La bestia

Capítulo 1

Allen:

¿No te ha pasado que cuando quieres algo, no te importa que es lo que te digan tú sigues queriendo esa cosa? Pues a mí me ha pasado.

He pasado 180 años buscándola, solo a ella. Desde que me conecté con mi lobo interno nació el deseo por estar con mi mate. Pero por mi mala suerte no la he encontrado.

Mis padres murieron en mi cumpleaños número 109 por manos de una manada vecina. En esa batalla murió mi madre, pero mi papá no supo controlar o llevar acabo su perdida y murió de tristeza y dolor.

Muchas de las mujeres me han insistido en que salga con ella mientras que encuentre a mi mate, pero obviamente yo me niego, solo tengo ojos para mi mate y no para nadie más.

He buscado en cada parte de este mundo a mi media naranja, no me importa si es una humana, una mujer licántropo, un vampiro o lo que sea, pero la quiero tener en mis brazos ya.

Estaba ahora haciendo unos trámites en mi despacho, quería hacer más seguro nuestro hogar y que nadie nos pudiera atacar en cualquier momento. Seguía haciendo mi trabajo hasta que alguien tocó a mi puerta interrumpiéndome.

—Pase —gruñí.

No me gusta que me interrumpan.

—Allen, te tengo una buena noticia —dijo entrando mi mejor amigo.

—¿Qué tienes Andrew? —pregunté.

—He buscado en todo el mapa en qué lugares no hemos buscado y vi que nos falta buscar en un pueblo de Minnesota —comentó.

—Eso es imposible —susurré.

—Eso creí porque si fuimos hasta la Antártida a buscar vida obviamente debimos de haber ido ahí, pero no fuimos y eso significa que podría haber posibilidades de que ella esté ahí —sonrío mi amigo.

—¿Estás seguro? —pregunté emocionado.

—Si, si vamos tal vez la podemos encontrar y así serias feliz —río.

—Empaca tus cosas, nos iremos mañana —comenté.

—A sus ordenes señor.

Andrew es mi beta, mi mano derecha en todo momento. Él me ha ayudado a buscar a mi mate desde que éramos adolescentes, pero no hemos tenido suerte.

Él ya encontró a su mate, pero me ha ayudado porque en una de mis búsquedas la encontramos, fuimos Australia y ahí la encontramos. Mary se llama así.

Hemos recorrido todo el mundo, fuimos a Egipto, Dubai, recorrimos la muralla china completa, caminamos cada ruina de México, el Monte Everest, hasta la Antártida. Cada rincón escondido hemos visitado, pero no está.

Si es cierto que ella puede estar en ese pueblo de Minnesota, no dudaré en ir allá.

(...)

Cuando ya había terminado mis asuntos, empecé a empacar mis cosas para irnos a primera hora a Minnesota. Estoy nervioso, si la encuentro ¿Qué haré? ¿Cómo me presentaré? ¿Le gustaré? ¿Cómo será ella?

Tantas preguntas y nervios que solo hacían que me emocionara más en ir a ese pueblo. Solo debo dormir más unas cuantas horas y pronto estaré con mi mate.

Siempre he pensado en ya no dormir solo, en tener un cuerpo a lado mío, que yo pueda abrazarlo lo más fuerte que pueda.

Tengo un buen presentimiento de que esta vez sí la encontraremos —habló mi lobo interno.

Igual yo, quiero estar ya con ella ¿Por qué antes no la hemos encontrado? —pregunté extrañado.

Tal vez no había nacido, o querían buscarnos algo mejor —mencionó.

¿Será humana? ¿Será mujer lobo? ¿Y si es vampiro? —cuestioné alarmado.

Si es vampiro yo la amaré de todas las formas posibles.

Tienes razón, ¿Será bonita? —sonreí.

Y aunque sea fea, ya no quiero estar lejos de ella —gruñó.

Correcto.

Dejé de hablar con mi lobo, como sea mi pareja la voy a querer de todas las formas que sea posible. Y con ese pensamiento me voy a ir a dormir, en que voy a encontrar a mi mate y ella será perfecta para mí, y lo mejor, es que ella será solo para mí.

Al día siguiente me desperté al despertador de mi cuarto que hizo que me levantara de golpe. Hoy es el día, si no está en este pueblo significa que no existe y estoy condenado a estar solo toda mi vida.



Violett

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En el texto hay: lobos, hombreslobo

Editado: 01.07.2018

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