Lacrimosa

Conciencia.

Justo después de que desaparecieron una nota cayó a los pies de Roma.
Ella la tomó mirando a su alrededor, no había nadie, solo estaba ella.
El papel era diferente, tenía una textura muy suave diferente a cualquier papel.
La abrió para leer lo que decía, lo primero que vio fue la maravillosa letra, rápidamente asumió que se trataba de Súplica.
" No tardaremos, por favor mantente en casa y no dejes que los espíritus entren y te comiencen a descuartizar
Tenemos que dar informes sobre nuestros avances contigo.
Cuídate, observa y sobrevive.
William. "
La letra era muy buena, pero la nota estaba escrita por William. Roma la dejo sobre la mesa.
Por un segundo se detuvo, cerró sus ojos y lanzó un suspiro al aire, aún no lograba comprender como su vida había cambiado tan rápido. Sus amigos, su familia, todo.
Después de tanto tiempo un pensamiento positivo le vino a la mente. Quizá después de todo está nueva vida sería mejor que la pasada.
Solo era cuestión de adaptarse pensó, solo era cuestión de olvidar.
No podía aferrarse a algo que ya no estaba con ella, tendría que aceptar las cosas nuevas que la rodeaban.

Abrió sus ojos soltando otro suspiro, su mirada se veía más decidida. Camino hasta la puerta principal cerró la puerta con cada uno de los candados incluyendo picaportes. Después hizo lo mismo con cada ventana hasta que llegó a las escaleras.
La única habitación que faltaba era el sótano, allí había una ventana pequeña donde los rayos del sol podían entrar dando un ambiente desolado.
Cada escalón rechinaba al tocarlo, Roma podía escuchar una pequeña ventisca pero no podía ser real a menos que...
Se detuvo, su tranquilidad y determinación fue reemplazada por un crudo temor.
La poca luz que entraba iluminó a los espíritus que ya la esperaban sedientos de sangre.
El sonido de la carne al ser masticada y arrancada con ferocidad hizo que Roma retrocediera un solo paso.

Jamás había visto a los espíritus tan cerca, y ahora estaban a metros de ella.
Uno de ellos se alimentaba del espíritu que se encontraba en el suelo. Estaba mutilado, le faltaba una pierna y ambos brazos. Mientras que el otro espíritu le faltaba un ojo y varios dedos.
Eran grotescos, se asemejaban a los zombis de las películas que alguna vez Roma vio, pero ahora era real.
Intento dar otro paso hacia atrás pero la madera rechino demás, causando un sonido parecido al de una rama al partirse en dos.
El espíritu dejo de masticar y observó a Roma. Aún tenía restos de carne podrida en sus colmillos afilados, su único ojo colgaba en su rostro.
Se levantó y camino arrastrando uno de sus pies.
Roma estaba petrificada por el miedo, ahora no estaba William, no estaba Súplica, estaba sola.
El espíritu se abalanzó sobre Roma, está esquivo torpemente tropezando y cayendo de rodillas frente al cuerpo mutilado del segundo espíritu.
La sangre mancho sus manos y unas cuantas chispas cayeron en su rostro.
El espíritu que la atacaba, la tomo de uno de sus pies, ella lo pateó.
Se levantó, sin embargo resbaló al instante con el charco de sangre, la sangre tenía un hedor horrendo tanto que le hacía llorar.
"Cuídate"
La voz de William sonó en su cabeza.
" Observa"
Instantáneamente recordó la nota, no era William hablando, eran indicaciones que había dejado para ella.
Buscó desesperadamente algo para defenderse.
- Papá. -
Dijo mientras se levantaba y corría hasta el casillero de su padre. Él espíritu por su parte, volvía a levantarse lentamente. Las manos de Roma temblaban al sostener el candado y la llave.
Abrió la puerta, la cual estaba rota, no le importó que cayera sobre sus pies. Después abrió otra de las cajas negras, por un segundo la caja dorada brillo en sus ojos, la sensación de temor se había ido siendo reemplazada por una sensación más placentera, se sintió segura.
Pero rápidamente el temor volvió al sentir el aliento del espíritu en su cuello. Olió aquel aroma fétido que expedía de su boca llena de sangre y carne podrida.

"Sobrevive"
Su mirada cambio por completo; sus manos dejaron de temblar al sostener aquella claymore, la cual era oscura con una gema amarilla en el centro del mango.
Al darse la vuelta rasgo el estómago de aquel espíritu, después lanzó su cuerpo sobre él y comenzó a apuñalarlo un número incontable de veces. Descargo una furia que ni ella misma entendía.
Después de varios minutos dejo sus brazos alzados sosteniendo la claymore, el espíritu estaba muerto.
Muy en el fondo sabía que él había muerto desde la cuarta puñalada.
Soltó la claymore y observó sus manos.
Estaban llenas de sangre y no solo sus manos sino todo su cuerpo entero, su torso, sus piernas y su rostro.
Se levantó nuevamente con un sentimiento extraño, no sabía lo que había ocurrido.
Subió a su habitación con la claymore en una de sus manos.
Abrió la regadera y dejo que la sangre resbalara de su cuerpo. Esto era diferente, ahora no era su sangre.
Intento llorar pero sus sentimientos no respondían, algo estaba diferente y eso la aterraba.



Dark_rose

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En el texto hay: drama, suspenso, misterios y secretos

Editado: 01.07.2019

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