La Rosa de Shakespeare

La Rosa con otro nombre

Me tomé unos días más para conocer Nueva Delhi y Bombay. Ahora estoy lista para viajar a Washington y encontrar el último símbolo de mis sueños. La Rosa de Shakespeare.

Se supone que ese tipo de Rosa se encuentra solo en el jardín botánico de Washington DC.

En el sueño en que veo la Rosa, Armand me la da recitando el párrafo del libro de Romeo y Julieta de William Shakespeare y me cuenta que consiguió la rosa en un viaje que hizo a Estados Unidos, yo le pregunto ¿Porque en Estados Unidos y no en Inglaterra? Sí William Shakespeare era Inglés y él me explica que los ingleses llevaron la Rosa y solo prendió en Washington DC.

Por esa razón voy hasta Washington a ver la Rosa que con otro nombre olería de la misma manera, será mi última parada, después volveré a mi rutinaria vida en mi país.

Tal vez como me dijo el Asceta este viaje fue una enseñanza para mí, algo que debía hacer para cerrar el ciclo de mi vida anterior. Me explicó que todavía me falta descubrir otras cosas además de esos símbolos pero no tengo ni idea que será lo que tengo que descubrir, pues la aventura se termina, en Washington dentro de unos días.

****
Mis viajes de continente en continente son largos y tortuosos lo peor, es estar en el avión en sección turista, horas de horas.

Llegó a Estados Unidos contracturada, mi cuerpo entero me duele, parece como si me hubieran dado una buena pateadura.

Llegó al hotel, me doy un duchazo de una hora para soltar cada músculo de mi cuerpo y relajarme un poco, después salgo me arreglo mi cabello en una cola, me visto con un polo, un jean y unos tenis y salgo por la ciudad, primero voy a comer a MC Donald's una hamburguesa, muero de hambre.

-¿Disculpa? - detengo a una mesera que está cerca mío.

-¿Sí?

-Sabes ¿Dónde es el Jardín Botánico?

-Oh si, es muy cerca de aquí, tal vez unas cuatro o cinco cuadras derecho.

-Muchas gracias - respondo sonriendo mientras meto una patata frita a la salsa.

Terminó de comer, tomo mis cosas y camino por las calles de Washington.

Como me indicó la muchacha encuentro fácilmente el Jardín Botánico. Es un edificio hermoso, lleno de flores con su perfume impregna todos los sentidos.

Hay un ala para todas las especies de flores y plantas habidas y por haber.

Reviso en un mapa plantado a un lado para encontrar donde está la Rosa de Shakespeare y está con ese nombre catalogada en el ala dedicada a todos los tipos de rosas del mundo.

Llegó a un puente abajo observo, hay  varias  rosas Blancas grandes, al lado hay una cartilla en la que explica el nombre científico de la rosa, abajo una explicación de porqué la llaman Rosa de Shakespeare y el párrafo de Romeo y Julieta.

Lo recito en voz alta.

-...¿La rosa con otro nombre olería de la misma manera?. Lo que llamamos una rosa por cualquier otro nombre olería tan dulce...

-...Si Romeo no se llamase Romeo, 
conservaría la adorable perfección que le es propia...-alguien me corta y termina la frase.

Miro sobre mi hombro observo una linda sonrisa de un joven muy simpático, tanto que me deja sorprendida.

-Hola - saluda sonriendo.

-Ho...la...

Observo sus ojos,  parece como si fueran una ventana a otras vidas, a otros momentos, esa mirada la conozco, no es extraña para mí.

-Me llamo André ¿y tú?

-Bianca.

-Mucho gusto, Bianca -vuelve a sonreír e ilumina todo el jardín -¿Viniste a ver a la rosa que aunque tenga otro nombre olería de la misma manera?

-La Rosa de Shakespeare, sí vine a verla de muy lejos, lástima que no pueda llevarme una - exclamo con tristeza- tampoco puedo sacarle fotos, mi cámara está llena con fotos que saqué en la India tengo la memoria llena - prosigo sin quitar la mirada de la rosa.

-¿En serio quieres una rosa?

-Sí, con toda mi alma.

-Entonces- se saca los audífonos -agarra esto, por favor.

Los tomo en mis manos, por curiosidad y porque en realidad André escucha la música a full, la pongo en mis oídos. Es  "The Chain de Fleetwood Mac"
 

Mientras, sorprendida escucho ese tema que me recuerda a ese momento en qué mi vida anterior llegaba a su final. Observo como este chico que conocí hace menos de cinco minutos, saltar por el puente y bajar hasta donde se encuentran las rosas.

Muero de susto y me río nerviosa mientras veo como se acerca, saca una pequeña tijera de su mochila y corta una rosa.

-Te van a pescar - exclamo nerviosa.

- Tu solo avísame si alguien se acerca - responde sonriendo mientras se cuelga del puente para volver a subir.

Sigo sonriendo nerviosa, no puedo evitarlo, siempre me pongo de esta manera cuando estoy en estas situaciones, muero de miedo, si alguien nos pesca estaremos en muchos problemas.

Cuando André ya está a mi lado me toma del brazo, me empuja hacia afuera todavía sonriendo por la travesura.

Veo a dos guardias del jardín parados casi a la salida, estoy tan nerviosa que voy a estallar de risa, aguanto lo mejor que puedo hasta verme afuera, ahí no aguanto más y suelto una carcajada enorme, André comienza a reír de la misma manera.

-¿Estás loco?- exclamo entre risas.

-Tu querías la rosa -la saca de su mochila- te traje la rosa.

Me la entrega sonriendo y es lo más bello que vi en todo mi viaje.

-¿Quieres ir a comer algo? Muero de hambre, trabajé todo el día y no almorcé - exclama mirando un restaurante que está muy cerca del parque.

-Sí, claro.

-¿Eres de aquí?

-No, vine conocer Washington y por esto... -le muestro la rosa.

-Mencionaste India...

-Sí, estuve en India un tiempo hace unos días.

- ¿...Y viniste hasta Washington DC ¿solo por esto? -  pregunta burlón.

-Pues sí...

-...Como no eres de acá te llevaré a un merendero para que comas las mejores papás de Estados Unidos y el mejor pastel de manzana del mundo.



Sissi Pamela Terceros Beltran

Editado: 01.12.2020

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