Karlie's nightmare

Capítulo 3

Cuando esa pregunta sale de sus labios me pregunto si Caleb de alguna forma me convirtió en una exhibicionista en estos meses. Le envío una mirada asombrada.

—No lo sé, ¿por qué no me dices en que me convertiste en estos dos años, Caleb? —pregunto acercándome un poco a él. Caleb se ríe un poco y toca su barbilla con una barba de dos días.

—Pues, digamos que soy un poco... territorial. No dejaría que cualquier hombre vea lo que es mío.

''Lo que es tuyo''... definitivamente territorial y algo machista, pero supongo que se puede arreglar —. Escucho su risita mientras camino de un lado a otro en su habitación para no tener que sentarme en la cama con él. Camino hacia su enorme espejo y me miro. Cabello largo castaño, labios un poco hinchados y rojos, gracias a todo el llanto y ojos grises. No veo nada extraordinario para atrapar a alguien como Caleb. Los chicos como el adinerados no van por la calle y se enamoran de gente normal como yo —. ¿Cómo... cómo te conocí? ¿Por qué alguien como tu estaría conmigo? —Pregunto tratando de recordar, sin embargo, no hay ningún recuerdo de él en mi mente. Mirando aun mi reflejo en el espejo, empiezo a pensar que tal vez atrape a Caleb con mis piernas o con mis pechos. Jasmine, mi mejor amiga, siempre me recordaba en muchas de nuestras salidas a fiestas en la noche que resaltara mis pechos o mis piernas.

    Caleb se levanta de la cama, camina hacia mí y se detiene a un metro de mi espalda. Mira mi cuerpo en el espejo y sonríe lentamente. Como un animal lo haría antes de atrapar a su presa. Tengo puesto un vestido negro, que me llega un poco más arriba de las rodillas; Bruce llevo este vestido al hospital días antes de que me dieran de salida. Es un poco holgado así que no es visible la silueta de mi cuerpo. No tengo idea de porque me mira de esa forma y luego una vocecita en mi cerebro me susurra que Caleb debió haberme visto desnuda muchas veces en el año y medio que llevo viviendo con él. Me sonrojo nuevamente y decido no mirarlo a los ojos a través del espejo, aunque la habitación es tan blanca que Caleb seguramente puede verme sonrojándome muy bien.

El se acerca más a mí y coloca una mano en mi hombro. Miro directo a sus ojos atreves del espejo.

—¿A qué te refieres cuando dices ''alguien como tú''? Estas viéndote en un espejo justo en este momento. Si no puedes ver lo que veo yo entonces, además de pérdida de memoria también estas un poco ciega —. Sus palabras, sin querer me derriten un poco.

—Eres un encantador, ¿verdad? —susurro a mi cerebro que está bien flirtear con tu novio de casi dos años. Así que, flirteo un poco con él. Caleb me guiña un ojo.

—Solo por ti —. Presiona sus labios en mi cuello dejando un suave beso en el. Me sonrojo y miro hacia otro lado, pero no me alejo de él.

Caleb se aleja de mí y toma algunas cosas de armario.

—Sé que... esto es raro para ti y que no confías en mí. Así que decidí dejarte dormir en mi habitación. Yo estaré en la habitación del frente. Hasta que... me quieras en nuestra cama —. Asiento con la cabeza y lo miro de reojo cuando termina de hablar.

—¿Y si nunca recuerdo? ¿Dormirás por siempre en una de las habitaciones de invitados? —pregunto mirándolo a los ojos.

—Si nunca recuerdas... entonces, haré que enamores de mi de nuevo —. Abre la puerta y se va dejándome totalmente sola.

   Minutos después abro su armario y veo lo enorme que es. Una mansión obviamente viene con un armario gigantesco; me toma un tiempo encontrar mi ropa, pero lo hago. Cambio mi vestido por un pijama de seda color dorada y me voy a la cama. El reloj electrónico al lado de la cama de Caleb dice que son las diez y media.

    Había tenido mi último almuerzo en el hospital, sin embargo, habían pasado cuatro horas desde entonces y me rugía el estómago, pero como aun no conozco a ninguno de los trabajadores así que, decido quedarme en la habitación. 

   Minutos luego de dar vueltas en la enorme cama, recuerdo que Caleb tiene una estantería con libros. Enciendo la lámpara al lado de la cama y me dirijo a ella.

    Caleb, además de estar obsesionado con el color blanco, parece amar los perfumes. Tiene por lo menos veinte cajas de perfumes aquí. Veo muchas marcas que conozco, pero me acerco a su perfume de Paco Rabanne por ser el que mas llama mi atención. Cuando abro la caja, el envase me gusta mucho más. Me llevo el perfume a la nariz, el olor me hace fruncir el ceño y segundos después estoy recordando algo.

     Otro flashback, pero esta vez lo protagonizábamos Caleb y yo. Nos encontrámos en esta habitación, de noche. Yo llevo unos pantalones desgastados y un suéter de color rosa, pero por alguna razón le estoy dando la espalda a Caleb mientras el grita por algo que había hecho. Había salido sin su permiso. La yo del pasado esta más que asustada. La yo del pasado esta aterrorizada. Caleb se acerca a mí, me toma de los hombros y me sacude de forma violenta; El flashback acaba, mis manos pierden el agarre sobre el perfume y este cae al suelo haciéndose añicos. Dios, espero que esta habitación sea aprueba de sonido. Lo último que quiero es ver a Caleb luego de lo que acabo de recordar. Mis manos están sudando y mi corazón está muy acelerado bombeando sangre de forma muy acelerada. De repente hacia demasiado frió en la habitación. No recuerdo nunca haber tenido un recuerdo tan vívido.



Arelis Acosta

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En el texto hay: misterio, secuestro, romance prohibido

Editado: 08.09.2019

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