La sonrisa del Ángel

Capítulo 13 "El pasado"

Capítulo 8.5

A la mañana siguiente volvimos al lugar a continuar con el entrenamiento, y seguimos así los siguientes días, realmente parecía que el lugar estaba sin ningún tipo de vigilancia, a veces en vez de entrenar todo el día, solo lo hacíamos la mitad y pasaron las siguientes dos semanas, entre el arduo entrenamiento físico que parecía ir bien con Santiago pues al parecer le gustaba bastante el ejercicio, en días que el clima no era tan bueno, no sentábamos en casa de Santiago a platicar junto a Levi, sobre las cosas que hacían en la tierra, fingiendo que no estaba mal el estar así

El clima de hoy está fatal –dijo Levi mirando por la ventana de la casa de Santiago- se supone que es primavera ¿Por qué llueve como si fuera el segundo diluvio?

¿Calentamiento global? –pregunto Santiago

Dios debe estar molesto –conteste irónicamente, en realidad allá arriba los únicos que pueden ver al dios todo poderoso son los de alto rango por lo que en general los demás solo sabíamos que existía mas no lo habíamos visto, pero solían decir que a veces el mal tiempo de la tierra era por sus cuestiones emocionales, aunque tampoco es que tuviera pruebas de eso

¿Es real eso? –pregunto Santiago curioso

Bueno el jefe puede ponerse intenso también –comento Levi riendo y yo también me reí

¡Que locura! –dijo Santiago mirando por la ventana

Bueno... como parece que esto va tardar, solo queda esperar –dijo Levi y se tiró en uno de los sofás de Santiago

Baja los pies de mi sillón –le grito Santiago mientras le lanzaba un cojín de otro sillón

¡Hey! –se quejó Levi mientras le devolvía el cojín de la misma manera, yo solo los mire, me reí y me dirigí a la cocina de Santiago para sentarme en una de las sillas de la mesa, después de unos momentos se escuchó cuando encendieron el televisor y unos segundos después Santiago vino hacia mí y se sentó frente a mí en la mesa

¿Puedo hacerte algunas preguntas? –cuestiono Santiago

¿Sobre qué? –pregunte

Sobre ustedes –dijo Santiago

¿Los ángeles? –especifique

Si, los ángeles, ángeles caídos o demonios –indico- y sobre tu y Levi

Mmm... bueno ¿qué quieres saber? –pregunte

¿Dijiste que eras un serafín de la muerte no? –interrogo

Así es –afirme

¿Cuál es tu función exactamente? –demando

mm... bueno –dije con el ceño un poco fruncido y sonriendo

¿Pasa algo? ¿No pueden hablar de ello? –cuestiono nuevamente

En parte pero más bien es que, no había tenido necesidad de explicar que es lo que hago realmente, es algo extraño –confesé y él sonrió

bueno, siempre hay una primera vez –su sonrisa era tan acogedora que podía quedarme mirándole todo el día tal vez toda la vida incluso, era casi hipnotizante, su boca se curvaba de manera que todo lo imposible parecía que no lo fuera, este pensamiento me hizo estremecer, pero trate de ignorarlo

claro –sonreí - bueno, yo veo de alguna forma el futuro inmediato de una persona, con esto me refiero a que si su muerte se aproxima, puedo saberlo unas horas o días antes, a partir de esto se hace un reporte y cuando mueren solo vengo por ellos para guiarlos y su ángel guardián es reubicado

Y tú ¿puedes salvar a alguien, si así lo deseas? –pregunto mirándome fijamente

No, si salvamos a un humano, recibimos un castigo y es una falta grave, ya que se altera el orden natural de la vida –dije

¿Qué clase de castigo? –continuo

Ser revocado de tu cargo como serafín de la muerta a uno menor –respondí

¿Entonces porque me salvaste? –pregunto Santiago y me sorprendió, me quede un silencio un minuto mirándolo a los ojos- ¿porque lo hiciste?

Eras tan solo un niño y yo... no losé –declare

Fue lastima solamente... en tal caso –concluyo

No, esa clase de sentimiento es tan terrenal, no fue lastima, solo sentí el impulso de hacerlo aun sabiendo que podían descubrirme –apreté los labios, pues sabía que eso aún era un secreto para muchos- lo habria hecho por quien fuera y en este caso fuiste tú

Debo agradecerte entonces –dijo Santiago

No, en absoluto –afirme con fuerza- las acciones que cada uno tomamos son propias

Aun así, desde entonces, aunque ha sido duro eh tratado de vivir de la mejor manera posible –dijo mirando a la pequeña mesa que nos separaba

Lo sé, puedo saberlo con tan solo mirarte –lo mire sonriendo- tu padre y Tim estaría orgulloso -le dije para confortarlo, "Tim" era el nombre de su mejor amigo

Gracias –dijo frunciendo el ceño con dolor

Chicos dejo de llover –grito Levi desde la sala

Vamos –dije y me levante, Santiago me tomo de la muñeca antes de que avanzara

No sé si esto que está pasando tendrá consecuencias buenas o malas, pero estoy feliz de conocerte, de conocer a la persona que salvo mi vida –dijo y me soltó poco a poco la muñeca, antes de que lo hiciera completamente tome su mano y la apreté, después lo solté y salí a la sala sin decir más. Tenía clara la gratitud de Santiago, aunque ni siquiera sabía porque lo había salvado aquella noche, algo dentro de mí siempre desde entonces se preguntaba el como estaba, jamás lo vi o lo busque, ni siquiera sabía que era el último sucesor del clan Blake, pero era un instinto que no podía dejar de lado incluso ahora. Aunque había dejado de llover, decidimos entrenar hasta el día siguiente pues ya era bastante tarde y probablemente todo estaría lleno de lodo.

Bien Santiago, golpéame una vez más –le grito Levi, la ropa de Santiago estaba sucia, llena de tierra y pasto, goteaba sudor al igual que Levi

Vamos Santiago que no te de miedo, el enemigo no va dudar en matarte –le grite, Santiago empezó a dar golpes rápidamente, era veloz y fuerte pero le faltaba precisión, Levi esquivaba todos sus golpes, tenía experiencia y antigüedad

Santiago ¿Qué pasa? Ni siquiera me has rozado –vocifero Levi y le dio un golpe directo en el estómago, Santiago retrocedió varios metros y cayó al piso, sangre salió de su boca



Giin Rivera

#4030 en Novela romántica
#1428 en Fantasía

En el texto hay: angeles, romance juvenil, ficcion

Editado: 15.08.2020

Añadir a la biblioteca


Reportar