La llave

Capítulo 9

Vamos a otra biblioteca, una que se ve mucho más moderna que la anterior, aunque sigue habiendo nada más que libros aquí. David ha estado contemplando el papel durante todo el viaje a la biblioteca. Debe emocionarlo mucho, más al ser estudiante de arqueología. Debe estar siempre viendo cosas antiguas y misteriosas.

Llegamos y vamos a la sección de "idiomas". Ahí hay muchos textos, desde delgados libros hasta grandes con 10 cm de grosor. Sacamos uno grande. David lee un buen rato.

—El círculo atravesado por el diagonal a la derecha significa "deber" y la equis significa "tú". En esta parte dice "debes" —asiento mientras señala los primeros símbolos—. El círculo con una línea vertical por fuera significa buscar, que conveniente que parezca lupa —ríe un poco y luego vuelve a concentrarse. Me acerco al libro, pero no entiendo nada. Tienen el mismo idioma hablado, pero escrito es muy diferente.

—La onda es un artículo, y esa cruz acostada significa "estar". Entonces, por ahora dice "debes buscar lo que está" —me asombra su inteligencia. Cómo puede traducir un idioma tan raro solo leyendo de un libro. Aunque tenga el libro, sería difícil igual.

—El óvalo significa "detrás" y la onda con líneas rectas significa "de". Volvió a aparecer la equis, y al final aparece una espiral, lo que significa "cabeza". "Debes buscar detrás de tu cabeza" —debe ser una pista para encontrar la llave. Pero qué lugar debe ser detrás de mi cabeza—. Suena loco, ¿no? —asiento mientras mis pensamientos se dirigen a otro lado.

¿A qué se referirá ese mensaje? Piensa Kim, piensa. Si se supone que no está en un lugar muy oculto, entonces ese "acertijo" debe ser muy literal. Puede estar refiriéndose a una almohada. Suena estúpido, pero es lo único que se me ocurre en este momento.

—¿Qué ocurre? —me pregunta David. Que tonta he sido, ahora sospechará más al comportarme tan extraña, fuera de este mundo.

—Nada, solo que la biblioteca me trajo un poco de nostalgia —y es verdad, me recuerda a la vieja biblioteca que tiene papá cerca del comedor, aunque no puedo decirle eso a David.

—¿Tenías muchos libros en tu casa? —pregunta interesado.

—Muchos, mi padre ama leer

—¿A pesar de vivir en medio de la nada?

Oh rayos, había olvidado la mentira.

—Sí, nada impide esa pasión

Me levanto del asiento en que estaba y voy saliendo. David va a dejar el libro y me acompaña. No sé por qué estoy haciendo esto, ni siquiera sé a dónde me dirijo. Lo único que me dice en dónde estoy son los recuerdos. Camino en dirección al sol, es decir, al oeste. Cada vez reconozco más el lugar, aunque en los recuerdos tiene muchas más plantas y menos construcciones. Siento que ya estoy por llegar a mi destino, pero en un momento dejo de tener recuerdos y vuelvo a la vida real.

—¿Qué pasa? ¿por qué estamos aquí? —pregunta David con mirada asustada. Comprendo que esté así, no sabe en dónde está.

—No sé, creo que me equivoqué de camino —digo riendo un poco, aunque la risa suena demasiado nerviosa.

—¿A dónde planeabas ir?

—Al departamento, creí que recordaría el camino sola —miento mal.

—Cada vez que vayamos al departamento, me seguirás ¿ok? —asiento mientras empezamos a observar el lugar—. Buscaré a alguien que nos dé indicaciones

Se aleja del lugar mientras me quedo ahí. No me volveré a arriesgar, ya ha sido suficiente. Espero poder controlarme más.

Permanezco inmóvil en su espera. Observo el lugar esperando tener otros recuerdos que me ayuden a volver, pero estos no llegan. Luego de unos minutos vuelve David respirando con dificultad. Debe haber estado mucho tiempo corriendo, o quizá no ha parado de caminar.

—Tenemos que avanzar en esa dirección hasta encontrar una casa blanca, ahí doblamos a la izquierda —dice mientras comenzamos a caminar.

Todavía me pregunto qué fue lo que me pasó, por qué hice eso. Una cosa son los recuerdos y otra es que controle mis acciones. Debo dejar al margen mi vida anterior, y continuar con la búsqueda de la llave.

En cuanto llegamos, recuerdo el acertijo "Debes buscar lo que está detrás de tu cabeza". Voy a la habitación de David y reviso detrás de su almohada. No hay nada. Voy a su baño y lo reviso por completo.

—¿Otra vez estás con eso? —pregunta David levantándose del sofá en que estaba viendo la televisión según lo que escucho.

—Necesito encontrar esa llave —digo aun revisando el lugar.

—Relájate, no creo que el dinero sea tan urgente —oigo sus pasos acercándose al baño. Se escucha enojado. Esto no me agrada.

—Lo necesito, necesito la llave

—¿La llave o el dinero? —otra vez sospecha, esto ya es mucho.

—El dinero, pero para tenerlo debo conseguir la llave —creo que esta vez he mentido bien.

—Puedes buscar otras maneras de ganar dinero —dice entrando al baño.

Dejo de revisar el lugar y me relajo un poco.

—Necesito eso, de verdad. Tiene que ser de esa manera —ya estoy susurrando.

—Ok, comprendo —dice, abrazándome. Debe notarse mucho la diferencia de estatura, mi cabeza apenas llega a su hombro.

—Creo que debería ir a dormir —digo. La verdad quiero ordenar las ideas, y despertar de esta pesadilla. Ojalá eso funcione.

Camino sin ánimo al sofá. Me acuesto ahí con la mirada atenta de David siguiéndome.

—¿De verdad quieres dormir ahí? Puedes dormir en mi cama —me ofrece con una sonrisa.

Me levanto sin decir palabra alguna y voy a su incómoda cama. Sigo confundida.

 



the_icegirl

#1121 in Fantasy

Story about: reencarnacion, reyes, criaturas

Edited: 17.07.2019

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