La Depuración: Revolución

Capítulo Veintidós

Narra Earl

Observé al senador que se retorcía en la camioneta. Lo amordazamos y lo amarramos, él me observaba con preocupación.

En cuanto llegamos, mis hombres sacaron al senador y empezaron a arrastrarlo hacia el lugar y continuaron haciéndolo por todo el pasillo. Lo dejamos en una habitación junto a un padre que preparaba su hábito para la iniciación. Adormecieron al senador y empezaron a atarlo a una silla.

- Vamos, chicos, ya es suficiente -ordené- Nos pagan para entregar el paquete, no para envolverlo. Ahora busquemos un lugar para pasar el resto de esta jodida noche -ellos asintieron y salimos de ahí. Voltee por última vez y vi como el sacerdote examinaba al senador y le limpiaba el rostro.

Narra Charlie

Me sentía muy cansado, estaba agotado. Cuando de repente, reaccioné y me di cuenta de la situación en la que estaba.

El hombre vestido de cura me observaba fijamente, voltee a ver a mi lado y ahí estaba un hombre atado y amordazado de la misma manera en la que yo estaba. Estaba golpeado.

El hombre vestido de cura salió hacia un escenario donde seguro se ejecutaría esa misa.

***
 


 

- Como siempre hacemos -dijo el ministro quien tenía un micrófono en su mano- Que haya nuevos padre fundadores que nos dejen purgar para limpiar nuestras almas -todo el mundo empezó a recitar aquellas oraciones al unísono- Bendita sea América una nación renacida -
 


 

El ministro aplaudió al igual que los otros a su alrededor. Sonrió ante tal devoción que ellos le tenían.
 


 

- Ha sido un largo viaje para alejarnos de las mentiras y la autodecepcióm hasta este lugar de conocimiento de conciencia de quiénes somos en realidad. Personas de carne. Un rebaño perdido. Pero es difícil ver la dura verdad. El cambio solo puede llegar de la aceptación. Y debemos cambiar, pues es nuestro dolor divino deshacernos de la furia y el odio que envenena nuestras almas, nos enferma, nos vuelve locos. Esta noche, nosotros, los líderes de este gran país La aremos y esterilizaremos nuestras almas hasta que seamos libres otra vez. Y este país será mejor por eso -todos empezaron a asentir indicando que estaban de acuerdo- No somos hipócritas. Hacemos lo que predicamos -levantó su mano izquierda en un puño- La Purga purifíca. Díganlo conmigo -
 


 

- La purga purifíca. La purga purifíca. La purga purifíca -decían todos al unísono.
 


 

El ministro bajó su mano y sonrió siniestramente siendo consciente de lo que haría a continuación.
 


 

- Comencemos -
 


 

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SiVeLa123

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En el texto hay: suspenso, suspenso y accion, suspenso y conflictos

Editado: 18.10.2019

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