Linaje Rojo (bilogia rojo 2)

Capítulo 7

Laila

Lunes, había llegado el maldito lunes y el fin de semana paso de lo más extraño, mis padres no me preguntaron sobre lo que había ocurrido en mi habitación aquella madrugada del sábado, Joseph solo se dedicó a arreglar aquella pared con Joshua y mi madre se la paso entre conversaciones secretas con la tía Anastasia, yo no pude sacar de mi cabeza lo que había ocurrido y que ahora el odio de Theodore hacia mi podría ser expresado de la manera que menos me esperaría, así que debía estar alerta.

—Laila, Joshua espera por ti —escuche la voz de mi madre desde el piso de abajo.

—Si ya voy madre —dije desganada…

Hoy es la famosa excursión al museo de Washington y si me preguntan ¿Cómo están mis ánimos?, les diré que odio Progress y ahora la odio mucho más, si no fuera porque este estúpido paseo vale la mitad de la nota del semestre, no hubiese perdido mi valioso sueño por ir, aparte de que tendré que soportar la intensa mirada de Theodore durante todo este día… Joshua esperaba impaciente por mí en la camioneta, estos días solo se la ha pasado mirándome de manera extraña, pero no se atreve a preguntar nada...

— ¿Qué? —lo mire alzando una ceja.

—Nada —dijo el apartando sus ojos de mí.

—Porque no lo preguntas y ya te dejas de idioteces Josh —me gire en mi asiento para poder enfrentar a mi hermano.

—Sabes que las cosas están mal ¿verdad?

—Debía defenderme Joshua, lamento querer tanto mi vida como para luchar por preservarla —dije realmente enojada y regresando mi vista al camino.

***

Los autobuses estaban en fila y el conglomerado de estudiantes entusiasmado —algunos—, otros con caras largas se encontraban en los alrededores esperando la llamada para marcharnos, Matthew esperaba como siempre a mi hermano y esta vez no me marche, sino que seguí a Josh que se aproximaba a su amigo.

—Listo para la mejor excursión del mundo —dijo Matt con sarcasmo sacándome una sonrisa con su idiotez.

Sus ojos y los míos se encontraron repentinamente provocando con esto que mi corazón comenzara a palpitar con rapidez, el podrá ser un idiota, pero es el idiota del cual estoy enamorada, camino a mi despacio, tomo mi mano herida en la suya y paso sus dedos suavemente sobre el vendaje que cubría la misma, no sé dónde estaba mi mente pero debía volver a su lugar.

— ¿Mejor? —pregunto con delicadeza y  aun sosteniendo mi mano.

—Si —dije apartándome del bruscamente y acercando mis labios a su oído —no vuelvas a tocarme —susurre.

Camine sin rumbo a un sitio donde mis sentimientos no fuesen revelados y pudiera estar fuera de la vista de personas indeseables, pero como siempre mi tranquilidad tiene que ser estropeada, unas delicadas manos cubrieron mis ojos repentinamente, haciéndome casi caer de cara al suelo, por suerte mi equilibrio es perfecto…

— ¿adivina quién soy? —dijo Becka con una muy mala imitación de una voz masculina.

—Es una boba, irritante y fastidiosa que hace llamarse mi mejor amiga ¿adivine? —dije dando unas palmaditas con mis manos.

Podía sentir el enojo en mi amiga, pero conociéndola en dos segundos se le pasaría, solo debía decir algo para elevar su ego y listo.

—Pero es la más hermosa de todas las chicas que conozco —agregue y esta aparto repentinamente las manos de mis ojos y me estrecho en un caluroso abrazo.

— ¿Dónde te metiste el fin de semana? —pregunto aun conmigo entre sus brazos.

—Si me sueltas creo que podemos hablar mejor.

—Lo siento —dijo con su típica vocecilla de niña boba…

—Bueno pues —dije y fue interrumpida por la asquerosa voz de Rochester quien llamaba por un altoparlante para que no subiésemos a los autobuses.

—Los de primero en los autobuses 1,2 y 3, segundo del 3 al 6, los de tercero 7 y 8 y los fastidiosos de ultimo año en los restante, sean ágiles no tenemos todo el día para esperarlos.

Becka como siempre se engancho de mi brazo y me remolco para que nos subiéramos en el autobús correspondiente, a nosotros se unieron mi hermano y Matt quien me miraba con el ceño fruncido y lo ignore como siempre, rodee los ojos al ver que los Bommer ya ocupaban la parte trasera, Theodore me miro con desprecio y yo aparte mis ojos del muy imbécil.

— ¿podemos irnos en otro autobús? —me dirigí a Joshua…

—Todos ya están completos señorita Wiltipire —dijo el profesor Calamer, mejor conocido como cabeza de calamar.

Mire por la ventanilla y para mi mala suerte ya todos se habían subido a los diferentes autobuses, me senté bastante alejada del grupito de hermanos pero sentía los ojos del clavados en mí, sospecho que este viaje será un verdadero fastidio.

El murmullo dentro del autobús era inevitable e insoportable y más cuando eres un ser diferente y aislado y tu sentido auditivo es demasiado sensible tanto que escuchaba todas las idioteces mentales que procesaban casi todos los pasajeros. Becka se había propuesto fastidiar todo el camino y como su buena y mejor amiga debía aguantarla —si claro.



K.A.GARCIA

Editado: 11.06.2020

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