Julieta V#1

Capítulo 1

LA HERMANA DE LA RICA

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(ACTUALIDAD)

Cierro mis ojos por un momento y suspiro con cansancio; no dormí casi nada la noche anterior. Es decir, ¿A quién rayos se le ocurre hacer una fiesta un Domingo por la noche? O aún peor, ¿Por qué tanta gente vino a mi casa sabiendo que al día siguiente había clases?

Aprieto mis puños y suspiro una vez más para no ir y saltar encima de mi hermanastra por organizar una fiesta sin avisarme, o a mi padre y a su madre.

Abro los ojos al escuchar unos tacones repiquetear sobre el suelo, y acercarse a mi puerta.

Sé que es ella.

―¡¿Cerda, puedes apurarte?!―chilla Caitlin abriendo la puerta de golpe.

Levanto mi cabeza solo para ver a la bruja que tengo por hermanastra. Su cabello negro amarrado en un moño desordenado la hace ver muy bien, y aunque odie pensarlo, su top Calvin Klein negro junto a sus vaqueros rotos le quedaba espectacular. .

―¿No ves que estoy ocupada alistando mis cosas?― murmuro de mala manera y giro para cerrar mi mochila, de modo que me encuentro de espalas a ella.

Suspiro cansada al sentir sus ojos puestos en mí, realmente me molesta su presencia.

―Caitlin, ¿podrías salir de mi habitación? Sabes que tú presencia no es mi preferida. Vete a molestar a alguien más, a mí no.

Sus ojos me miran de manera sorprendida, aprieta los labios y grita.

―¡Ya verás , le diré a tu padre la manera en que me tratas y estarás castigada, me pedirás disculpas de rodillas!

Ruedo los ojos y al instante respondo.

―Bueno querida, vamos a ver quién le pedirá disculpas a la otra. ¿Te divertiste mucho en la fiesta que hiciste en mi casa anoche? Apuesto a que sí, no querrás que les diga a mi padre y a tu madre ¿Cierto? ―pregunto con fingida inocencia en mi voz.

Caitlin frunce las cejas y aprieta sus puños. Sin embargo, su expresión cambia al momento de hablar.

Una sonrisa ladeada se asoma por sus rosados labios mientras me mira con burla.

―Y, ¿Piensas que tu padre te creerá? No me hagas reír ―puso sus manos en sus caderas intentando parecer intimidante; miro hacia otro lado tratando de no reírme, verla en esa posición es como ver a un gallo todo flacucho ponerse en posición de pelea.

Suspiro pesadamente y saco de mi bolsillo mi celular; le hago un gesto para que se acerque y mire uno de los muchos vídeos que tenía de ella actuando como toda una...

Sí, era mejor no mencionarlo.

―Tal vez no me crea a mí, pero un video dice más que mil palabras.

Apago la pantalla de mi celular, tomo mi mochila y paso por su lado con aire triunfante.

Sé que he ganado esta discusión.

Me detengo en la entrada de mi habitación y volteo, su rostro no tenía ninguna expresión, solo me miraba sin decir nada.

Abre y cierra la boca para contestarme, pero ningún sonido sale de ella.

Suelto una risa burlona.

―Cierra la boca querida, o entrarán moscas ―murmuro, y salgo de mi habitación.

Bajo las escaleras con una sonrisa en mi rostro, y no pasa mucho tiempo para que se oiga su pequeño grito infantil.

―Buenos días ―saludo con una sonrisa de oreja a oreja en mi rostro.

Brisa quien prepara el desayuno, me sonríe de vuelta y responde a mi saludo.

―Buenos días May ―deja de sonreír y de pronto frunce el ceño como si hubiese recordado algo―. ¿Sabes por qué mi Caitlin está gritando? ―pregunta con su usual tono dulce de voz.

Es increíble como Brisa puede ser la madre de mi odiosa hermanastra.

Abro la boca lista para inventar una mentira, cuando detrás de mi aparece Caitlin y responde por mí.

―Por nada mamá, solo no encontraba mis libros ―murmura y sonríe como si nada pasara.

Hago lo mismo que ella, y observo a mi padre que me mira con incredulidad. Su ceja derecha está elevada mientras bebe de su café observando ahora a Caitlin con duda.

―¿Maylin te hizo algo, Cai? ―cuestiona.

Ruedo los ojos.

Genial, ahora yo soy la villana del cuento.

―¿Qué le hiciste? ―me cuestiona ahora a mí ante el silencio de Caitlin.

Suspiro con pesadez.

―Nada. ―contesto mientras tomo del frutero una manzana.

Sonrío y miro a mi padre, muerdo la manzana y no dudo en hablar.

―¿Qué? ―es lo que sale de mis labios al ver que los tres se han quedado mirándome fijamente.

Mi padre solo entrecierra los ojos hacia mí por un instante, y luego se dedica a seguir leyendo el periódico que tiene en sus manos.

Brisa y su hija  se miran por unos breves segundos, hasta que Caitlin solo mira hacia el suelo y suspira.

―Bueno, yo me iré retirando ya que como saben, mi auto se descompuso así que solo queda caminar. —dice de tal forma que, si yo no conociera su personalidad verdadera, la vería como una chica buena, amable, respetuosa y servicial.

Y era extraño, ya que se esforzaba en ocultar su personalidad con los demás, pero conmigo no. Y aquello era lo peor, porque estaba condenada a ver sus jugadas y no poder hacer nada al respecto. Lo único que hacía Caitlin era dejarme como la villana, la villana que yo no era.

—No te olvides del desayuno Cai, es importante. —murmura Brisa con preocupación mientras que se voltea y le tiende unos sándwiches.

Caitlin solo sonríe y asiente, corre hacia su madre y le da un beso en la mejilla mientras recibe el dichoso sándwich, hace lo mismo con mi padre, y cuando pasa por mi dirección, ella solo me da una media sonrisa y dice con tono burlón algo que pasa desapercibido para mi padre y Brisa, pero no para mí.

—Nos vemos en la escuela, hermanita.

Sonrío con falsedad y asiento con la cabeza.

Suspiro con tranquilidad al escuchar la puerta de la entrada cerrarse, por fin se ha ido.



briaana

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En el texto hay: vintalle, vampiros y vamphirs, princesas

Editado: 30.09.2020

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