Karlie's nightmare

La gente v Karlie

—Necesitas relajarte, Karlie.

Dejo de hablar y me tomo un segundo para respirar, masajear mis cienes, y reorganizar mis pensamientos y mi 'ropa'. Hacía tanto frío hace unos minutos y ahora estoy sudando.

Elle me está preparando para mi juicio y, hasta ahora, he estallado con la mayoría de las preguntas. Las interrogaciones fueron ... un poco demasiado duras para mi alma debilitada y mi mente privada de sueño. No tengo idea de como estoy funcionando.

Ella se ve despreocupada detrás del escritorio y no hay ni un solo cabello en su cabeza fuera de lugar. Parece que acaba de salir de una portada de una revista mientras yo estoy aquí, sudando como un cerdo frente a ella. No creo que haya estado tan ofuscada, intimidada e insegura ante la presencia de una mujer antes.

Durante todo este tiempo he aprendido a controlar a todos los que me rodeaban, a leer su mente y sus movimientos; también a cuestionar todo lo que hacen las personas, la razón detrás de ello, pero parece que no puedo utilizar esa carta en Elle. Es como un espejo o una pieza de cristal transparente. No soy capaz de ver nada cuando trato de mirar dentro de ella. Me pregunto si eso es bueno o malo.

—Lo estoy intentando, Elle. Es muy difícil. —murmuro, peinando mi cabello con mis dedos.

—Necesitas ser más fuerte, tu libertad está en riesgo aquí. Si gritas o pierdes el control ante el juez y el jurado, no habrá manera de ayudarte.

Casi lloró por mí hace unas horas y ahora parece que no queda nada de esa mujer. ¿Cómo es posible?

Vaya. ¿Estoy siendo irrazonable o está siendo Elle muy insensible?

Oculto mis ojos de los de ella bajo mis largas pestañas para dispersar la tensión del aire y la escucho suspirar. Ha suspirado.

Así que, si es humana...

—Lo siento sí parece que no te entiendo. Si lo hago... —ella aclara su garganta, acomodándose en su silla —mi hermanita ha sido violada en dos ocasiones y ninguna ley me ha ayudado a hacerle justicia, así que, si quieres que te ayude, necesito ser profesional.

Levanto la cabeza y los ojos con estupefacción, mi abogada no me mira, solo veo su perfil, pero tampoco parece triste después de esa confesión. He dicho antes que esta mujer es imposible de leer y sigue siendo así, sin embargo, y siento que, por pura suerte, me da un atisbo de ira antes de ponerse su disfraz de abogada profesional y seria.

Está muy, muy enojada y lo que es peligroso acerca de eso, es que no parece querer demostrarlo. Es muy poca información, pero es lo que logro coleccionar de la mueca que vi en su rostro.

Vivir con paranoia es tan extraño. Saber que la codicia que tienes por saber lo que sucede a tu alrededor todo el tiempo no tiene ningún maldito sentido, pero no poder evitarlo es cansoso.

—Siento mucho que te haya pasado eso —susurro. Yo soy una hija única, que yo sepa, pero solo pensar en lo impotente que debe haberse sentido durante ese tiempo es doloroso de imaginar.

Elle frunce el ceño un poco con una sonrisa.

—No me pasó a mí.

—Sí lo hizo. La violación no es algo que le sucede solo a la víctima de una familia numerosa o pequeña. Daña al padre ... su corazón duele por la niña dulce y llena de esperanza que crió y que ya no existe gracias a alguien más. Daña a la madre, ahora teme cada vez que ella sale de la casa y llora en silencio por lo que le pasó, y tomando como ejemplo tu situación; daña a la hermana mayor de la misma forma. Se suponía que tu deber siempre fue cuidar de ella ... ahora eso es todo lo que haces. Cuidar de ella.

Ella presta atención a cada palabra que sale de mis labios en susurros suaves y agudos como si estuviera recitando su vida en unas pocas frases ... y tal vez eso hacia sin saberlo. Nos quedamos en silencio por un momento, solo mirándonos la una a la otra, con una comprensión no argumentada y respeto.

Es un silencio cómodo, colmado de melancolía ... algo que solo una persona afectada por una violación puede enfrentar y entender.

—Tal vez no necesitamos practicar tu juicio todavía, podemos hablar sobre el arraigo de mañana.

¿Arraigo?

—Mañana podrás conocer a quien representa a Caleb. He intentado averiguarlo, pero ha sido imposible. En el arraigo determinaremos si puedes salir bajo fianza o... si tendrás que quedarte bajo custodia.

Oh, Dios. Estoy sudando tanto que seguro dejara una marca de mi trasero en esta silla.

—Entonces, ¿dónde me quedare el resto del día?

Ella traga, dándome una mirada de disculpa.

—Tendrás que quedarte en una de las celdas de esta comisaria. Pero solo será por un día, lo juro. 

CristoPuedo sentir que la sangre seca de Bruce en mi brazo mojarse nuevamente debido a mi sudor, consecuencia de los nervios, y continuar su viaje por mi muñeca. Me siento tan mareada, siento que puedo desmayarme en cualquier momento.

Necesito tomar una ducha o por lo menos lavar mi brazo y rostro.

—¿Crees que se me permitirá al menos lavarme la sangre? No aguanto esto.

—Claro, te llevaré al baño de inmediato.

Cuando abandonamos la oficina y caminamos por los pequeños pasillos de la comisaria, logro alcanzar con mi vista periférica un pequeño televisor con las noticias de esta noche. Me detengo de repente cuando veo el vídeo del cuerpo de Caleb cubierto por una manta blanca azulada tendido en una camilla y siendo llevado a una ambulancia; Elle se ha quedado parada a mi lado viendo las noticias también y aunque me urge lavarme y puedo escuchar a mi cebero darle órdenes a mis piernas de que sigan caminando, mis piernas ignoran este mandato. Me sorprendo al ver la hora. Son casi las cinco de la mañana, ¿qué sigue haciendo Elle aun conmigo?



Arelis Acosta

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En el texto hay: misterio, secuestro, romance prohibido

Editado: 08.09.2019

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