La Desconocida Asesina - El Precio De Ser Bella-

CAPITULO IX  “Vendaval de sangre y el verdadero rostro de la autentica desconocida asesina”

Las horas transcurren, los giros de la vida son insospechados. Esta mañana la policía llegó en busca de Felicia y su desaparición podría hacer que crean que Ángel es el asesino psicópata. La institutriz y la sirvienta Lupita atendían al delegado Federico, le servían café y panecillos mientras aguardaba por Ángel.

— ¿Qué ocurre? ¿Por qué buscan a mi pareja? Les preguntaba al delegado Federico, quien estuviere acompañado por los oficiales William y Roque.

— Queremos interrogarla, es solo cuestiones de rutina sobre los repetitivos asesinatos. Mencionaba Federico.

— Pues yo imagino que estará en la cocina, ¿pero por qué han registrado mi casa? ¿Pretenden encontrar alguna prueba de que somos culpables de algo? Les interrogaba Ángel.

— No hay ninguna mujer aquí. Le decía William quien aparecía junto a Roque.

— ¡Arréstenlo! A menos que el coopere. Indicaba Federico.

— ¿Por qué? ¿Bajo qué cargos? Les preguntaba Ángel.

— Posible asesino en serie, es el principal sospechoso. Le contestaba Federico añadiéndole—: todo lo que diga puede ser usado en su contra, le recomiendo que si tiene un abogado lo llame o sino el estado le proporcionara uno.

 — ¿Qué? ¿Está usted loco? Increpaba Ángel.

— Es lo que es.

— Pero ¡por Dios! ¿Y mis hijos? ¡Por piedad! Y justo cuando sucedía tal cosa, llegaba doña María del Carmen, y se quedó estremecida al ver que a su yerno lo llevaban arrestado, al verla, él le dijo—: Doña María, cuide a mis niños.

— ¿Qué ocurre? Le preguntó su suegra, Ángel raudamente le respondió:

— Me culpan de ser el responsable de todas las extrañas muertes.

— ¡Qué espantoso! ¿Qué atrocidad dicen? ¡Dios mío! Eso es imposible, no podría caberme en la cabeza, además que yo sepa, se trata de una mujer. Comentaba María del Carmen, y el delegado añadía:

— Hasta que no se demuestre lo contrario, él estará detenido en la comisaría.

— ¿Y mi hija? ¿Mi hija lo hizo? Mi hija te culpó de eso. Pero lo que le dijo Federico espantó aun más a la señora.

 — Ha desaparecido.

— ¿Qué? ¡No puede ser! Ángel sujetó las manos de su suegra y le dijo:

 — He dejado a mis niños al cargo de la institutriz Julia, ella cuidara de ellos mientras vuelvo, también se los encargo que cuando pueda me lo pase a ver. Ángel era llevado en la patrulla, no se le había esposado por consideración a ser conocido como un caballero de respeto, de esta forma había amanecido.

La locura de Felicia trasciende a lo mas insospechado, regresó a casa, pensando en que los niños estaban con su padre, Ángel, y en un muy inesperado momento escuchó que su madre le decía a Julia, la lozano institutriz el señor de la casa salió por compras para el almuerzo, que le dejó a los niños al cargo; pero María del Carmen decidió dejar a la institutriz cuidándolos mientras hacia alguna diligencias, cuando la abuela de los niños abandonaba los jardines de la propiedad, la joven empleada entro a casa, rápidamente se dirigió a la cocina, momentos después preparaba los alimentos para el nutritivos desayuno de los pequeños, cuando de presto un fuerte y premeditado golpe la noqueó. Más tarde, los niños comían sanamente, su madre llegó a la mesa cuando ellos estaban terminándose su alimento, los gemelos tuvieron miedo de ella.

— ¡Tu eres mala mami! Le decía uno de sus hijos.

— Le pegas a mi papi. La acusaba el otro, que se llamaba; Nahuel.

— Sí; pero su papi tiene la culpa porque no me ama, él solo ama a otra mujer fea y mala, y yo soy la mamá de usted, y él es el papá de  ustedes, el solo tiene que amarme a mí y a ustedes, somos su única familia, tenemos que estar juntos para siempre, nadie nos tiene que separar. Empezaba hablar como la misma traumada, asustando a los niños proseguía—: pero ya encontré la solución para que estemos juntos por siempre, como una familia, papá, ustedes y yo. Los niños se habían alarmado, salieron corriendo a buscar a la institutriz; pero no estaba, la loca madre se había levantado, caminaba con seguridad de sus planes, vestía de negro, era un vestido azabache brillante elegante y sensual. Su diseño alcanzaba desde el escote hasta la rodilla. Hecho completamente de cuero ecológico elástico. Se adaptaba perfectamente al cuerpo enfatizándole las curvas. Esculpido en forma de reloj de arena, extendiendo ópticamente la figura y adelgazaba la cintura, pero al mismo tiempo enfatizaba la forma redonda de las caderas, las nalgas y los senos. En los laterales decorados con inserciones de material negro lacado que se combina bien con cuero ecológico. En la parte posterior, el cordón largo e impresionante invitaba a jugar picante, pero también facilitaba el ajuste del vestido al cuerpo, cuando llego a la cocina les decía a los niños—: ¡Jajaja! Me vestí como zorra, muy provocativa, como una puta sin razón, ya ven que a su inútil padre le gustan las mujeres exhibicionistas, prefiere zorras que damas, a poco este vestido negro que es fabricado y exportado desde Europa, no está bonito, si lo está, no lo nieguen hijos, me veo como una maldita zorra linda, ahora a su padre se le va a poner duro ese pene y le darán muchas ganas de cogerme y hacerme suya una y otra vez, día y noche y por todos los días. Pero nadie la escuchaba, cuando salió al jardín no encontraba a su hijos, camino entre los árboles frutales y pequeños arbustos, ya que cabe resaltar que Ángel no era pobre, tenía buen caudal, su casa era enorme, y estaba a las orillas del poblado, con grandes extensiones de tierra, sembradas con árboles frutales, cultivo de la agricultura, era él quien subastaba el mercado y pequeños negocios sauceños para sus ventas de frutas y vegetales, pues; siguiendo con las acciones de Felicia, finalmente encontró a sus hijos, estaban debajo de un árbol de marañones tras unos pequeños arbustos, parecían dormir, los tocó, habían muerto, infamemente habría cometido el mayor sacrilegio al matar a sus hijos, se acercó a ellos, nos lo tocó, los miró babear vomito, les hablaba para asegurarse de haber logrado su cometido—: papi y mami, pronto estarán con ustedes, ya la tía Emma no nos separará y todos estaremos juntos. Ella salió de la casa, cubrió su cabeza con su chalina, no derramó ni una sola lagrima ni si quiera hubo un momento de tristeza, como si solo los hubiera mandando de viaje.



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Editado: 02.11.2020

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