La Vida en 0,3 Segundos

•|Cinco|•

Habían pasado 3 horas del arduo entrenamiento de Arturo, su cuerpo estaba herido, con partes a doloridas que van cambiando el color de la piel proporcional a la magnitud del golpe.
Ya era de noche y está en una pequeña habitación en el sexto piso del edificio. En esta solo había una cama, una silla, y un pequeño clóset donde de unos ganchos colgaban 5 trajes de entrenamiento.
Las paredes eran grises y solo había una ventana al lado de su cama, al menos podría ver el mundo antes de dormir.

Piensa en cómo pudo superar esas pruebas, en donde estaría Zoé ¡se supone que es su tutora!
Mira el gris techo que está sobre el mientas estaba acostado en esa pequeña cama,
—Se supone que somos la esperanza de la humanidad! Por qué nos tienen en una habitación de "lujo" que parece cárcel de enfermos mentales

Se dice así mismo mientras se agarra su cabello,
—¿Cómo estará mi familia? No sé si aún soy parte de su familia!

—Nunca quise esto, aunque por otra parte había decidido alejarme de todos ¿Esto no era lo que quería?

Ahora que lo tengo me siento más vacío que nunca.

Una pequeña lágrima sale de su ojo izquierdo mientras sus párpados se van cerrando en el cansancio de su cuerpo
Las horas en la noche pasan muy rápido cuando duermes, aunque para aquellos que sufren de culpa esta es un tormento, es increíble como el tiempo se adapta a tus emociones, si algo te fascina mucho o muestras cierto interés en alguna actividad el tiempo en el cual la realizas es muy corto, pero si es lo contrario te parecerá una eternidad.
Aunque de todos modos el tiempo no es más que una simple ilusión pues no importa lo interesado que estés en realizar alguna actividad el tiempo es objetivo siempre será igual hasta que algún Crononauta decida cambiarlo.

El brillo del sol entró por la ventana estrellándose directamente con la cara de Arturo 
Ahora estaba arrepentido de tener esa ventana al lado de su cama
Pero ya eran las 6:30 de la mañana, al parecer hoy tenía una rutina de entrenamiento más pesado de la anterior.

El baño estaba también en la habitación, se quitó la ropa y tomo la toalla para ir al baño, este es muy pequeño apenas caben dos personas, tiene un retrete la ducha, lava manos, y papel, además una puerta deslizante que divide la ducha del retrete.

El agua estaba tibia, al parecer no era como la imaginaba, como en el ejército que se duchan todos juntos y el agua helada.
Toma su tiempo para bañarse y mientras lo hace escucha abrir la puerta del dormitorio.
Y unos pasos que parecen dirigirse a el!
Cierra la regadera y toma su toalla envolviendo la en su cintura dejando su abdomen descubierto.
Escucha abrir la puerta del baño y se oculta detrás de esta para evitar ser visto, ve como una mujer entra al cuarto y la reacción de Arturo fue decir

—Zoe, ¿que haces aquí?

Ella lo mira y se extraña sé que él esté detrás de la puerta, ella no puede evitar ver su cuerpo

—Debes irte

Le dice Arturo mientras señala la puerta, ella la cierra y le dice con la cabeza que no!

—¿Que quieres? — la ataca buscando respuesta

—No tienes que tratarme así sabes!

—Eso lo decidiré yo, ¿no lo crees? — le advierte manteniendo si posición

—Vine para aclarar lo que pasó entre nosotros

—No tienes que decir nada, ya hiciste demasiado al alejarme de mi hogar

—Solo te pido que me escuches, luego sacarás tus conclusiones, ¿está bien?

El asienta mientras se dirige a su cama

—Todos nosotros después de completar nuestro entrenamiento debemos escoger a un sucesor, alguien al cual darle los dones, esa fue mi misión y un día también será la tuya!
Pero en mi caso fue diferente, yo me enamore de ti!

—¿Por que quieres aclararme esto ahora?

—Antes no tuve tiempo, tu cuerpo reaccionó diferente al pasarte los dones, y luego entraste en coma, no pude hablar contigo hasta que te traje aquí,

—¿Por que me hiciste esto si me amabas? Darle una vida de guerras al amor de tu vida! No creo que sea amor.

—Yo sé que estuvo mal Arturo, pero si no lo hacía te perdía para siempre.

—¿Cómo que perderme? Yo te amó. — Analiza sus palabras y corrige — Yo te amaba.

—Me duele que me digas eso, pues yo te amo con todo mi corazón, y si no hacía esto que hice el alto mando me mandaría a Inglaterra por no cumplir con la misión, y si eso pasaba te perdería para siempre, tu te quedarías sin una explicación.

Se puede ver como los ojos de Zoe brillan por las lágrimas que quieren salir, su voz entrecortada y el esfuerzo que hace para decir todo es grande, ¿Será que dice la verdad?

—Zoe, mi familia! No me volverán a ver, estoy muerto para ellos.

—Lo siento tanto, enserio se que no merezco tu perdón pero con el tiempo te darás cuenta de que todos mueren, las personas que amas y que tratas de cuidar. Y te quedarás solo por la eternidad viendo cómo todos se van pues nosotros controlamos el tiempo pero el tiempo no a nosotros, nunca moriremos. 
Sé que soy muy egoísta pero quería pasar la eternidad a tu lado.

Ella no puede más, las lágrimas recorren su rostro y su cuerpo tiembla 
Arturo quiere ayudarla 
Quiere abrazarla pero su orgullo no lo deja, pues no quiere aceptar su amor.

El hace un esfuerzo para ser fuerte, recuerda todas las veces que la beso, lo mucho que la amaba
Todo lo hizo por amor, un sacrificio que sólo las voluntades fuertes pueden hacerlo,
Arturo piensa y se dice —Ella me ama —
Deja su orgullo de lado y se dirige hacia ella,
Este de sus brazos y ella lo ve, pero ya no puede con tanto sentimientos, ella cae.

Arturo alcanza a atraparla en sus brazos y suavemente la carga llevándola a la cama, ella reacciona y ve el rostro de Arturo, lo abraza fuerte y le dice.

—Gracias por entenderme!

El asienta y se dirige al clóset, lo abre y saca el traje poniéndoselo minutos después en el baño

Una vez término se dirige a Zoé que está sentada en la orilla de la cama, ella también llevaba el traje de entrenamiento pero de rango superior.



SrOrtega

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En el texto hay: misterio, mitologia, romance

Editado: 29.04.2019

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