La chica de las alas negras

Capitulo 5

 

Aquella mañana se había despertado por la exceptiva aun cuando estaba oscuro vio el bulto que hacia su amiga en la cama sonaba tranquila recordaba como en las primeras noches las notas de su melodía se tensaban, pero poco a poco la había acomodado a su entero, recordaba la conversación que habían tenido cinco días atrás María se había abierto y contado como se sentía y por qué le dolía estar en ese lugar tan lejos de su familia ojalá ella pudiera hacer lo mismo para María significo un gran alivio pero para ella no podía hablar abiertamente de su condición emocional, la tacharía de loca.

Se quedó viendo por la ventana que daba al patio derecho del edificio aún estaba oscuro y solo pocas personas estaban por ahí. Sus pensamientos volaron a cientos de kilómetros de allí a donde estaría en unas cuantas horas se decía que era un lugar dedicado al culto religioso, a la astronomía y algunos “conspiranoicos” decían que aquel lugar era uno de tantos de una red mundial de energía que usaban los antiguos astronautas. Ella francamente no sabía que era verdad y que ficción de ser un lugar que emanaba energía iba a tener serios problemas para concentrarse, pero ¿no era ya un lugar muerto? Todo estará bien se dijo otra vez hasta que amaneció entonces decidió arreglarse en el chifonier estaban los vestidos que usarían más tarde, pero se cambiarían allá así que se puso una ropa que fuera fácil de quitar. Cuando termino de cambiarse su compañera se levanto

–Hoolaaa –dijo con un bostezo y estirando sus brazos como quien no quiere la cosa– ¿ya estas lista?

–Sip –respondió ante la incredulidad de María–. y deberías hacerlo rápido recuerda que Lu pasará por Roger a su residencia y luego vendrá por nosotros tres

–ok

 

Ya en el auto se sintió más tranquila talvez fue por la presencia de Fernando le gustaba como cada nota de su corazón era para ella y como cuando la tomaba de la mano podía sentirlas. Él tenía un poder sobre su alma que no podía comprender, Vera no podía experimentar el amor como los demás ella se guiaba por la melodía que emanaba de cada persona y la melodía de Fernando la atrajo desde el primer momento supo que cambiaría todos los sonidos del mundo por escuchar ese solamente. Ahí en el asiento trasero y con sus manos entrelazadas y el frio viento en su cara nada podía ser mejor pero su amiga no opinaba lo mismo sonaba a incomodidad, pero no de molestia si más bien porque era de las personas que les daba el espacio a las parejas porque consideraba que el tiempo entre estas es un templo sagrado de dos nada más.

Pero al vislumbrar el monumento toda la tranquilidad le huyo del cuerpo, y la melodía aumentaba a medida que se acercaban. Al llegar al aparcamiento los recibió un cuarentón de expresión bonachona que les dio el recorrido y cada paso que la acercaba más al monumento hacia que la cabeza le retumba como una campana anunciando la misa dominical; ella había leído en alguna parte que el oído humano era capaz de escuchar entre 19 Hertz a 20000 kilohertzios, pero aquello estaba por debajo de ese rango y su cerebro no era capaz de procesarlo, no era energía emanada por la tierra aquello era magia en su máximo esplendor.

Cuando volvieron al aparcamiento puedo descansar a pesar del que la melodía estaba amortiguada por la lejanía, cambiarse de atuendo lo hizo por inercia no podía creerlo había decidió alejarse de ese tipo de cosas, pero por lo oído su abuela tenía razón: “no puedes huir de tu esencia”. Pero ¿qué podía hacer ahora, mañana o el día siguiente? no podía hacerle eso a sus compañeros o ella el proyecto era de suma importancia, ya se había imaginado su cara de desconcierto y no era algo que le gustara.

Este día no podía ser peor el piano aun no llegaba y la melodía no dejaba de sonar había una gran concentración de magia u una muy porosa

–No te preocupes no tardan en llegar con el – dijo María dedicándole una sonrisa de alivio ella era una persona que se daba a querer fácil quería confiar en ella y decirle todo lo que años había guardo sin embargo no podía.

–Eso espero –le respondió más para su compañera que para ella misma en ese momento dejo lo que estaba cargando porque sonó su teléfono lo sentía en el costado vibrar. Lo saco para contestar

–Buenos días señorita Sousa, habla con Gemma Roberts la secretaria de Mozart Instruments Lamentamos decirle que por el cambio abrupto que usted realizo ayer hemos tenido problemas para la entrega del piano.

–¿Cómo? – pero si perfectamente había hablado y le aseguraron que si podían hacerlo–. Yo misma hable con usted.

–Lo sé, solo que al parecer no se les paso la novedad a los repartidores y hasta ahora nos dimos cuenta. Así que el piano no salido de Londres – lo que faltaba–. Así que llegara sobre las 11:30 del día.

–Mire me parece una falta muy grave, yo pague por el alquiler de un piano para tres días desde las 9:00 hasta las 13:00 –dice amontonando sus palabras por la frustración que tenía en ese momento–. Si lo trae a esa hora tendría menos de dos horas para ensayar y grabar por lo tanto es preferible que no lo hagan me harán perder aún más mi tiempo, además del de sus empleados. Hoy no se hará nada ohh pero mañana si y espero no salgan con un numerito de este tamaño.

–Está bien señorita mañana se le entregara como es debido– dijo con descaro y colgó dejando a su interlocutora con una bola de ira sobre la espalda que desquito pateando el neumático del coche.

–¡Wow!, cálmate acabándote los pies no solucionas nada –le dijo María al tomarla por los hombros–. Ya decidiste que vengan mañana y ahora si mal no recuerdo trajiste tu teclado puedes practicar en él, al igual no se hará mucho hoy ¿No es así? ya mañana grabaremos bien lo que practiquemos hoy.

Se obligó a mirarla; era pequeña, pero de sus ojos serenos que le trasmitan una tranquilidad increíble la enaltecían cien veces. como quería contarle todo que oía, pero con lo escéptica que era la tacharía de esquizofrénica.



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En el texto hay: magia, musica violin, romane y amistad

Editado: 09.02.2021

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