La Elegida (en Edición)

Capitulo 4

Tarareaba una canción mientras desayunaba, la noche había terminado con calma, sin ninguna pesadilla y aquello había causado que despertase con la energía suficiente para todo el día.

Observe mi reloj calculando el tiempo que me quedaba para terminar mi café con calma.

Mis parpados se cerraron al inhalar el aroma dulce que se desprendía del calor que emanaba el líquido dentro de mi tasa.

Mi celular comenzó a sonar emitiendo en su pantalla el nombre de Eliza, fruncí mis labios, ella no solía llamar al menos que sea necesario.

Enseguida atendí la llamada.

-Llamada-

-Eliza?- pregunte preocupada.

-Si soy yo, te llamaba para hablar contigo- su voz sonaba calmada, típico en ella.

-¿Sucedió algo?-murmure esperando que me contestara- ¿Te encuentras bien?-pregunte rápidamente.

-Si estoy bien- soltó con ironía- quería saber el porque ayer te desapareciste, no hemos sabido de ti hasta ahora- me regaño, como si fuera una niña a la que encontraron haciendo alguna travesura.

-Lo siento, es que no tenía ganas de asistir a las demás clases- admití.

-¿En donde estuviste? Te llamamos pero no contestabas- su voz se torno seria. Podría jurar que en este momento estaría con su ceño fruncido y mordiéndose su labio.

Sonreí ante aquel pensamiento

-¿Qué es tan gracioso?- su voz sonaba enfadada. 

-Cálmate - musite- lo siento no volverá a suceder- añadí rápidamente, omitiendo su pregunta.

-Elegiré creerte- suspiró.

-¿Sucedió algo?- pregunte extraña de su cambio de actitud.

-No, descuida…- respondió nerviosa- bueno nos vemos en clase, adiós- se despidió rápidamente.

-Adiós- susurré.

-Fin de la llamada-

¿Será que me oculta algo?

No, no creo, nos contamos todo una a la otra, no puede estar ocultándome algo.

-¿Tu si puedes ocultare cosas y ella a ti no?- me reprocho mi conciencia.

-Tal vez este haciéndome ideas descabelladas- pensé mientras salía de mi casa.

Iba conduciendo por la carretera, cuando devuelta sentí una sensación extraña en mi pecho, pero esta vez el dolor era mucho más fuerte.

Se sentía como si miles de cuchillos se clavaran en mi pecho, una y otra vez, un fuerte mareo provino en mí, haciendo que mí vista se nublara por unos instantes.

Entre la sorpresa intente estacionar mi auto a la orilla de esta, mientras que mis manos inconscientemente fueron hacia mi pecho, ejerciendo presión sobre este, devuelta los mareos vinieron a mi, pero esta vez aumentando su intensidad.

Las lágrimas no tardaron en deslizarse por mis mejillas, una fuerte contracción recorrió mi estómago provocando que mi cuerpo se arqueara, mis brazos rápidamente rodearon mi torso al intento de disminuir el dolor.

Intente regular mi respiración, respire y exhale repetidas veces, hasta que comencé a recuperarme lentamente, mi cuerpo comenzaba a aliviarse y el nudo en mi pecho desaparecía.

 Inconscientemente mi mirada se dirigió al espejo retrovisor de mi auto, y lo que vi me impactó en su totalidad.

Mi cabello se encontraba de un color rojizo, nunca lo había visto de esa manera y mis ojos eran verdes, un color impresionante.

Mis extremidades se paralizaron envueltas del temor, solo me quede congelada, no me moví, no hable, lo único que se escuchaba era mi respiración entrecortada.

Mi cerebro parecía haberse paralizado, lo único que me preguntaba era como volvería a tener mi cabello rubio y mis ojos grises.

El tiempo  avanzaba bajo las manecillas de mi reloj, mis parpados se cerraban brevemente para luego apaciguar el temor en el que me encontraba.

Poco a poco el rojo iba desapareciendo bajo mi mirada, dejando ver nuevamente el  cabello rubio, mientras tanto, por otro lado mis ojos volvieron a su color natural, un gris transparente y brillante.

Trague saliva impactada por lo que acababa de presenciar.

Una hora más tardar me encontraba conduciendo hacía la universidad, con un nudo en mi pecho.

Había perdido de muchas clases y lo más probable era que estuviese retrasada en el horario de entrada y eso era un gran problema.

No sabía lo que me iba a esperar al llegar.

-Maldición- gruñí.



GiuliGarcia

Editado: 21.04.2020

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