Karlie's nightmare

Capítulo 9

Mis padres, susurro en mis pensamientos. ¿Mis padres?

Levanto la cabeza lentamente para ver la expresión de Bruce. También recorro su cuerpo mojado con mis ojos sin poder evitarlo, aterrizando en los ojos aguados de Bruce. Con mucha cautela, levanto mi brazo derecho y coloco mi mano en su mejilla, atrapando justo a tiempo una lagrima; Bruce cierra los ojos tan pronto mi piel roza la suya. Me pregunto cual es la razón detrás de las lagrimas de Bruce, y a pesar, de estar mentalmente entumecida, mi cerebro se pone a trabajar llegando a una sola respuesta. Está llorando por mí.

—¿Mi- mis padres? ¿A qué te refieres? — pregunto un poco más que confundida. Bruce toma la mano que tenía en su mejilla y la toma en la suya mirándome con pesar.

El silencio de Bruce se instala entre nosotros y se queda por varios minutos. Su rostro se contrae, manifestando expresiones de culpa e inseguridad y cuando deduzco que su lealtad, tal vez aún se encuentra con Caleb, intento alejar mi mano de la suya, pero él no me deja ir.

Estoy a punto de gritarle, pero el se me adelanta y responde

—Tus padres aún viven.

Al instante en que esas palabras salen de su boca, mi corazón da un brinco. No, mi corazón no da un brinco; hace un baile en mi pecho. Algo parecido al tango, y se siente como si me hubieran traído de vuelta a la vida. Una oleada de esperanza que pensé que ya no tenía dentro de mi regresa como si nunca se hubiera ido.

Me levanto con las rodillas solo un poco para lanzarme a los brazos de Bruce, pasan varios segundos y no siento sus brazos a mi alrededor... lo que me preocupa. Mucho.

Me alejo y me siento sobre mis rodillas de nuevo mirando sus hermosos ojos celeste. Trata de fingir, pero está muy preocupado debido a lo que acaba de confesar.

—¿Por qué te lanzaste a la piscina de esa forma, Karlie? —muerdo mi labio inferior pensando en que respuesta darle, no obstante, su voz corta de raíz mis pensamientos cuando añade —, y no te atrevas a mentirme.

—Solo... quería tomar alcohol... para darme a mí misma un poco de valor. Lo que ambos haremos mañana es peligroso. Gente inocente está contando conmigo. Sus vidas están en mis manos —. Suspiro, y añado—, lo primero que vi fue Bourbon, aunque, en realidad estaba buscando Vodka. Mientras bebía en mi cuarto, me di cuenta que el olor me traía un extraño sentimiento de déjà vu y... recordé algo. —Brucé me mira con cara de querer saber que fue exactamente lo que recordé... y en serio, no quiero hablar sobre algo tan asqueroso como mi propia violación, pero decido decirle. — Caleb... violándome. Eso recordé. —Bruce se hecha hacia atrás un poco, como si la confesión lo hubiera golpeado en el rostro. Su rostro se contrae con dolor y aprieto su mano que aun sostiene la mía.

—No necesito tu lastima, necesito tu coraje. Y sobre todo, necesito la verdad —. Bruce asiente una sola vez y se levanta, extendiendo su mano; yo la tomo, pero aun sintiéndome un poco débil, me tambaleo un poco así que, el me toma en sus brazos de nuevo; cierra la llave de la ducha y caminamos en silencio hacia la habitación.

Me sienta en la cama y me doy cuenta demasiado tarde de que estoy muy mojada, al igual que Bruce, pero, a él no parece importarle ni un poco. Seca mis piernas y mis brazos con otra toalla.

Se levanta y camina hacia la puerta de la habitación para retirarse y miedo crece un poco dentro de mi pecho. No puede irse y dejarme sola. Esta noche, no.

—¿Vas a dejarme sola? —pregunto con los ojos muy abiertos y abrazando la toalla alrededor de mi cuerpo.

Él sonríe y responde — Claro que no voy a dejarte sola... necesito que Stella trapee el suelo —. Asiento y lo dejo ir.

Me levanto de la cama y aprovecho que Bruce ya no está para cambiarme de esta ropa mojada, aunque ya nada me salva de la neumonía que tendré. Me visto con otro de los muchos pijamas de seda que tengo y regreso a la habitación, esta vez me dirijo hacia la ventana para mirar atreves de ella.

Observo los enormes pinos moviéndose lentamente gracias al viento; también miro la hermosa luna llena de esta noche y le susurro con la mente. —¿Vas a ayudarme o tendré que hacer esto yo sola? Hablarle a la luna cuando me siento sola es lo único que me queda... y ahora, la esperanza de algún día, ver a mis padres de nuevo.

Stella toca la puerta dos veces, se disculpa cabizbaja y luego entra con un trapeador al baño. Decido seguirla y verla trabajar. Me recuesto en la puerta del baño y ella hace como que no me ve con el rabillo del ojo, pero si no sabía esto antes, lo se ahora. Stella es una terrible mentirosa. 

—No es mi intención molestarte o hacerte sentir nerviosa —. Digo con cautela para que no salga corriendo — solo quería decirte que ya no tienes que esconderte de mí o evitarme... no voy a seguir presionándote para que me digas cosas sobre mi pasado —. Stella para de trapear por un momento y me mira con los ojos muy abiertos. Acaricio un poco mi brazo derecho, y añado—, aún no sé muy bien con quien estoy lidiando, pero sé que Caleb es peligroso... y me odiaría a mí misma si algo te pasara por mi culpa. A ti o a tu familia —. Stella camina lentamente en mi dirección, haciéndome recordar a un cachorro de la calle asustado; yo prosigo—, sé que te sientes culpable, por las veces que te defendí y salí herida, pero no tienes que sentirte de esa forma. Si en algún momento te defendí, fue porque sentí que merecías ser defendida y seguramente lo haría de nuevo. Aun sabiendo lo que Caleb me haría después —. Ella sonríe y limpia una lagrima que se le escapo. Doy tres pasos y tomo sus manos en las mías —. Prometo no presionarte solamente si tu prometes no hacer esto de nuevo —señalo las heridas en su muñeca, hoy luciendo mucho más cicatrizadas —. Tus padres te necesitan, tu familia te necesita. Así que tienes que ser fuerte por ellos. No voy a dejar que el te amenace, muy pronto el ya no amenazara a nadie, nunca más así que, ¿tenemos un trato? —pregunto mirando sus ojos oscuros. Stella asiente sonriendo y yo niego con la cabeza —yo solo tomo en serio las promesas de meñique —. Suelto sus muñecas, extiendo mi meñique, y hablando suavemente —, ¿pinky promise?



Arelis Acosta

#524 en Thriller
#266 en Misterio

En el texto hay: misterio, secuestro, romance prohibido

Editado: 08.09.2019

Añadir a la biblioteca


Reportar