La Depuración: Revolución

Capítulo Diecinueve

Narra Bruno

Mientras me revisaban la herida de bala, pude observar como el senador hablaba con las personas heridas del lugar, prestándoles mucha atención. Parecía estar familiarizado.

Narra Tara

- Jefe -dijo Marcos mientras observábamos al senador- Hizo lo correcto -

- Sí -asintió Joe- Pero es hora de irse -todos volteamos a verle- Tengo que volver a la tienda -

- ¿Qué? No ¿Estás loco? -protesté- Estamos a salvo aquí -

- Tara, sabes que iré caminando si es necesario -

Suspiré rendida.

- Bien, yo te llevo. Pero si nos metemos con algún problema volvemos directo aquí -

- Trato -aceptó. Puse los ojos en blanco y empecé a caminar hacia la salida.

Escuché que Joe dijo:

- Lo volveremos a ver, Marcos. Él está a salvo aquí. Vámonos -

Narra Bruno

- Oye, ¿estás bien? -pregunté al senador e inmediatamente se puso de pie.

- Sí, estoy bien -

- Que bueno -dijo con formalidad.

- Voy a echar un vistazo alrededor -

- Está bien -dijo.

- Quédese aquí -advertí y él asintió.

- Está bien, jefe -

Empecé a caminar por el lugar, hasta que ví que algunos hombres ingresaban detrás de una puerta. Voltee a ver el lugar y encontré una estantería donde había gasolina, mucha, además de que había comida, agua, etc.

Caminé hacia los hombres que ví antes. Ellos salieron e ingresé a la habitación, había muchos papeles pegados a la pared, junto a fotografías. Parecía todo un plan.

- ¿Qué haces aquí? -preguntó un sujeto detrás de mí.

- Revisar -murmuré.

- ¿Por qué estás aquí? -insistió.

No espere más y le di un puñetazo en la cara. Empezamos a pelear y otro más ingresó dispuesto a detenernos. Tomé al primero del cuello y saqué mi pistola con la otra mano, le apunté al segundo.

- ¿Qué demonios está pasando aquí? -escuché una tercera voz.

- Miralo tu mismo -dijo mientras aún le apuntaba.

- Está bien. Esta bien -dijo el tal Ángel mientras levantaba las manos.

- Vuelve aquí. Esta bien -me dijo el senador mientras ingresaba- Solo baja el arma, ¿está bien? -

- Todo el mundo está bien. Retrocede -le dijo Ángel al senador.

- Está bien ¿Está bien? -me dijo el senador.

Deje de apuntar y empuje al que agarraba hacia los suyos.

- Todo está bien, te acabo de dar mi arma -dije como si nada.

- ¿Qué está pasando? -preguntó el senador.

- Solo hago mi trabajo -me defendí.

- Senador, es solo un malentendido -dijo Angel- Vamos a volver ahora. Vamos -

El senador no hizo caso y empezó a observar el lugar.

- ¿Ves esto, Bruno? -preguntó.

- Sí, senador -respondí.

- Senador -insistió Ángel- ¿por qué no vamos afuera...? -

- Basta -dijo el senador mientras observaba las imágenes.

Muchas imágenes del ministro adornaban la pared.

- Estos son los mayores partidarios financieros del Ministro -murmuró el senador- La NFFA -observó unas pequeñas letras escritas señalando un lugar- Nuestra Señora de los Lamentos -observó a Angel- ¿Ahí es donde estará el Ministro esta noche para la Misa de la Purga? -

- Eso creemos -murmuró Ángel.

- Eso creen -rió irónico y continuó observando la pared- ¿Por qué hacen esto? -preguntó, luego lo entendió- Van a asesinarlo. Van a asesinar al Ministro esta noche ¿no? -

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SiVeLa123

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En el texto hay: suspenso, suspenso y accion, suspenso y conflictos

Editado: 18.10.2019

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