dedos entrelazados por delante. Se acerca a nosotras. Se coloca a un lado de Selena y nos mira dulcemente.

—¿Qué sucede chicas? Son amigas, se supone que no deben pelearse ni gritarse por un tercero —dice frotando la espalda de Selene. Mientras tanto Selene continua indignada porque no le tome la palabra.

—Pues dile a ella —gruñe Selene—. No puede creer en lo que le estoy diciendo, y me parece estúpido. Yo sospechaba que Liam y Danielle le estaban viendo la cara, y término siendo verdad, eso es más que suficiente para que me crea en esto ahora —escupe. Se coloca de pie y pisando fuerte el suelo, toma su celular que estaba sobre la mesa de madera y sale de la casa dando un fuerte portazo detrás de ella.

Siento una punzada en el estómago. La hice enfadar.

—Discúlpame —le digo a Melissa.

—¿Por qué, cariño?

—Por venir a discutir con Selene —le sonrió débilmente.

Me volteo hacia la puerta. Nuestra conversación no ha terminado aquí. Tendré que buscar otro momento para hablar y esta vez sin discutir, hablar como dos amigas de verdad. No he pasado por alto lo que supuestamente escucho en la fiesta, tampoco lo voy a olvidar así de fácil. Y es que ella hablaba con tanta seguridad en su voz que bien podría hacerme dudar de Jayden. Podría. Pero no lo hace. No obstante, si le planteare a Jayden sobre ese pequeño intercambio de palabras con su hermano.

Hablo con Melissa un rato sobre la actitud de Selene, y de su enfado. 

Mi celular vuelve a vibrar en mi pantalón. Es una llamada entrante de mi padre, le respondo enseguida.

—¿Dónde demonios estas, Iris? —dice mi padre antes de si quiera poder decirle un <<hola>>

—¿Qué?

—Te dije que estuvieras en el aeropuerto a las tres y media en punto, y oh sorpresa, no estas —suena verdaderamente furioso.

¡Este día parece mejorar cada minuto!

Me pongo de pie.

—Lo siento, papá —camino hacia la puerta—. Ya estoy en camino.

No responde. Me cuelga.

Resoplo.

—Tengo que irme, Melissa. Nos vemos otro día —le digo abriendo la puerta, antes de poner un pie en el exterior noto que hay un auto aparcando en la acera, lo reconozco es de Duncan. ¿Qué hace aquí?

—Espera, ¿Tu padre está en la ciudad? —me pregunta sorprendida.

Asiento mirando como Duncan baja de su auto, este lleva unas gafas de sol negras.

—Eso es genial, me gustaría conocerlo.



Itsaldanat

Editado: 22.04.2020

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